POR UN SISTEMA SANITARIO HÍBRIDO. EL PORQUE QUE LA SANIDAD PÚBLICA Y PRIVADA JUNTAS, MEJORAN LA SALUD Y EL BIENESTAR DEL PAÍS


SEGUNDA PARTE

”Sanidad pública versus privada. La eterna discusión” (segunda parte)


El sector sanitario español ha sido puesto en entredicho diría que injustamente en estos últimos tiempos, especialmente debido al tsunami de la pandemia que hemos vivido y seguimos sufriendo por la Covid19. Ante todo quiero puntualizar que hemos vivido no una crisis sanitaria, sino una crisis de SALUD que es muy distinto y muy relevante a la hora de analizar y juzgar. Que esta crisis ha repercutido no solo, en el sector sanitario sino en todo el tejido social y económico no solo de nuestro país, sino de todo el planeta, un mundo con sistemas políticos, económicos, sociales y sanitarios diversos y distintos. Quiero aprovechar para denunciar que las comparaciones estadísticas que se han ido haciendo, entre países, me parecen poco rigurosas y desconcertantes en muchos casos, pues su elaboración en cada lugar es y sigue siendo distinta y creo que acertaría al decir que en algunos casos, incluso han sido manipuladas. Además las
comparaciones son siempre odiosas.
Por otra parte y doy fe, algunas entidades públicas de nuestro país especialmente de sectores como el sanitario, la educación y la investigación, que han visto reducidas en los últimos años por circunstancias diversas, sus aportaciones por parte del estado y sus gobiernos autonómicos han sufrido mucho. En algunos casos, esto ha provocado deficiencias estructurales que han aflorado de forma ingente con la terrible pandemia de la Covid19. Pero ahora quiero adentrarme en el vetusto debate, sanidad pública versus privada. Vaya por delante que soy un defensor convencido de que ambos sectores no solo tienen que convivir sino también colaborar estrechamente pues ambos conforman un solo y único sistema sanitario, pese a quien pese. Se equivocan los que dicen que España destina solo un 6.2% de su PIB a sanidad. No es cierto. El sector privado añade otro 2,7% lo que conforma un 8, 9%. Hace 30 años estábamos en un total del 6%. Otra cosa es el reparto, la distribución y su eficiencia, pero siempre están sesgados por razones ideológicas. Hasta me sorprende escuchar afirmaciones de relevantes investigadores españoles que viven en el extranjero trabajando en y para relevantes instituciones privadas y a la vez con un pie en España, colaborando con instituciones públicas de las que presumen. Ellos son el prototipo del sistema híbrido que propongo. Si les digo que el sector sanitario privado existe en España desde hace más de 100 años, que más de 12 millones de ciudadanos usan el aseguramiento y la provisión privada de nuestro país, de los cuales 2 millones son funcionarios públicos, es decir un 80% del total de su censo es un signo inequívoco de mi tesis. También lo es el que varios de nuestros hospitales privados, destacan por su calidad, reputación y prestigio en todo el mundo y eso es una realidad constatable. Nadie me negará que es bueno para nuestra sociedad en el más amplio sentido de la palabra. Y además en los últimos tiempos, jóvenes y no tan jóvenes emprendedores, científicos e investigadores, están creando un excepcional ecosistema de biotecnología, ehealth y otros ámbitos de las ciencias de la vida gracias a capital privado y eso es una realidad irreversible que refuerza más y más la tesis de la colaboración pública -privada y ahí está para quedarse.
No se trata pues de la tan manida, perversa y demagógicamente mal utilizada discusión de público o privado, para nada, se trata de identificar las buenas, regulares o malas instituciones sanitarias. Se trata de actuar deontológicamente de forma impecable y finalmente para que ambos sistemas, actúen de forma armónica, coordinada, retroalimentándose para mejorar el output que toda sociedad desea, una mejor salud y bienestar. Como explicaba en la primera parte de este documento y prólogo de este segundo artículo, deberíamos calificar que entendemos por público o privado. ¿Quién financia el sector público? Pues la sociedad civil, individuos, empresas y muchas instituciones privadas. Que nadie se equivoque, el estado se nutre de nuestros impuestos, directos e indirectos y cuanta menos actividad empresarial, comercial haya, menos ingresos tendrá el estado. A su vez es necesario puntualizar que tanto los gobiernos, estatal, autonómicos, provinciales, municipales y probablemente me dejo alguno más, deben estar al servicio de su comunidad. Ellos son aquellos que deben administrar con rigor, ética y justicia, transparencia y eficiencia NUESTROS recursos para conseguir una sociedad con el mayor bienestar posible. Pero ojo, que nadie se equivoque, no reparten y gestionan su propio dinero sino el NUESTRO y deben hacerlo con criterio pues para eso los elegimos, por esto se les llama “Administración”. No somos vasallos, somos ciudadanos con derechos y pero tampoco debemos olvidar que también tenemos importantes obligaciones que debemos cumplir y que a veces olvidamos. A su vez, nuestros gobernantes y como no, también los funcionarios públicos, deben velar por gestionar con honradez y rigor la utilización del dinero que proviene de la sociedad, en favor del bien común. Por su parte los ciudadanos a través de los organismos y herramientas adecuadas y que deberían ser independientes de los gobiernos, deberían vigilar con mucha atención la correcta aplicación de los mismos, pues ha sucedido y en demasiadas ocasiones, que muchos recursos públicos han ido a parar a manos inadecuadas de forma fraudulenta y también que demasiadas veces esto ha quedado impune.
¿Imaginan las decenas de millones que se han fundido por el camino? Con este dinero esfumado por vías opacas, algunas veces indescifrables, muchos hospitales y universidades públicas, no estarían ahora sufriendo tanto. Pero volviendo a la discusión eterna de si privado o público, insistir de nuevo, en que si el sector sanitario privado no existiera, el sector público estaría colapsado y probablemente desabastecido de profesionales que comparten actividades entre ambos ámbitos. Gracias a los hospitales privados no solo hemos evitado fuga de magníficos profesionales a otros países, sino que hemos recuperado muchos de ellos y a pesar de esto, se estima que cada año se produce una fuga de más de 2.000 profesionales sanitarios a otros países, pues aún hoy en día, la formación académica de nuestros sanitarios es muy cualificada y apreciada fuera de nuestras fronteras. Ello ha beneficiado el conocimiento y no solo asistencial y docente, sino también investigador, aunque nos queda mucho por recorrer. Hay muchos y muy buenos hospitales privados de carácter universitario que además de aportar una buena asistencia, añaden valor a la docencia e investigación. ¿Y qué decir de los hospitales públicos que hacen alianzas estratégicas con empresas privadas para I+D? ¿O es que alguien cree que los hospitales públicos no cuestan nada?. Compran productos a empresas proveedoras privadas; adquieren tecnología a empresas privadas; subcontratan en muchos casos servicios no “core” a empresas privadas. Muchos de sus médicos alternan su actividad con el sector privado que no solo les permite compensar sus ingresos, sin tener que emigrar, sino que además les permite aumentar y potenciar sus conocimientos en actividades docentes e investigadoras que se realizan muy dignamente en dichos hospitales. O sea que ya está bien de demonizar o esconder al sector sanitario privado usándolo como arma arrojadiza y demagógica, pues no es baladí que sea un sector centenario, que ha progresado y es un importante puntal en nuestra sociedad que genera muchísimos puestos de trabajo, que aporta unos ingresos sustanciales al PIB del país y tiene centros de alta reputación reconocidos en todo el mundo. Creo que ya va siendo hora de dejar de
avergonzarse ni de pedir perdón por algo que no es punible, todo lo contrario.
Además y esto se ha divulgado muy poco, el sector privado hospitalario, soporta un 21% de IVA que a diferencia de muchas otras industrias y sectores, no puede descargar y va contra su resultado económico directamente y jamás nadie ha querido prestarle la más mínima atención a pesar de muchos intentos por normalizarlo y poder ser tratados justamente como la mayoría de industrias. Me pregunto pues ¿Además de injusto, no es esto ya puestos, una cuota de solidaridad suficientemente importante? Sigo perplejo como algunos osan demonizar los hospitales privados por su ánimo de lucro. ¿Acaso los proveedores de todo tipo de los hospitales públicos son entes filantrópicos? Para nada. Tampoco y es más que lícito. ¿Cuál es el problema? La manipulación demagógica que cada vez abunda más. La respuesta es simple pero común a todos, no hay que diferenciar por la titularidad jurídica, es decir públicos o privados, sino por una buena gestión, eficiente, ética, honesta, eficaz y transparente. Ojalá en España tuviéramos una especie de guía oficial de calidad de hospitales y servicios. Es algo por lo que llevo luchando años, pero he llegado a la conclusión de que es un imposible. Una especie de Guía Michelin avalada por terceros de forma rigurosa, objetiva e independiente.
!Qué fácil es demonizar y utilizar la demagogia de que la medicina privada es para los ricos!. Para nada. Clases medias y bajas son parte importante de sus usuarios y que por favor nadie lo manipule injustamente. Este 25% de la población española que usa los hospitales privados, lo hace porque se siente protegida y muchísima gente ahorra cada año para poder pagarse un seguro privado que le da confianza para proteger su bien más preciado, su salud. ¿Saben que pagamos más por el seguro de nuestro vehículo que por un seguro privado médico?. ¿Y que este 25% de la población en muchos casos tiene doble aseguramiento?. Si lo hacen es porque lo aprecian. ¿No les parece?
Con ello no quiero decir que nos falte un trecho para mejorar, siempre hay que buscar la mejora, pero no olvidemos que los recursos suelen ser siempre escasos, por esto, solo haciendo las cosas bien, de la mano, coordinados, organizados, acomodando la oferta a la demanda de la sociedad, conseguiremos un mejor sistema sanitario en el que cada centro cubra de forma ordenada y eficiente las necesidades que se le hayan asignado.
Cuando uno está enfermo y traspasa el umbral de un hospital, está angustiado, agobiado, preocupado y su entorno también. Lo que menos les preocupa es si el hospital es público o privado, lo único que está en su mente es la confianza en los profesionales que le tratarán y en recuperar su bien más preciado, su salud. Ahí se acaba la demagogia. Y para terminar, un mensaje a nuestros políticos y gobernantes, no somos vasallos, somos ciudadanos que depositamos nuestra confianza y nuestros recursos en sus manos para que administren con eficiencia, rigor, ética y sostenibilidad. Estos por desgracia, son siempre insuficientes ante una demanda sanitaria que no deja de crecer. Solo hay una sanidad y esta es aquella que actúa con responsabilidad, vocación, ética profesionalidad, eficiencia y con humanidad. La titularidad jurídica que tiene decenas de formas es indiferente si se cumplen los principios anteriores.

