CORONAVIRUS /CAPITULO 2: PENSAMIENTOS Y MÚSICA : NUESTRA CASA

TÍTULO: PENSAMIENTOS Y MÚSICA: NUESTRA CASA 31/3 2020
“OUR HOUSE “
by Crosby, Stills, Nash and Young https://genius.com/amp/Crosby-stills-nash-and-young-our-house-lyrics


Esta crisis además de traernos mucho sufrimiento, dolor, angustia y estrés va a cambiar nuestros hábitos y costumbres aunque no nos lo creamos.
Hemos vivido unos años en un efecto llamado globalización. El mundo se hizo pequeño y nosotros descubrimos personalmente que el planeta era redondo. En especial,los hijos de los “baby boomers” de los países occidentales y allegados, han vivido un estado de bienestar superior al de tiempos pasados. En los últimos años, especialmente a partir del 2008, aunque ya tuvimos un aviso en el año 2000, empezamos a detectar síntomas de que algo hacíamos mal. Nuestras casas, eran prácticamente dormitorios y sitios de paso. Estábamos en casa, pero no estábamos. La vida iba aumentando su velocidad de forma exponencial. Todo era de usar y tirar, efímero y desechable, hasta las relaciones humanas.
A causa del Covid19, en algunos países, nos hemos tenido que recluir o confinar, como mejor prefieran y aquellas paredes y techos llamadas casa, se han convertido de nuevo en eso, en donde se vive y convive. Todas son distintas, mejores y peores, pero el concepto casa lo hacemos las personas.
En mi caso, a pesar de estar muy activo trabajando en mis distintas actividades y obviamente muy especialmente enfocado en nuestras clínicas ahora más que nunca, aportando nuestro granito de arena a tanta necesidad y dolor, también he tenido tiempo para descubrir cosas, objetos , libros, álbumes de fotos y música, etc que tenía al alcance y hacía años no disfrutaba.
Dicen que no hay mal que por bien no venga.A pesar de no poder juntarnos con nuestros hijos y nietos, hemos podido verles y “disfrutarles”gracias a la tecnología. Cada día, algo casi impensable en la vida anterior, gracias a FaceTime, Skype o Whatsapp, hemos podido vernos y hablar.
He redescubierto también rincones de casa que los miraba y no los veía. He conocido mejor a los vecinos. Antes nos encontrábamos y solo nos saludábamos. Ahora nos ayudamos y colaboramos cuando es preciso.
Cris y yo hacía mucho años que no estábamos tanto tiempo juntos pero de verdad, 24h al día , muchos días y en una armonia perfecta. Ambos, antes de que sucediera esta catástrofe, lo hablábamos y sabíamos que necesitábamos, estar juntos, para hablar de nuestras cosas pausadamente, compartir momentos, recordar ,en fin , estar más tiempo juntos de verdad, sin prisas ni estrés. Nos dábamos cuenta de que cada minuto que pasa, a medida que te haces mayor, vale más qué el oro o mejor dicho, no tiene precio.
De nuevo digo que no hay mal que por bien no venga, pero si somos solo un poco inteligentes y prometo esforzarme, cuando todo esto pase y solo quede el terrible recuerdo de un tiempo tristemente inolvidable y que por desgracia para algunos será muy traumático, deberíamos sacar consecuencias, incluso los que sólo hemos sufrido el confinamiento.
La vida pasa muy deprisa y si además nosotros la aceleramos, nos perdemos mucho por el camino.
Y finalmente, vuelvo a casa, nuestra casa, que siempre acaba siendo tu refugio, donde guardas con llave tus tus recuerdos, donde se almacenan tus vivencias y en mi caso que soy un poco como Diógenes, He descubIerto que hay que tener menos y lo que tengas sea útil física o espiritualmente, especialmente tiempo y buena compañía, para disfrutarlo al máximo pues son momentos que pasan y no vuelven. Nuestra casa es nuestro nido. Cada cual lo hace a su manera. ET, regresó a la suya por eso, porque era su casa. #quedateencasa y #cuidemosalosquenoscuidan
#IMAGINE A #WONDERFULWORLD

