Brexit, Barcelona y la Agencia Europea del Medicamento.

Expansión ProOrbyt.
AHORA MISMO Gabriel
Masfurroll 18/10/2016
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La controvertida decisión de Reino Unido de salir de la UE tras el ajustado y extraño referéndum de hace unos meses está provocando reacciones en muchos ámbitos, tanto en el propio seno de Reino Unido como en Europa. Crisis de identidad, reacciones de todo tipo, desconcierto ante una decisión inesperada, son los drivers del futuro. El sueño de aquella Europa ideada en los años 50 por Adenauer, Bech, De Gasperi, Churchill, etc, empieza a parecer una pesadilla. ¿Está Europa unida? Yo diría que muchísimo menos de lo esperado, pero quizás más de lo que se podrían haber imaginado aquellos pioneros y visionarios. Europa es una amalgama de culturas, lenguas, legislaciones y un largo etcétera de barreras que convierten el proyecto en algo extremadamente difícil de alcanzar. Pero hay que reconocer que a pesar de la enorme carrera de obstáculos se ha avanzado mucho. Otra cosa es la unión política. La extremada y compleja burocracia que hemos creado para ayudar se convierte en un bumerán; de ahí mi dosis de escepticismo.
Dicho esto, vuelvo al Brexit y a los organismos europeos ubicados en Reino Unido. Cierto es que ambas partes buscan defender sus intereses y que el divorcio no sea demasiado traumático, pero la decisión ha sido tomada por una de las partes de forma unilateral, por lo que habrá que empezar a resolver la desconexión. Es ahí cuando Barcelona, ciudad considerada como capital de la salud al menos del sur de Europa, se postula de nuevo como sede de la Agencia Europea del Medicamento. En su día compitió con Londres, pero ésta se adjudicó la sede. Ahora quedará vacante y Barcelona, finalista en su momento, merece optar de nuevo. ¿Razones? Múltiples, diversas y especialmente consistentes.
Barcelona dispone de uno de los mejores sistemas sanitarios de Europa. Su red de hospitales públicos y privados es de una excelencia que muchísimas ciudades del mundo querrían para sí. Profesionales sanitarios de altísimo nivel y reputación trabajan en dichos centros, no sólo atendiendo al mercado doméstico, sino que Barcelona se ha convertido en un cluster y a la vez hub de pacientes de todo el mundo que acuden a sus centros para ser diagnosticados y tratados. Barcelona es, a la vez, la cuna de las compañías farmacéuticas del país, habiéndose convertido muchas de ellas en centros de investigación relevantes al tiempo que son importantes empresas líderes de su sector. Barcelona destaca asimismo por la calidad, nivel y reputación de su investigación médica, y las alianzas que tiene establecidas con las instituciones médicas, académicas y de investigación más importantes de todo el mundo revelan su excelencia.
Las universidades barcelonesas forman parte, a pesar de los años de dificultades económicofinancieras vividos, del elenco de universidades más destacadas del mundo, especialmente en investigación médica. Barcelona ha sido y sigue siendo fuente inagotable de prestigiosos profesionales sanitarios, también diseminados por los mejores centros del mundo, y algunos de ellos dirigiendo instituciones de enorme prestigio. Todo esto, y sólo añadiendo el cosmopolitismo de Barcelona, ciudad donde cada vez residen más profesionales extranjeros de casi todas las partes del mundo, la define perfectamente como ciudad idónea para ser sede de este organismo. Y es ahí donde todos estos atributos empiezan a diluirse.
Esfuerzos diseminados
Todos estamos bastante de acuerdo en la idoneidad de Barcelona como sede de este organismo, pero una vez más surgen los intereses individuales, partidistas, políticos… que en vez de unir, diseminan los esfuerzos. Los gobiernos central, autonómico y municipal hacen cada uno la guerra por su cuenta. Las asociaciones empresariales, ídem, cada una influenciada o con querencias políticas que las arrastran. ¿Y donde nos hallamos? Pues en una situación tan paradójica que, en lugar de estar en pole position, nos estamos quedando atrás. ¿Unir fuerzas? No, para nada, y al paso que vamos, Barcelona perderá una gran oportunidad para obtener algo que no sólo merece, sino para lo que está más que capacitada. Una lastima una vez más, así vamos perdiendo el tren del progreso, de estar ahí, al frente de un sector tan importante y vital como es la salud.
¿Lo intentamos y nos ponemos todos de acuerdo o seguimos como necios, desunidos ante el bien común? De nuevo, me temo que por intereses ajenos al proyecto, habremos perdido una oportunidad excepcional para el país, y esta es la palabra clave del embrollo: “país”. La pregunta es: ¿Cuál de ellos?
Empresario sanitario y presidente del consejo social de la UAB

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¿Por que Piqué?