PORQUE LA SANIDAD PÚBLICA Y PRIVADA JUNTAS MEJORAN LA SALUD Y EL BIENESTAR DEL PAÍS

PRIMERA PARTE – 1 de agosto 2020

”Sanidad pública versus privada. La eterna discusión” (primera parte)

Déjenme que empiece explicando por qué me siento escribiendo estas líneas sobre un tema eternamente controvertido. En primer lugar porque llevo más de 40 años trabajando en el sector sanitario, en todos los ámbitos. Dicen que sabe más el diablo por viejo que por diablo y yo ya soy más viejo que diablo. Mi extenso recorrido profesional por el ámbito sanitario nacional e internacional, me ha permitido la participación en tres comisiones de expertos en sanidad durante estos años, una a nivel estatal y dos autonómicas con distintos gobiernos en el poder y encargadas por sus respectivos parlamentos, algo que me permitió tener una visión 360 grados y desde muchas perspectivas sobre el sistema sanitario de nuestro país.
Empecé en el sector hospitalario por casualidad como empleado, ahora le llaman trabajador, de un gran hospital privado sin ánimo de lucro pero 100% concertado con el sector público. A lo largo de estos años, he pasado por distintas instituciones y empresas, públicas y privadas, con y sin ánimo de lucro, tanto en la provisión como en el ámbito del aseguramiento. Un día, tras 20 años de experiencia, decidí convertirme en emprendedor hospitalario y ahí sigo, pero me aún me considero tan trabajador sanitario como el que más, igual que cualquier otro, con la misma vocación y la particularidad del riesgo y responsabilidad que se asume en la profesión de empresario. Además, añadir que mi carrera profesional se ha visto complementada siempre por otras actividades distintas que me han permitido aprender de otros sectores, de otras personas y de empresas e instituciones ajenas a la sanidad, pudiendo eludir tanto como he podido, la endogamia que siempre genera cualquier industria o sector y a la vez que me ha servido para enriquecer y modernizar la gestión de un sector que siempre fue por detrás en ello.
Finalmente y si alguien tiene dudas de que pueda ser un talibán del sector privado, déjenme que les diga que a lo largo de mi carrera profesional, he intervenido con energía y convicción en la mejora de instituciones del sector público. De hecho, desde hace seis años, presido el Consejo Social de una de las universidades españolas publicas más relevantes, la UAB, lo que me permite tener una visión mucho más objetiva de la complementariedad de ambos ámbitos que es lo que yo defiendo y además sin sesgos políticos, sino por convencimiento personal. Como es muy difícil por temas de espacio exponer todo lo que creo necesario para defender mi tesis de la complementariedad del público y del privado, he dividido este artículo en dos partes. La primera como preámbulo y la segunda mucho más específica y con datos que soportan mi tesis. Para empezar diré que un sector público digno y robusto como el que tenemos, no sobreviviría bien, si no existiera un tejido empresarial privado que con sus impuestos nutriera las arcas del Estado para que este a través de sus gobernantes, a su vez, servidores públicos elegidos democráticamente, lo gestionen con eficacia. Estos y creo no equivocarme, tienen la difícil tarea del deber de distribuir con equidad y justicia dichos recursos para poder satisfacer una demanda creciente casi de forma cada vez más exponencial. Pero no lo olvidemos, el origen de las finanzas públicas se basa en que el país tenga un tejido productivo privado potente, capaz de progresar en armonía, sostenibilidad y a largo plazo. Sin la creación de riqueza por parte del sector privado, en libertad, obviamente sujeto a leyes y normas que impidan un mercado salvaje e injusto, es lo que hace que un país prospere. Que nadie olvide a su vez que el sector sanitario privado genera casi 300 mil puestos de trabajo en España, representa el 2,9 del gasto del PIB del país, descarga al sistema público de entre 7 y 10 mil millones de euros que pondrían en dificultades la sostenibilidad del sistema público y todo ello sin tener en cuenta la aportación de valor en el ámbito docente, investigador y reputacional no solo a nivel nacional sino también internacional del sector privado como fuente de riqueza y posicionamiento de país a nivel sanitario.
Por lo tanto , insisto, el sector público existe y será más fuerte en tanto la sociedad que lo ampara, tenga un tejido empresarial potente y un sistema político justo, responsable y ético que sea capaz de anteponer las necesidades de sus ciudadanos, las de la sociedad civil a las de intereses partidistas e ideológicos. Por cierto, hay que recordar que los propios partidos políticos, son entidades privadas y sean del color que sean, actúan como tales. Desafortunadamente, nuestros partidos políticos en mi modesta opinión, se han ido convirtiendo con el tiempo en verdaderas empresas con los mismas virtudes y defectos que a veces tanto critican. La sociedad de hoy en día exige cada vez más sus derechos, pero demasiadas veces