OUR HOUSE / NUESTRA CASA by CLARA

CORONAVIRUS: : SENTIMIENTOS Y MÚSICA


Título: CORONAVIRUS. SENTIMIENTOS Y MUSICA
CAPÍTULO 1: ENTRE DOS AGUAS

Hoy, 27 de marzo, empiezo a escribir por mi cuenta una serie de escritos en los que sin animo de sacralizar y con toda la humildad del mundo, pretendo reflejar cómo veo desde mi confinamiento pero a la vez también a través de mis contactos de amigos, conocidos y saludados por todo el planeta como diría Josep Pla,lo que está sucediendo y como lo vivimos.
Ya tengo un cierta edad, es más, en este escenario de guerra mundial de la humanidad contra este miserable bicho, parece que si no soy persona vulnerable de ser atacado , poco me falta y por eso y también porque hace dos semanas presenté síntomas claros, me han y me he confinado del todo.
No ha sido fácil, pero las adversidades se convierten en un problema hasta que las asumes y a partir de ahí se convierten en circunstancias de la vida, de tu vida.
Debo confesar que jamás me habría imaginado un escenario así. En el cine , en la ficción, nos presentaban guerras de nuestro mundo contra invasores de otros planetas. El mundo se unía. Desaparecían las diferencias, ya no importaban las fronteras, razas, religiones, éramos el mundo contra un enemigo común.
Pues no ha hecho falta que viniera nadie del cosmos. Un virus maldito, desconocido, parece que cada vez menos, le vamos conociendo más. Es invisible, impredecible y está volviendo loco a un mundo que se creía prácticamente invulnerable. Las nuevas tecnologías, la Inteligencia Artificial, la ingenieria genética y tantas cosas más, nos hacían sentir que controlábamos el planeta.
Pero de golpe, empiezan a pasar cosas diferentes, inicialmente inexplicables e inesperadas. El cambio climático fue y es un síntoma pero como siempre, la soberbia de unos unida a la ignorancia y estupidez de otros, choca con el catastrofismo de otros y una vez más, divididos, quedamos entre dos aguas….
Es la historia de la humanidad, siempre nos dividimos, empezamos discutiendo, somos incapaces de ser tolerantes y aceptar nuestras debilidades , errores y unir nuestras capacidades a las de otros que seguro también se equivocan pero ignorando que juntos somos mucho más fuertes. Solo a veces nos une, un enemigo común, pero es esporádico, y una vez derrotado, las aguas vuelven a separarse y tenemos la triste habilidad de anteponer de nuevo la ambición, el poder y todo lo que esto conlleva en lugar de darnos la mano y caminar juntos.
Tengo la sensación de estar entre dos aguas. Veo miles y miles de personas anónimas de todo tipo y condición que sin pedir nada a cambio se han puesto a ayudar porque lo sienten. No solo son los profesionales sanitarios que están haciendo una labor extraordinaria, como otras veces lo han hecho los bomberos, las fuerzas de seguridad, etc. Hay muchísimos colectivos quizás menos visibles que se han jugado y siguen jugándose el pellejo porque su corazón se lo pide. Seguro que los solidarios de verdad no pedirán nada a cambio, pero también es cierto que esta crisis está dejando muchas víctimas y no solo los enfermos y fallecidos, sino también aquellos que perderán trabajos y lo pasarán mal, ellos y sus familias.
Y es en este momento cuando debemos unir las aguas y anteponer de nuevo la solidaridad y matar el egoísmo, uniendo esfuerzos para reconstruir lo que este maldito bicho se habrá cargado en pocos meses.
Pero me temo y mucho, que lo primero que muchos harán, buscar culpables a cualquier precio, pedir responsabilidades sin fin y una vez más , pasaremos mucho tiempo en ello, desperdiciando tiempo, esfuerzos y recursos en batallas cainitas, cuyo origen está fundamentado más en odios ancestrales y vendettas pendientes que en la real búsqueda de errores que por supuesto es algo que también debe hacerse, pero no para cargarte a quien piensa distinto, sino para aprender de los errores y así estar preparados ante cualquier nueva contingencia que sin duda se puede reproducir en el futuro. Así pues, seguimos entre dos aguas. Ojalá me equivoque, mis predicciones sean erróneas y la mayoría de la ciudadanía demuestre que somos más solidarios y generosos de lo que creo.
Os dejo. Mañana seguiré.