REPORTAJE

REPORTAJE

Título: ¿Por qué Piqué?

Querido Alex, esta vez te escribo desde Cuba. Alejado de mi mundo, aquel en donde todo parece revueltoimage y sobrecargado de odio, incluso acudiendo al pasado para incitar vendetas, donde la sordera se impone al diálogo, donde la irritación y a veces hasta el odio, enfrentan a personas de bien, por ideologías mal explicadas o por razones interesadas. Todo ello está provocando equívocos que van a más y que en algún momento tendremos que resolver por la vía del diálogo, la serenidad y en especial, el Sento común y en especial la generosidad. Ahora estoy en un país hermano, también sacudido por circunstancias muy diversas y en donde necesitan lo mismo que nosotros. Nada es perfecto en este mundo, ni lo será, pero hay que tratar de acercarse no al ideal que es una utopía, sino a lo bueno, a lo mejor posible. Todo eso viene a cuento porque desde la lejanía y a pesar de las dificultades, leo lo acaecido con Gerard Piqué y la Selección. Debo reconocer que en su momento el propio Gerard atizó el fuego, pero no es el único y él mismo ha explicado más de una vez que rivalidad no significa odio. ¿Que sería del fútbol sin piques? Pero de ahí a la falta de respeto, al insulto , a la mala educación, a inventar cosas inciertas y tratar de dañar a las personas, hay un abismo y parece que este es el sino del mundo en el que ahora vivimos. Todo vale y esta hipercomunicaion en la que estamos inmersos en donde muchos se valen de ella pero eso sí, en el anonimato, nos está idiotizando produciendo heridas que además de difíciles de restañar quedan ahí, siendo sus cicatrices un recuerdo vital que te acompaña cada segundo de tu vida. Una pena Álex. Mancha que algo queda. Lo sucedido con Gerard Piqué no es un calentón. Es la gota que ha desbordado el vaso y es una pena. Me apena la animadversión que algunos sienten por los catalanes y que reflejan en lo primero que se les ocurre y el futbol es un escaparate idóneo . Me precio de sentirme tan catalán como el que más y no acepto insultos o etiquetas inventadas por demagogos baratos que ni saben ni quieren saber y que opinan por boca de ganso. Estamos sometidos a veces a la dictadura de la opinión de la ignorancia. Piqué es un hombre inteligente, un ganador, con enorme personalidad y por supuesto controvertido hasta en su propia tierra. A unos gustará más que a otros, pero de ahí al odio de algunos, demasiados, me parece una aberración. En la vida todo tiene un límite y el de Gerard creo que ya ha llegado. Lo de Piqué es grave, pero lo peor es la estigmatizacion que estamos sufriendo los catalanes, lo que significa. No hay nada peor que un ignorante con iniciativa. Lo dicho, no todos somos iguales y por favor, antes de opinar, hay que investigar, conocer, ponerte en los zapatos de los demás y ser tolerante y generoso. En mi caso, lo dicho,solo deseo que vuelva la cordura y que aquellos que tienen en sus manos los mecanismos para recuperar la concordia, lo hagan. No creo en fronteras, en patriotismos engañosos, creo en las personas de buena fe, en la justicia, pero no en la demagógica y populista. En saber pedir perdón si te equivocas pero también en que te reconozcan tus méritos si los tienes, algo que en nuestro país,destacar o sobresalir está penalizado. Nos gusta crear héroes patrios, pero que no duren demasiado… . Las personas primero, siempre por delante de los intereses zafios de organizaciones interesadas e intolerantes. Lo de Piqué no es grave, es su decisión y la respeto. Lo peor es que es un signo más de lo que estamos viviendo. “Fill,em preocupa i molt la intolerància que s’està reimplantant al nostre mon, es un mal presagi. Tan de bo m’equivoqui i recuperem tots, els uns i els altres, el seny. T’estimo molt Alex”.