olvidamos nuestros deberes. No lo achaco a la ciudadanía sino a aquellos que se aprovechan de las penurias y dificultades de parte de la sociedad, prometiendo de forma populista y demagógica lo que no tienen o que no saben de dónde lo obtendrán, para dar a entender que satisfarán la demandas de los ciudadanos al conseguir así un estado del bienestar idílico que es un deseo lícito, pero que en realidad, es demasiadas veces una utopía. ¡Qué fácil es prometer el cielo con el dinero ajeno!. La democracia está basada en la elección de sus gobernantes en función de su buen hacer, de su ética, de su capacidad de servir lo mejor posible a sus conciudadanos con los recursos reales con los que se cuentan, siendo transparentes y realistas y sin mentir, ni por piedad y mucho menos por la obscenidad de atraer votos con promesas imposibles de cumplir. No todo vale ni todo lo que uno desearía es posible de conseguir. Concluyo esta primera parte, diciendo que el sector público será más fuerte y robusto, en tanto y cuanto tenga un tejido empresarial privado floreciente que lo financie, le provea de recursos y trabajen conjuntamente retroalimentándose mutuamente, no solo económicamente, sino también intelectual y académicamente, es decir transfiriéndose y compartiendo conocimiento mutuo porque en mi opinión va de esto. No son dos sectores separados que puedan vivir uno sin el otro, son dos sectores que se necesitan para sobrevivir, olvidando comparaciones absurdas, manifestaciones antiguas, obsoletas, manipuladoras y perversas. Se trata de crear y especialmente sostener un único sistema híbrido mucho más potente, que a través de alianzas estratégicas público-privadas, sus actores se retroalimenten, “coopitan” y se conviertan en instituciones sostenibles y consistentes en el tiempo. Como dice un antiguo proverbio chino, “Solo, irás más rápido, pero no llegarás lejos. Juntos y unidos, llegaréis más lejos y seréis mucho mejores”.
En la segunda parte de este artículo, me adentraré de lleno en el ámbito sanitario. ”Sanidad pública versus privada. La eterna discusión” (segunda parte)
El sector sanitario español ha sido puesto en entredicho diría que injustamente en estos últimos tiempos, especialmente debido al tsunami de la pandemia que hemos vivido y seguimos sufriendo por la Covid19. Ante todo quiero puntualizar que hemos vivido no una crisis sanitaria, sino una crisis de salud que es muy distinto y muy relevante para tener en cuenta. Que esta crisis ha repercutido no solo, en el sector sanitario sino en todo el tejido social y económico no solo de nuestro país, sino de todo el planeta, un mundo con sistemas políticos, económicos, sociales y sanitarios diversos y distintos. Quiero aprovechar para denunciar que las comparaciones estadísticas que se han ido haciendo, entre países, me parecen poco rigurosas y desconcertantes en muchos casos, pues su elaboración en cada lugar es y sigue siendo distinta y creo que acertaría al decir que en algunos casos, incluso han sido manipuladas. Además las
comparaciones son siempre odiosas.
Por otra parte y doy fe, algunas entidades públicas de nuestro país especialmente de sectores como el sanitario, la educación y la investigación, han visto reducidas en los últimos años por circunstancias diversas, sus aportaciones por parte del estado y sus gobiernos autonómicos. En algunos casos, esto ha provocado deficiencias estructurales que han aflorado de forma ingente con la terrible pandemia de la Covid19. Pero ahora quiero adentrarme en el vetusto debate, sanidad pública versus privada. Vaya por delante que soy un defensor convencido de que ambos sectores no solo tienen que convivir sino también colaborar estrechamente pues ambos conforman un solo y único sistema sanitario, pese a quien pese. Se equivocan los que dicen que España destina solo un 6.2% de su PIB a sanidad. No es cierto. El sector privado añade otro 2,7% lo que conforma un 8, 9%. Hace 30 años estábamos en un total del 6%. Otra cosa es el reparto, la distribución y su eficiencia, pero siempre están sesgados por razones ideológicas. Hasta me sorprende escuchar afirmaciones de relevantes investigadores españoles que viven en el extranjero trabajando en y para relevantes instituciones privadas y a la vez con un pie en España, colaborando con instituciones públicas de las que presumen. Ellos son el prototipo del sistema híbrido que propongo. Si les digo que el sector sanitario privado existe en España desde hace más de 100 años, que más de 12 millones de ciudadanos usan la provisión privada de nuestro país, de los cuales 2 millones son funcionarios públicos, es decir un 80% del total de su censo y que varios de nuestros hospitales privados

destacan por su calidad, reputación y prestigio en todo el mundo y eso es una realidad constatable, nadie me negará que es bueno para nuestra sociedad en el más amplio sentido de la palabra. Y además en los últimos tiempos, jóvenes y no tan jóvenes emprendedores, científicos e investigadores, están creando un excepcional ecosistema de biotecnología, ehealth y otros ámbitos de las ciencias de la vida gracias a capital privado y es una realidad irreversible que refuerza más y más la colaboración pública -privada y ahí está para quedarse.
No se trata pues de la tan manida, perversa y demagógicamente mal utilizada discusión de público o privado, para nada, se trata de identificar las buenas, regulares o malas instituciones sanitarias. Se trata de actuar deontológicamente de forma impecable y finalmente para que ambos sistemas, actúen de forma armónica, coordinada, retroalimentándose para mejorar el output que toda sociedad desea, una mejor salud y bienestar. Como explicaba en la primera parte de este documento y prólogo de este segundo artículo, deberíamos calificar que entendemos por público o privado. ¿Quién financia el sector público? Pues la sociedad civil, individuos, empresas y muchas instituciones privadas. Que nadie se equivoque, el estado se nutre de nuestros impuestos, directos e indirectos y cuanta menos actividad empresarial, comercial haya, menos ingresos tendrá el estado. A su vez es necesario puntualizar que tanto los gobiernos, estatal, autonómicos, provinciales, municipales y probablemente me dejo alguno más, deben estar al servicio de su comunidad. Ellos son aquellos que deben administrar con rigor, ética y justicia, transparencia y eficiencia NUESTROS recursos para conseguir una sociedad con el mayor bienestar posible. Pero ojo, que nadie se equivoque, no reparten y gestionan su propio dinero sino el NUESTRO y deben hacerlo con criterio pues para eso los elegimos, por esto se les llama “Administración”. No somos vasallos, somos ciudadanos con derechos y pero tampoco debemos olvidar que también tenemos importantes obligaciones como ciudadanos que debemos cumplir. A su vez, nuestros gobernantes y como no, también los funcionarios públicos, deben velar por gestionar con honradez y rigor la utilización del dinero que proviene de la sociedad, en favor del bien común. Por su parte los ciudadanos a través de los organismos y herramientas adecuadas y que deberían ser independientes de los gobiernos, deberían vigilar con mucha atención la correcta aplicación de los mismos, pues ha sucedido y en demasiadas ocasiones, que muchos recursos públicos han ido a parar a manos inadecuadas de forma fraudulenta y también que demasiadas veces esto ha quedado impune.
¿Imaginan las decenas de millones que se han fundido por el camino? Con este dinero esfumado por vías opacas, algunas veces indescifrables, muchos hospitales y universidades públicas, no estarían ahora sufriendo tanto. Pero volviendo a la discusión eterna de si privado o público, insistir de nuevo, en que si el sector sanitario privado no existiera, el sector público estaría colapsado y probablemente desabastecido de profesionales que comparten actividades entre ambos ámbitos. Gracias a los hospitales privados no solo hemos evitado fuga de magníficos profesionales a otros países, sino que hemos recuperado muchos de ellos y a pesar de esto, se estima que cada año se produce una fuga de más de 2.000 profesionales sanitarios a otros países, pues aún hoy en día, la formación académica de nuestros sanitarios es muy cualificada y apreciada fuera de nuestras fronteras. Ello ha beneficiado el conocimiento y no solo asistencial y docente, sino también investigador, aunque nos queda mucho por recorrer. Hay muchos y muy buenos hospitales privados de carácter universitario que además de aportar una buena asistencia, añaden valor a la docencia e investigación. ¿Y qué decir de los hospitales públicos que hacen alianzas estratégicas con empresas privadas para I+D? ¿O es que alguien cree que los hospitales públicos no cuestan nada?. Compran productos a empresas proveedoras privadas; adquieren tecnología a empresas privadas; subcontratan en muchos casos servicios no “core” a empresas privadas. Muchos de sus médicos alternan su actividad con el sector privado que no solo les permite compensar sus ingresos, sin tener que emigrar, sino que además les permite aumentar y potenciar sus conocimientos en actividades docentes e investigadoras que se realizan muy dignamente en dichos hospitales. O sea que ya está bien de demonizar o esconder al sector sanitario privado usándolo como arma arrojadiza y demagógica, pues no es baladí que sea un sector centenario, que ha progresado y es un importante puntal en nuestra sociedad que genera muchísimos puestos de trabajo, que aporta unos ingresos sustanciales al PIB del país y tiene centros de alta reputación reconocidos en todo el mundo. Creo que ya va siendo hora de dejar de