‪Paco de Lucia – Entre dos Aguas https://youtu.be/0o8vszqVL2U vía @YouTube‬

CUIDAR A LOS QUE NOS CUIDAN , APRENDIENDO A SER DISCIPLINADOS Y SOLIDARIOS

Via Marca


Titulo: Cuidar a los que nos cuidan, aprendiendo a ser disciplinados y solidarios
Querido Àlex, llevo muchos años escribiéndote gracias a Marca. Te he escrito en momentos de añoranza, de alegrías, tristezas, euforia y hasta miedo, pero jamás , jamás , como hoy. El mundo está amenazado y afecta a todo el planeta, a todos sin excepción. El enemigo es invisible y aún no sabemos como actúa ciertamente. Es una guerra desigual en la que un “bichito” llamado coronavirus o Covid19 está enfermando cientos de miles de personas y matando a decenas de miles. Parece un libro de ficción y no, es real. Nuestro mundo, aquel en el que la tecnología parecía imparable, en el que el progreso parecía que nos llevaría a la inmortalidad, se ha demostrado frágil y vulnerable. El deporte en todas sus modalidades al igual que casi todo los demás se ha visto confinado como nunca y nadie sabe hasta cuándo ni que pasará el día después. Jamás había sucedido algo parecido. Hemos sufrido guerras mundiales, pero que no han afectado a todo el planeta. Han sido guerras de humanos contra humanos. Esta es distinta, es una guerra de todos los humanos contra un virus al que le da igual países, razas, ideologías, religiones, o lo que sea. Se cobra vidas sin compasión. En términos deportivos, estamos jugando a la defensiva y como podemos. Algún país como China, ha empezado a dominar la posesión del balón, pero aún no ha ganado el partido. Los demás estamos tratando de averiguar las tácticas y estrategias que usa nuestro enemigo que no rival. Y si, digo enemigo porque lo es de verdad. No tiene compasión. Todo esto que sucede,debería hacernos meditar. Estamos recibiendo una tremenda lección de humildad. Ni fronteras, ni ideologías, ni sistemas políticos. A pesar de que algunos, quizás atenazados por el miedo, asustados por el pánico que está produciendo esta pandemia y los menos, demostrando que la estupidez humana no tiene límites, utilizan esta situación de catástrofe en beneficio propio,criticando y tratando de arrimar es ascua a su sardina. Que fácil es criticar y que difícil es construir. Ahí está la diferencia y es el objetivo de esta carta hijo. A pesar de todo, hay miles y miles de personas que arriesgan sus vidas para atender a los más enfermos y muchos otros que nos ayudan a sobrellevar el confinamiento. Gracias de corazón a todos ellos. Y cuando hablo de construir, me refiero a profesionales de todo tipo que están en las trincheras, defendiéndonos y apoyando al resto, para que podamos seguir viviendo con cierta normalidad, eso si, protegidos que también es importante, algo que algunos no entienden. Otros, nos mantienen informados de verdad , para contrarrestar a algunos desaprensivos que inundan las redes para aumentar el pánico y crear el caos. La estupidez y la mala fe son otros virus que intentan aprovecharse del desconocimiento y la ignorancia de situaciones como esta, para beneficiarse. Aquí no valen opiniones interesadas, solo sirve la información objetiva y las opiniones expertas. Àlex hijo, mamá sigue cuidando de todos nosotros y algunos mas como ha hecho siempre y tenerla es una bendición . Los demás estamos bien , cada uno cumpliendo su misión y tratando de vencer de la mano de otros muchos a este enemigo común. Solos no lo conseguiremos pero juntos, ordenados, disciplinados y solo con la humildad, solidaridad y serenidad de creer en los que nos guían y saben, ganaremos este partido. “Fill, això es una situació excepcional que mai hauria imaginat, però ens en sortirem. Estem bé, preocupats, però també ocupats fent el que ens diuen. T’estimo molt Alex”

EL VIRUS INVISIBLE (BIOLOGICO) Y EL IMPOSIBLE ( SOCIOLOGICO)

Título: El enemigo invisible y el imposible

Escribo estas líneas desde la voluntad de mantener la calma y no caer en la histeria colectiva que nos envuelve aunque se hace difícil. Se dice que los seres humanos a lo que más tenemos es a lo desconocido y esto es lo que está sucediendo. Ya he sobrepasado los sesenta años y parece que soy objetivo predilecto del dichoso virus. En toda mi vida y trayectoria profesional , precisamente en muchos ámbitos del sector sanitario en distintos países, jamas me había encontrado ante una situación como la que estamos viviendo y aunque preocupado, lo estoy mucho más por los seres queridos que por mi. Decir que sigo estupefacto pues como bien escribía Antoni Puigvert hace unos días, estamos batallando con dos virus, el biológico y el sociológico . El primero sigue siendo invisible aunque con los días lo empezamos a conocerlo más y así vamos añadiendo nuevas medidas para derrotarlo. El otro es un virus poliedrico pues es la conjunción del miedo, la manipulación, la tecnología, la ignorancia, la desconfianza ,,la desinformación y añadiria que la estupidez.
El primero está dañando personas y provocando estrés en todo el planeta. “Cuando uno no sabe lo que busca, cuando encuentra, no sabe lo que encuentra”como dice el refrán y ahí estamos de momento, pero no tengo la más mínima duda de que lo derrotaremos. El otro virus es para mi peor, pues provoca pánico, criticas, desavenencias, enfrentamientos y enorme malestar en la sociedad , porque interfiere enormemente en la unión de esfuerzos de instituciones y gente de buena fe que queremos derrotar al virus invisible. Pero me temo que el virus imposible, anidará para muchos años entre nosotros y sus consecuencias si no ponemos remedio serán peores y a largo plazo. La culpa y la solución está en nuestras manos . Con el biológico, debemos actuar a pies juntillas de acuerdo con lo que nos recomiendan las autoridades sanitarias, juntos, alineados y unidos. En cuanto al segundo, por una vez, dejémonos de demagogias y populismos que no llevan a nada más que a crear desorden y caos que es lo que debemos rechazar de cuajo. Solo juntos lo conseguiremos, depende de nosotros.