avergonzarse ni de pedir perdón por algo que no es punible, todo lo contrario. Además y esto se ha divulgado muy poco, el sector privado hospitalario, soporta un 21% de IVA que a diferencia de muchas otras industrias y sectores, no puede descargar y va contra su resultado económico directamente y jamás nadie ha querido prestarle la más mínima atención a pesar de muchos intentos por normalizarlo y poder ser tratados justamente como la mayoría de industrias. Me pregunto pues ¿Además de injusto, no es esto ya puestos, una cuota de solidaridad suficientemente importante? Sigo perplejo como algunos osan demonizar los hospitales privados por su ánimo de lucro. ¿Acaso los proveedores de todo tipo de los hospitales públicos son entes filantrópicos? Para nada. Tampoco y es más que lícito. ¿Cuál es el problema? La manipulación demagógica que cada vez abunda más. La respuesta es simple pero común a todos, no hay que diferenciar por la titularidad jurídica, es decir públicos o privados, sino por una buena gestión, eficiente, ética, honesta, eficaz y transparente. Ojalá en España tuviéramos una especie de guía oficial de calidad de hospitales y servicios. Es algo por lo que llevo luchando años, pero he llegado a la conclusión de que es un imposible. Una especie de Guía Michelin pero avalada por terceros de forma rigurosa, objetiva e independiente.
!Qué fácil es demonizar y utilizar la demagogia de que la medicina privada es para los ricos!. Para nada. Clases medias y bajas son parte importante de sus usuarios y que por favor nadie lo manipule injustamente. Este 25% de la población española que usa los hospitales privados, lo hace porque se siente protegida y muchísima gente ahorra cada año para poder pagarse un seguro privado que le da confianza para proteger su bien más preciado, su salud. ¿Saben que pagamos más por el seguro de nuestro vehículo que por un seguro privado médico?. ¿Y que este 25% de la población en muchos casos tiene doble aseguramiento?. Si lo hacen es porque lo aprecian. ¿No les parece?
Con ello no quiero decir que nos falte un trecho para mejorar, siempre hay que buscar la mejora, pero no olvidemos que los recursos suelen ser siempre escasos, por esto, solo haciendo las cosas bien, de la mano, coordinados, organizados, acomodando la oferta a la demanda de la sociedad, conseguiremos un mejor sistema sanitario en el que cada centro cubra de forma ordenada y eficiente las necesidades que se le hayan asignado.
Cuando uno está enfermo y traspasa el umbral de un hospital, está angustiado, agobiado, preocupado y su entorno también. Lo que menos les preocupa es si el hospital es público o privado, lo único que está en su mente es la confianza en los profesionales que le tratarán y en recuperar su bien más preciado, su salud. Ahí se acaba la demagogia. Y para terminar, un mensaje a nuestros políticos y gobernantes, no somos vasallos, somos ciudadanos que depositamos nuestra confianza y nuestros recursos en sus manos para que administren con eficiencia, rigor, ética y sostenibilidad. Estos por desgracia, son siempre insuficientes ante una demanda sanitaria que no deja de crecer. Solo hay una sanidad y esta es aquella que actúa con responsabilidad, vocación, ética profesionalidad, eficiencia y con humanidad. La titularidad jurídica que tiene decenas de formas es indiferente si se cumplen los principios anteriores.

WEBINAR : THE FUTURE OF HEALTHCARE AFTER COVID.

ORGANIZED BY SWISS RE & CEIBS BUSINESS SCHOOL

july , 8, 2020

First of all I want to thanks Swiss Re and CEIBS for inviting me to this webinar, to talk about the Future of the Health Care System after Covid 19.
Let me tell you too that my profesional carrier In this 40 years, has been developed in Europe, US and Africa. That means my view it’s quite spread.
I personally dislike to compare at least now, data and statistics from so different countries around the world. Most of them there are not comparable.
Highlights:
First of all, I want to point out that COVID 19 is provoking a global health crisis not only a sector health crisis. The impact it’s in many sides of society. That’s so important. The COVID 19 its a pandemic who is affecting all the planet and almost all the industries.
Different countries, with different political systems, different population, healthcare systems, even cultures and habits , almost all, had been overwhelmed.
We are still in the heat of the storm, although some do not want to recognize it and this will not stop until we finally find the right therapeutic and preventive solution.
Meanwhile the sector must seek formulas of all kinds to alleviate the consequences of this terrible pandemic.
Surely some of the formulas discovered or invented and applied urgently, will remain to be developed in the field of the pandemic or others, but not much different than the exponential growing of the technology in this sector.
What should we do?
-Along with the concepts of prevention, treatment, rehabilitation and social reintegration, we must to introduce seriously the concept of PREDICTION.
– Move from the concept of health sector to global health where we probably rest a new sector/industry that should be integrated in the future, THE LIFE SCIENCES SECTOR (environment, nutrition, exercise, work, mobility, etc), all of them integrated in the field of health, creating all together the VIRTUOUS CIRCLE OF HEALTH.
-However we must never forget that despite the incredible technological advances, THE HUMAN FACTOR is essential in this sector and whoever decides to subject the human factor to technology is wrong. Education through good schools and universities its the key.
-Once and for all we must bring life sciences closer to community and what better the education sector, to spread, teach, and promote best practices and habits to improve quality of life and quality of care.
– Let me insist and remind that the healthcare system it’s not the only solution, not at all. Of course it’s an important link, extremely important that must be fully linked with the other, that make up te CIRCLE OF BETTER LIFE.
-Key terms for the future to improve not only the quality and efficiency of the sector, specially the best output , BETTER QUALITY FOR ALL.
COOPETITION( COOPERATION+ COMPETITION)
PREDICTION ( NEW VISION)
INTEGRATION ( TOGETHER WE ARE STRONGER)
TRANSPARENCY
EFFICIENCY
UNITY OF EFFORTS
SOLIDARITY WITH THE LESS DEVELOPED COMMUNITIES
INVESTMENT IN RESEARCH AND EDUCATION
FLUENT AND DEEP TRANSFERENCE OF KNOWLEDGE
LEADERSHIP AND TEAMWORK
TRANSVERSALITY

LA GRAN PARADOJA DEL MUNDO ACTUAL: SALVANDO VIDAS Y CAUSANDO MUERTES

Titulo : La gran paradoja de la vida y la muerte
Cada día que pasa entiendo menos nuestro mundo. Estamos viviendo una brutal crisis de salud a nivel mundial con un virus desconocido que está causando un impacto desolador en todos los países y no hay rincón en el planeta donde el virus no llegue y haga estragos . En general, de entrada, se han producido reacciones de miedo, de solidaridad , de responsabilidad y una fijación casi obsesiva por contabilizar contagios, fallecidos para concienciar a la población con muchas medidas intuitivas. A la vez, se han generado reacciones de búsqueda casi desesperadas y diría que no lo suficiente cooperativas, sino más bien competitivas para ser los primeros en hallar y descubrir el remedio y la vacuna para frenar esta pandemia y todo lo que ello conlleva. Millones de euros, dólares, yuans, yenes, rublos, libras, se están gastando e invirtiendo en hallar la cura y la vacuna contra el maldito virus, pero también también para recuperar el bienestar de mucha gente que lo está pasando mal, aunque hay minorías que han perdido el miedo y ponen en peligro a los demás de forma irresponsable. Pero curiosamente, los mismos países que se esfuerzan por salvar vidas y preservar el bienestar de sus ciudadanos, crean a veces con decisiones propias y sin otro virus que el del odio, la ira, la necedad y hasta la incompetencia, demasiadas veces, desconcierto, tensiones, fricciones tanto domésticas como con otros países, que suelen acabar en conflictos que demasiadas veces, acaban en situaciones trágicas que provocan aparte de heridos y muertos, odios que se enquistándose y nunca terminan. ¿Como entender que los mismos que se preocuparse por la vida y el bienestar de los suyos , con otras decisiones bien distintas, sean capaces de generan malestar enfrentamientos e incluso muertes inocentes ? Reconozco que la historia ha sido siempre así, aunque ahora estamos más informados pero a la vez también más manipulados. ¿Tiene todo ello algún sentido? Para mi no. Tengo la sensación de vivir en un mundo que está a punto perder la brújula, en un planeta bipolar donde el enfrentamiento entre muchísima gente de buena fe y muchos menos de todo lo contrario, empieza a ser muy preocupante y me temo que los intereses de los segundos por su agresividad, se están anteponiendo al bien común, enarbolando banderas que suenan muy bien pero que demasiadas veces, son faroles para que otros pocos, utilicen la buena fe de muchos para fines propios. Salvamos vidas por un lado y nos tomamos otras por otro, aunque estas segundas no se cuentan ni generan estadísticas diarias. ¿Quien tiene el poder sobre la vida y la muerte? Si alguien tiene la respuesta que nos lo explique porque al menos yo, no entiendo nada.

UNA EMPRESA SIN ALMA, ES UNA EMPRESA SIN VIDA by PUENTIA Junio 2020


A Gabriel Masfurroll (Barcelona, 1953) le gusta rodearse de los mejores “porque jamás dejas de aprender”. Está casado y es padre de Gaby, Paola y Alex, que nació con síndrome de Down y murió a los tres años. De ese golpe vital nació en 2006 la Fundación Alex, una prolongación de los valores humanos que destila el hombre que pilotó el impulso de la sanidad privada en España y durante años fue faro del sector en el sur de Europa. Sereno, conciliador, eminentemente proactivo y convencido del valor añadido de trabajar en equipo, Masfurroll transmite su pasión por el trabajo, por las personas y por el Fútbol Club Barcelona, entidad para la que trabajó descubriendo al mundo talentos de talla mundial y cumpliendo el sueño de aquel niño que con 4 años acudió por primera vez al Camp Nou de la mano de su padre y cayó perdidamente enamorado.

PUENTIA: ESOS AÑOS LIGADO AL FÚTBOL DE PRIMER NIVEL ¿FUERON UNA ESCUELA DE LIDERAZGO?

GABRIEL MASFURROLL: He vivido casi 20 años en el mundo del fútbol y fue una escuela extraordinaria. Maduré 100 años en 10 porque aprendí lo que no estaba escrito. Hay que escuchar y estar atento para aprender. Es un escaparate inigualable para lo bueno y lo malo, pero no difiere tanto del mundo real. Curiosamente ha desaparecido de las primeras planas de los periódicos. El fútbol no deja de ser una caricatura de la sociedad con todos sus defectos y sus virtudes. No lo digo en sentido peyorativo y, de hecho, en cada país es así.


P: ¿CUÁL ES SU APUESTA POR EL LIDERAZGO?

GM: Creo mucho en el liderazgo ad hoc. Cuando te pones al frente de una organización debes saber dónde estás, en qué entorno, con quien estás, cuales son las raíces culturales y los hábitos… Soy partidario de desarrollar un liderazgo de complicidad porque el liderazgo te lo ganas. Complicidad no quiere decir amiguismo ni buenismo. Significa que se puede desarrollar un proyecto con objetivos comunes y que, en armonía, lo lograremos. Si cada va por su lado, será difícil de alcanzar.
P: ¿Y QUÉ VIRTUDES DEBE TENER ESTE TIPO DE LIDERAZGO?

GM: Requiere conocimiento, empatía, paciencia, respeto y tolerancia.
P: ¿CÓMO HA AFLORADO EL LIDERAZGO DURANTE LA SITUACIÓN DE EMERGENCIA SANITARIA?

GM: Cada cual ha demostrado lo que es en esta crisis. Si una multinacional ha dado un millón de euros y una pequeña ha dado 10.000, todos son muy honorables. Se ha demostrado liderazgo, empatía y compasión. Preocuparte por quienes lo están pasando peor y necesitan ayuda. El liderazgo se ha demostrado en la solidaridad porque no todo consiste en ser el mejor y ganar mucho dinero pues la vida es una carrera a largo plazo con altibajos. La situación es ahora compleja y todos tendremos que apechugar porque mañana puedes ser tú el que lo pase mal y si alguien cree que está a cubierto, se equivoca.


P: ¿ESTABA BIEN ENFOCADO EL LIDERAZGO EMPRESARIAL ANTES DEL COVID?

GM: Generalizar es injusto porque hay magníficos ejemplos de liderazgo y también los hay nefastos. No se puede hablar de un liderazgo único. Cada liderazgo tiene sus circunstancias geográficas, sociopolíticas, culturales, económicas… No puedes liderar igual en Asia, en América Latina o en EE.UU.


P: ¿QUÉ MARCAS HAN SALIDO MÁS REFORZADAS DE ESTA CRISIS?

GM: Sería injusto personalizar, pero ha habido muchas instituciones, compañías y personas -muchas de forma anónima- que han estado a la altura. No valoro el bombo y el platillo sino el hecho. A la larga se sabe y, cuando alguien te ayuda, no se olvida jamás.
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P: ¿NOS DEJA ESTE PROBLEMA ALGUNA LECCIÓN APROVECHABLE?

GM: Nos ha pillado el toro. Y eso que en la plaza no había ningún toro. Me temo que muchos no han entendido que hemos sufrido una cura de humildad importante. Vivíamos en un mundo, el occidental, en el que nos creíamos los reyes del universo y un bicho que apenas conocemos ha puesto patas arriba todo el planeta y ha causado daños irreparables. Esto requeriría que entre todos hiciéramos un ejercicio sobre cómo vivíamos y cómo deberíamos vivir, pero me temo que no lo haremos. Viendo cómo se comportan algunas personas que salen a la calle tengo la sensación de que no se han enterado de nada. Ahora proliferan insultos, peleas, criticas…y esto no va por ahí.


P: ¿DESDE EL PLANO DE LA COMUNICACIÓN SE HAN HECHO BIEN LAS COSAS?

GM: Soy empresario. He gestionado muchas empresas y mucha gente. Es muy difícil. Y en época de crisis, dificilísimo. Imaginemos lo que es gestionar un país en una situación excepcional en donde quien teóricamente manda no manda en realidad porque debe pactar con unos y con otros. Es un ejercicio surrealista y, cuando esto pasa, cada uno arrima el ascua a su sardina y la comunicación no fluye bien. Se producen mensajes dispares y contradictorios y esto puede concluir con una crisis importante porque la comunicación es fundamental y para comunicar bien hay que liderar y gestionar bien, saber tus objetivos, tu camino y ser muy transparente. En situaciones como esta un líder debe hacer lo que quiere, no lo que debe, que es lo que le pide el entorno.


P: ¿LE HA SORPRENDIDO LA REACCIÓN SOLIDARIA ESPONTÁNEA DE MUCHOS CIUDADANOS O EMPRESAS DE TAMAÑO MEDIO?

GM: Como profesional del sector sanitario, ha sido bonita la reacción de la gente para agradecer a los profesionales el trabajo realizado, pero me sorprende que haya tardado tanto. En estos 40 años he visto vida, muerte, enfermedad, angustia, amor, terror… Lo he visto muy de cerca y hay mucha gente que lo ha vivido en sus carnes. Creo que en un tiempo se olvidará y eso me sabe mal. Hay muchas profesiones que han quedado olvidadas a pesar de que también se han jugado el pellejo. Quizá se ha abusado al hablar de héroes y heroínas porque han existido siempre. Otra cosa es que se les reconozca. Para ser héroe no hace falta ser sanitario. Hay mucha gente que se la juega.


P: ¿CREE QUE LA VULNERABILIDAD, EL MIEDO PUEDEN LLEGAR A SER INSPIRADORAS? ¿QUÉ NOS HAN ENSEÑADO?

GM: Nos hemos confinado por miedo pero el miedo se nos está pasando. El ‘lobo’ se ha convertido en estadísticas. Los fallecidos son números. Vivimos en una era donde los muertos que vemos no nos afectan. Estamos más insensibilizados. El COVID ha afectado a gente cercana y la gente se ha asustado pero al iniciar la desescalada parece que ese miedo se ha perdido. La situación nos ha enseñado reacciones insospechadas de gente miserable.


P: ¿HEMOS VISTO ESTAS SEMANAS LA VERDADERA CARA DE LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA DE LAS EMPRESAS?

GM: En esto soy muy disruptivo. De la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) no me gusta el nombre. Es muy de marketing. Las responsabilidades individuales y colectivas son importantes pero no hay que darles bombo y platillo. La RSC depende del momento, la circunstancia y el lugar. En momentos como estos muchos han sacado lo mejor que tenían haciendo lo mejor para ayudar a la sociedad. La mayor responsabilidad como empresario son las personas, las que trabajan contigo, a las que sirves, las que te sirven. Deberíamos recuperar el humanismo que aquí hemos perdido. Hemos llegado a un paradigma de materialismo insano que nos ha deshumanizado y hemos tenido que inventar la RSC que no es otra cosa que un blanqueo de conciencia.
P: ¿TIENEN ALMA LAS EMPRESAS?

GM: Hay empresas que tienen alma y otras no. Va en función de las personas que están al frente y esos es lo que marca la diferencia. Hay grandes empresas con alma, como Inditex, y otras que hoy están aquí, mañana pertenecen a otro y no tienen alma. Su objetivo es ganar, competir y sobrevivir. El alma no es quien lidera sino su entorno. Lo transmite el líder y logra que su empresa tenga alma. Sucede en aquellas que son responsables.
P: USTED HA DICHO QUE ESTA CRISIS NOS HA DEMOSTRADO QUE ÉRAMOS GIGANTES CON PIES DE BARRO, ¿HAY MUCHO GIGANTE CON PIES DE BARRO EN EL MUNDO DE LA EMPRESA?

GM: Hemos vivido los últimos 25 años en el cortoplacismo y hemos de cambiar. Por eso muchas empresas tienen pies de barro. El empresario quiere que su empresa sea consistente, robusta y recupere la inversión, pero no se puede pensar en el corto plazo porque termina explotando. Lo importante es hacer las cosas bien y a la larga salen bien. Una empresa sin alma es una empresa sin vida; condenada a desaparecer tarde y temprano.


P: ¿HAN ESTADO A LA ALTURA LOS REFERENTES SOCIALES MÁS PRÓXIMOS AL CIUDADANO?

GM: Insistiendo de nuevo en que no se debe generalizar, sí es cierto en que algunos deportistas que conozco han estado a la altura con mayor o menor visibilidad. Los de elite tienen visibilidad y recursos. Esos deportistas, en su mayor parte chicos jóvenes con dinero que en unos años dejarán de ganarlo y deben organizarse, reciben en situaciones como esta decenas de miles de solicitudes de ayuda. Pongámonos en sus zapatos. ¿Qué haces cuando te escriben de todo el mundo contándote situaciones muy complicadas? Es muy fácil criticar, pero no es fácil gestionar eso.


P: ¿QUÉ CLAVES CREE QUE DEBERÍA TENER LA MEJOR CAMPAÑA PUBLICITARIA DESPUÉS DEL COVID?

GM: Debería ser una campaña enfocada hacia la tolerancia, la generosidad, la solidaridad. Centrada en el mensaje de que juntos podemos llegar más lejos que enfrentados. Debería ser el gran eslogan y el remedio que necesita nuestro mundo porque percibo que vamos en sentido contrario. Ahora salen odios y venganzas y ese es un virus incurable.


P: ¿SON MAYORÍA QUIENES APUESTAN POR EL ODIO?

GM: Son menos pero hacen más ruido y son capaces de manipular a mucha gente de buena fe.


P: ¿CULTIVA (CONSCIENTEMENTE) SU MARCA PERSONAL?

GM: La riego cada día (risas). Soy como soy así que más que cultivar mi marca trato de exponerme tal cual y no me esfuerzo en vender lo que no soy. Es imposible gustar a todo el mundo, pero es cierto que todo lo que pienso hago y digo es de buena fe. Seguro que me equivoco muchísimo, pero es mejor esto que no hacer nada. Además, la marca Masfurroll es muy complicada de pronunciar y me esfuerzo mucho por hacer pedagogía en ese sentido (más risas).

CARTAS A ALEX: TUVE UN SUEÑO. Vía @marca 14 junio 2020

Título : Tuve un sueño

Querido Àlex, el mundo del deporte, liderado por el fútbol, pasó primero por una cuarentena que nadie pensó que se trataba de cuarenta días, a un confinamiento largo y tedioso de casi tres meses y mientras, viviendo inmersos en un estado de alarma para entrar en una nueva era llamada nueva normalidad que va a ser distinta, mucho más reglada y distinta y que muchos no son capaces ni de entender ni aceptar, poniendo en riesgo a los demás y a la sociedad en general. No obstante Àlex, cuando me preguntan como estoy, digo que llevo tres meses surfeando la vida y como yo muchos más, pero eso si, agradecidos por seguir con salud y esperando que la gran ola no nos pille por el camino, pues el tsunami no ha amainado, solo ha cambiado de rumbo, de geografia, pero puede regresar como un boomerang en cualquier momento. Mientras, se reanudan cuidadosamente, no sin polémicas y con rifi-rafes, los distintos eventos deportivos( business is business) y veremos que dará de si todo ello. Se ha dicho que la crisis de salud de la Covid 19 era como una guerra. Es cierto que se han contagiado y siguen contagiándose millones de habitantes y que tristemente decenas de miles están falleciendo y seguimos sin saber a qué nos enfrentamos y esa es la pura realidad, guste o no. Pero de momento en general no se ha destruido el tejido industrial ni las infraestructuras como sucede en las guerras , solo se han parado. Hay que reactivarlas y eso que parece de sentido común hijo, se está convirtiendo en un imposible, aunque hay que reconocer los ímprobos esfuerzos que desde distintos entes supranacionales se están haciendo.Vivimos dos mundos bipolares. El solidario, filantrópico, tolerante , generoso y dispuesto a sacrificarse y el intolerante, excluyente, separador, instigador, egoísta y fomentador de odios tribales y cainitas. El primero es mayoritario, esforzado y silencioso. El segundo es minoritario, tramposo y bravucón como sucede en el deporte también y a veces hasta ganan aunque a la larga acaban perdiendo, pero demasiadas veces dejan graves efectos colaterales. Mientras, el planeta sufre y van surgiendo día a día, movimientos que reclaman sus derechos, muchos con razón y más ahora que las necesidades abundan, también es cierto que es hora de arrimar el hombro y ser generosos y tolerantes. El problema es como entender la generosidad y la tolerancia . A la vez surgen fricciones y luchas por doquier nada ejemplares que enervan a la sociedad. Ese no es el camino. John Carlos , Luther King, Nelson Mandela , George Floyd fueron detonantes de la discriminación de la que somos capaces de perpetrar los seres humanos, pero también están ahí los Tiger Woods, Michael Jordan , Abdul Jabbar, Edwin Moses,Magic Johnson, Pele, Thuran, Arthur Ashe y tantos otros deportistas de color que nos dieron ejemplo del camino a seguir y que fueron y aún son idolatrados. No es solo discriminación en el color de la piel. Muchos son los odios ancestrales que resurgen una y otra vez, transformándose en “ismos” y fobias que nos transforman en seres irracionales y despreciables.Vivimos hijo en un mundo donde abunda cada vez más la reivindicación, la lucha por derechos pero en donde los deberes se olvidan o diluyen. Deberíamos ser capaces de alcanzar puntos de encuentro donde el odio sea desterrado del todo y el diálogo de verdad, se imponga con hechos constatables y sin tantas palabras huecas y dirigidas a la galería que a algunos tanto gustan y se adornan . Solo la buena voluntad y buena fe de los hechos nos llevaran a recuperar ya no digo la paz y armonia global porque esto fue solo un sueño que tuve y al despertar olvidé, pero si a recuperar un mundo mejor , más justo y equilibrado. El deporte siempre fue con algunas tristes excepciones, punto de encuentro en el que la juventud de todo el mundo nos demuestra que las diferencias peyorativas y necias, las generamos en nuestras mentes. Los JJOO demuestran una y otra vez como los deportistas de todo el mundo saben competir y compartir, sin discriminaciones de ningún tipo. Afortunadamente no somos todos iguales pues seríamos robots. Nuestras diferencias nos hacen mas humanos y complementarios y eso es el sueño que tuve, que todos comprendíamos que juntos somos mejores que separados y que las fronteras son imaginarias .“Fill , seguim perduts en la inmensitat de la ignorància. T’estimo Alex”.

LA CONTRA de LA VANGUARDIA por IMA SANCHIS : NO TODOS LOS EMPRESARIOS SOMOS COMO EL TÍO GILITO

9 de Mayo de 2020



Gabriel Masfurroll, empresario hospitalario grupo Mi Tres Torres , Presidente Consejo UAB

Soy un sexalesnte de 66. Barcelonés y barcelonista. Licenciado en Economía. Casado, 3 hijos y 3 nietos. No creo en partidos políticos ni en religiones, a menudo manejados por intereses personales. La madre naturaleza no perdona, deberíamos tenerlo en cuenta. Creo en las buenas personas y a veces me equivoco

Mi vida está marcada por un hecho fundamental: Soy hijo y nieto de empresarias.
¿Y cómo afecta eso?
Hace 60 años, que tu madre y tu abuela fueran las jefas, y tu abuelo y tu padre sus asistentes era el mundo al revés, mi entorno me miraba como a un bicho raro.
Triunfaron en Estados Unidos.
Vendían sus diseños en Los Ángeles y en Nueva York. Llegaron a ser invitadas por la NASA a desfilar en Houston para conmemorar la llegada del hombre a la luna. Yo me preparé para entrar en la empresa familiar pero se fue al garete con la crisis del petróleo en los 70’.
Aterrizó en la gestión hospitalaria.
Empecé sin vocación, pero me enamoré del sector por su humanidad. Me ha sorprendido esta campaña de héroes sanitarios, yo los he visto siempre así, salvando vidas.
¿Los hospitales privados se han quedado al margen de esta crisis?
Todos nos hemos coordinado, pero el sector público ha tenido el protagonismo por cuestiones ideológicas. Unos sin los otros no podrían funcionar. Y con el coronavirus la colaboración está siendo extraordinaria.
¿Sin cobrar?
Sin cobrar. Doce millones de españoles, entre ellos el 80% de los funcionarios, utilizan la sanidad privada; y hay muchos profesionales que combinan sanidad pública y privada, gracias a eso evitamos la fuga de talento.
Usted mismo ha sufrido el virus.
Sí, y creo que esta pandemia y sus consecuencias son una cura de humildad para todos. Vivíamos por encima de nuestras posibilidades, nos creíamos invencibles. ¡Hablábamos incluso de alcanzar la inmortalidad!, y un bichito nos ha puesto en nuestro sitio.
¿Aprenderemos?
Mi sensación es que dentro de unos meses todo volverá a ser igual que antes.
¿Qué debería cambiar?
Los valores. Deberíamos reorientar la educación hacia el humanismo. Educar a la sociedad para evitar que nos manipulen y engañen. Hay que anteponer el bien común a los intereses partidistas, y eso no está pasando. El capitalismo se ha convertido en un sistema depredador que arrasa con todo.
Hasta con el sentido común.
Es deplorable ver como los países compiten por patentes de medicamentos y vacunas, cuando lo que habría que hacer es unir esfuerzos y recursos para hallar conjuntamente la fórmula para controlarlo en lugar de hacer del coronavirus un negocio.
Ahora toda la atención se ha desplazado a la crisis económica.
Sí, parece que el virus está pasando a un segundo plano, pero él sigue ahí, y hace falta calma. Pero se habla de posguerra, y de nuevo es demagogia, porque no es comparable, la guerra duró cinco años y lo destrozó todo, y nosotros hemos parado tres meses. Con el dinero de todos -que es el que maneja el Estado- bien gestionado y con tranquilidad saldremos adelante.
Parece que sin turismo no podremos sobrevivir.
Hay países que tienen petróleo, nosotros tenemos sol y mar. Aprendamos a gestionarlo bien, busquemos el equilibrio, quizá sea el momento. España no puede recibir 80 millones de visitantes, mejor 60 y hacerlo muy bien. Preservemos nuestro entorno, nuestras costas y bosques, nuestras ciudades.
Usted es un empresario de largo recorrido, ¿qué ha aprendido?
Que hay que contar con las crisis, que no se puede pelear solo, que hay que unir esfuerzos y saber ceder, que solo juntos saldremos adelante, pero el mundo no va por ahí.
¿Sálvese quien pueda?
Hay que olvidarse de la prisa, apostar por el medio y el largo plazo. Necesitamos un proceso de rehabilitación empresarial que debe estar sustentado por los estados pero no para volver a lo mismo, debemos aprovechar esta crisis para hacerlo mejor.
Vivimos en un mundo que si no aumentas tus beneficios cada trimestre, pierdes.
La empresa es mucho más que eso, son sus personas, y esa verdad la hemos perdido. El empresario no es el tío Gilito, también es un trabajador, que cree, arriesga, crea riqueza.
Sí, eso debería de ser.
De todo hay, también mucho especulador, gente que nunca tiene suficiente, siempre quiere más. Cuando oigo esa frase de “el tiempo es oro”, pienso que el oro no vale nada comparado con el tiempo. Todo está en nuestra mente.
¿A qué se refiere?
¿Por qué le damos tanto valor al dinero? Lo que tiene valor es la vida, y la vida de todos. En la guerra de Siria en siete años han muerto 511.000 personas. La covid a día de hoy a matado a la mitad… ¿Esos muertos valen menos porque no son de los nuestros?
Nos interesa lo nuestro.
El todos contra todos, cada uno defendiendo sus intereses, es el peor de los virus, una garrapata en el ADN del ser humano. Vivimos en sociedades 50 contra 50: Brexit, independentismo, seguidores y detractores de Trump… Estamos enfrentados, bipolares…; solo paramos si tenemos miedo, y esto es muy triste

CORONAVIRUS: PENSAMIENTOS , SENTIMIENTOS Y MÚSICA . CAPÍTULO 6: PALABRAS

1 de mayo 2020

CORONAVIRUS: PENSAMIENTOS, SENTIMENTOS & MUSICA
CAPÍTULO 6: PAROLE, PAROLE by MINA

‪MINA – PAROLE PAROLE-SUBTITULADO AL ESPAÑOL https://youtu.be/bWuTaWmkxEg vía @YouTube‬

Pues si, este capítulo va de esto. No se si es porque estoy encerrado desde hace seis semanas, eso si muy activo en muchos frentes, pero empiezo a sentirme prisionero de las palabras , demasiadas de ellas reiterativas, sin contenido y sin argumentos sólidos . Reconozco que seguimos en la oscuridad pues nadie sabe aún demasiado del Covid 19 y esto guste o no es la clave. También estoy harto de las críticas. Que fácil es criticar. Que fácil es dar ideas y consejos y que difícil es gestionar y tomar decisiones, pues los que critican y dan consejos no se equivocan nunca. Los gestores si. Otra cosa es acertar más que errar o en su defecto, si estas perdido, desconcertado o no sabes más, reconocerlo y pedir ayuda.
Aborrezco la palabrería interesada. A aquellos que aprovechan la trágica situación en la que vivimos para conseguir sus fines , sean políticos, económicos o personales.
Ahora la oficialidad se ha instalado en el buenísimo y creando héroes y heroínas. Perdonen, pero estos ya existían antes y hay muchos más que no aparecen. Llevo 40 años en el sector sanitario y he visto infinidad de veces la finísima línea que separa la vida y la muerte y el enorme trabajo que realiza tantísima gente con profesionalidad para ayudar a los demás. Ah y no solo del sector público, en el sector privado son , somos muchas las instituciones que arrimamos el hombre y si, tratamos de ser empresarios y ganarnos la vida con ética y honradez. También hay excepciones perniciosas como en todo, pero no es la regla, que quede claro. Muchos miles de familias viven gracias a este sector, o sea que menos frivolidades, menos críticas y si, no tan solo existimos sino que hacemos nuestro trabajo de curar y cuidar que no es baladí. Ahora hemos descubierto héroes y heroínas pero dentro de unos meses cuando las cosas hayan cambiado y las prioridades sean otras que lo serán, ¿nos acordaremos o crearemos otros súper héroes?
¿Y los que se aprovechan de la situación para convertirse en mesías para repartir el dinero no suyo pues el suyo es suyo,para sus intereses partidistas ? Y ojo, soy el primero que creo y apoyo en trabajar unidos para conseguir una mejor equidad en nuestra sociedad , pero de esto a lanzar una campaña para comprar votos que ya se percibe, hay un trecho. Una cosa son políticas sociales y otra utilizar el dinero ajeno en beneficio propio. No me olvido de otros tan perversos o más como los especuladores. Aquellos que también aprovechando situaciones tan críticas especulan diabolicamente para ganar ilícitamente muchísimo dinero. Ahí entran los que lo hacen bordeando la ley pero sin ética y los que ya en su línea, actuando fuera de la ley ganan fortunas, si, fortunas. Y mientras, todos los demás, como siempre vivimos inmersos , distraídos e inmersos en las palabras vacías que al menos nos entretienen. Yo ya no las escucho. Parole, parole..,.

CARTAS A ÀLEX : LA AUDACIA DE VIVIR @marca 24 abril 2020

http://www.fundacionalex.org


Querido Àlex, mamá y yo acabamos de recibir de tus tíos Isa y Siscu, un vídeo tuyo que nunca habíamos visto y estamos emocionados. Mamá y yo aunque complementándonos , hemos sido muy audaces en nuestra vida. De hecho esta esta carta, la estoy escribiendo el 23 de Abril, día de Sant Jordi, para mí el día más bello del año para la ciudad de Barcelona, donde los libros y las rosas son regaladas a los seres queridos. Este año no ha podido ser así, el confinamiento debe cumplirse por el bien de todos. Ademas este año, estaba iniciando las presentaciones de mi último libro titulado “La audacia de vivir” con un subtítulo desgraciadamente muy adecuado a estos tiempos, “en tiempo de descuento, o no”. Yo hijo, sigo confinado y por prescripción médica y no puedo ni debo salir de casa para nada .Mamá me cuida y me mima mucho y yo sigo como siempre en mil frentes pero telematicamente. Llevo 5 semanas sin ver a nadie más que a mamá y a tus hermanos y sobrinos a través de una pantalla y cada vez me cuesta más no sentirles cerca y no poderles abrazar, besar y achuchar. Esto nos pasa a tanta gente…Por eso, desde la Fundación Àlex hemos puesto en marcha todo un programa de compra pero también de recogida de tablets que donamos a hospitales y residencias y así, las personas que están enfermas y solas pueden ver a sus seres queridos. Pero vuelvo a la audacia. Sabes mejor que nadie que siempre he sido muy audaz, pero la vida y los años lo tamizan todo. Desde hace semanas, se está cociendo, una vez más, una crisis en el Barça, hasta en esta situación tan trágica en el Barça tenemos que meternos en líos, una pena.
Como te puedes imaginar, ya empiezan a salir candidaturas y candidatos por todos lados. Ser presidente del Barça es a simple vista una golosina, pero no, es un dardo envenenado y lo que debería ser es un cargo que como todos debería ser ejemplar y lleno de rigor. No es nada fácil pero no todo vale. Puede parecer que lo que voy a decirte es una fanfarronería, pero no lo es y lo entenderás. Estoy recibiendo llamadas y todo tipo de contactos de personas muy distintas, pidiéndome que me presente. Lo hice en su momento, quizás demasiado pronto, pero es una etapa que pasó. Si no tuviera familia, me atrevería y estoy convencido que podría hacerlo, pero lo último que deseo en esta vida es ver sufrir a las personas que más quiero. No lo haré. La audacia queda reservada para cosas más importantes para mi y ahora hay prioridades muchísimo más importantes. ”Fill , no se com explicar te el que sento, el que visc. Tinc por i a la vegada estic esperant poder sortir per ajudar a trobar el camí i treballar per un món millor. Son les restes de l’audàcia que em queden. T’estimo Alex. “

CORONAVIRUS: PENSAMIENTOS , SENTIMIENTOS Y MÚSICA . CAPITULO 5 :QUE TINGUEM SORT by Dani Flaco( Lluis Llach )

‪DANI FLACO – “QUE TINGUEM SORT” https://youtu.be/sVLCS46WFeg vía @YouTube‬



 CORONAVIRUS: PENSAMIENTOS , SENTIMIENTOS Y MÚSICA.
Capítulo 5: “Que tinguem sort” by Dani flaco

Aquí seguimos , confinados física pero también psicológicamente que creo es mucho peor.
Estamos comprobando cómo un virus desconocido, invisible y hasta hoy indescifrable , ha puesto patas arriba a todo el planeta.
Ni las grandes naciones, con sus inteligencias respectivas, ejércitos, tecnología, ciencia, estrategas y todo lo que queramos añadir, ni juntos ni separados, han podido parar un ataque por sorpresa y voraz, de un bichito desconocido.
Si, claro, algunos lo habían advertido e incluso vaticinado, pero imagino que habrá sucedido otras veces y no pasó nada….Alguna vez los vaticinios aciertan.
Estamos sin en estado de shock y tratando primero de entender que, porque, como y cuando y seguimos….
El miedo a la incertidumbre , a lo desconocido es lo peor. Algunos hablan de guerra. Yo creo que las guerras, al menos hasta ahora, son entre humanos. De hecho se compara esta crisis con la sufrida en el SXX con la WWII. La diferencia es que en aquella murió muchísima más gente, se destrozaron países, ciudades enteras , además de crear un sufrimiento humano indecente y los causantes fuimos nosotros mismos.
Esta vez solo hay un enemigo, el Covid 19. Volvemos a sufrir una cura de humildad. Nos creíamos invulnerables y hemos descubierto que somos frágiles , muy frágiles.
Otra desgracia es que este bicho está acabando con una generación que realmente ha sido histórica. Con ellos desaparece la memoria de un pasado reciente que las jóvenes generaciones no han sabido valorar y que ha creado un mundo mejor, con sus defectos pero mucho mejor que el que heredaron y es ahí cuando pienso en el titulo de la canción, “Que tinguem sort”( Que tengamos suerte).
Y aquí estamos nosotros, solos ante el peligro y sin ponernos de acuerdo. Se dice que el peligro común, suele unir. Esta es la gran respuesta. Aquí podremos mesurar la inteligencia de nuestros gobernantes. Podremos comprobar si hay buen o mal liderazgo. Si prima el bien común o los intereses particulares, políticos y económicos de algunos.
El peor enemigo una vez acabe esta pesadilla, somos nosotros mismos pues nos encontraremos ante un futuro incierto y en función de las decisiones que tomemos , el rumbo del planeta puede ser muy distinto.
En mi modesta opinión, a diferencia de una guerra, el tejido productivo no se ha destruido , solo se ha parado. Es posible que modifiquemos, reglas, hábitos y modos de vida, pero lo que tenemos es transformable.
Factoría que producían automóviles e incluso armas, se han reinventando en pocos días y han diseñado y fabricado respiradores. Nos llenamos la boca en múltiples foros de que somos disruptivos y grandes evoluciadores. De hecho hay que escuchar a los muchísimos profetas/gurús de los últimos tiempos. Ahora tocan menos palabras y más hechos.
Fábricas textiles que producían ropa han parado y han empezado a producir millones de mascarillas y material para el sector sanitario.
Hablamos de crisis del sector sanitario público. Lo siento, pero discrepo. Tenemos en España un sector sanitario potente pero que ha sido atacado por un tsunami imparable creando una crisis de SALUD pública a la que toda la sociedad ha dado respuesta con una colaboración público -privada en muy pocos dias , excepcional. Y si, digo crisis de Salud y no sanitaria. Se puede confundir pero no es lo mismo , pero este no es el foro.
Lo fácil es criticar y aprovechar la situación para arrimar el ascua a tu sardina, pero eso no es lícito. Muchísimos países, algunos, mucho más ricos, querrían tener nuestro sistema sanitario público-privado, pues si, ambos se necesitan y mucho para subsistir.
Ahora no se trata de público o privado, se trata de esfuerzo común, de subordinar intereses propios y de colaborar codo con codo y nunca mejor dicho.
Cuando se produce un tsunami , explota un volcán, o cualquier hecho extraordinario imprevisto de grandes dimensiones, no hay diques ni barreras que lo puedan detener. La naturaleza es más poderosa que el ser humano. Quizás la única cosa positiva de este virus, es que durante unos pocos meses, hemos parado el planeta y le hemos dado un respiro y sinceramente creo le habrá ido muy bien. ¿Un aviso? No lo sé, pero deberíamos tomar nota.
Algunos vaticinan el Apocalipsis, otros se aprovechan de la desgracia y desconcierto para ganar mucho dinero. Los más,seguimos asustados y atentos a lo que sucede hoy sin pensar en el mañana.
Yo creo que si fuéramos capaces de firmar un armisticio de 4 años y ponernos manos a la obra para reiniciar de nuevo todo, con generosidad y tolerancia, sin intentar cambiar el mundo de golpe, pero si ir repensándolo para ir mejorándolo con rigor nteligencia , estoy seguro que salvaríamos muchas cosas del pasado. Se trataría de mantener las buenas e ir corrigiendo ad hoc y geográficamente las malas y disfunciónales. Puede ser una utopía pero si no lo intentamos, no lo conseguiremos. Dice el refranero español que “el que no sabe lo que busca, cuando encuentra, no sabe lo que encuentra”…..¡Que tengamos suerte! Está en nuestras manos.
Gabriel Masfurroll