UAB : Consejo Social. Opinión Presidencia / Diciembre 2015

La universidad, actor clave para la discusión y diseño de la sociedad futura

Nuestra universidad pública ha pasado unos años muy complicados, como la mayoría de la sociedad. Los recursos han menguado, las inversiones se han reducido, pero a pesar de todo, la formación ha continuado manteniendo el buen nivel, en muchas ocasiones con más imaginación que herramientas. Así mismo, la investigación continúa avanzando con unos recursos cada vez más escasos.

De este contexto se podría desprender que el nivel actual de satisfacción de todos los stakeholders tendría que ser muy ajustado. Yo diría que si aplicáramos la herramienta NPS (Net Promoter Score), cada vez más utilizada alrededor del mundo para medir el grado de satisfacción hacia una empresa o institución, el average que, en el mejor de los casos, obtendríamos en nuestra universidad (pienso también en las personas que forman parte de la Esfera UAB) sería el del usuario pasivo, es decir, ni muy satisfecho ni muy insatisfecho. Las otras opciones de clasificación que identifica el NPS son las del usuario detractor o promotor de la institución, las cuales no creo que, hoy en día, sean las que nos calificarían mayoritariamente a la UAB. La clave, a mi parecer, está en transformar a los usuarios pasivos en promotores, pero esto requiere los recursos adecuados, además de talento y esfuerzo. Quiero puntualizar que, cuando me refiero a los usuarios, no pienso únicamente en los alumnos, sino también en los profesores, los investigadores, el personal de administración y servicios, los miembros del Equipo de Gobierno e, incluso, en la propia sociedad que, al fin y al cabo, es a la vez financiadora y beneficiaria de la universidad.

A pesar de la situación de gran complejidad que ha tenido que afrontar la UAB, quiero remarcar los enormes esfuerzos y mejoras de todo tipo, entre ellas la eficiencia, llevados a cabo por nuestra universidad en los últimos años. Las posiciones líderes en los ránkings así lo avalan. La UAB no solo continúa estando entre las 200 mejores universidades del mundo, sino que año tras año escala posiciones en ránkings de prestigio, y también en términos de ocupación. La crisis nos ha hecho daño, pero también nos ha hecho más fuertes. Si comparamos nuestros resultados con universidades extranjeras de nuestro nivel, podremos comprobar que con presupuestos mucho más bajos conseguimos mejores resultados. Esto es posible gracias al enorme esfuerzo de la comunidad universitaria y de mucha gente que enseña, se recicla, investiga, publica y transfiere su conocimiento, muchas veces con recursos muy limitados, y aun así, disfrutamos de profesores e investigadores muy relevantes. Todo esto no pasa porque sí. Es el resultado de muchos años de trabajo y del esfuerzo de muchas personas a la hora de sembrar, abonar, regar y cuidar el talento, la inteligencia, el esfuerzo, el criterio, la ambición y tantas virtudes que forman parte del campus de cualquier universidad.

A este gran valor de la UAB hay que añadirle los más de 150.000 alumnos que han disfrutado de ella en menos de sus 50 años de vida, exalumnos que estamos tratando de involucrar en el proyecto Alumni, algo no tan solo necesario, sino imprescindible para una universidad del prestigio de la UAB. Quién mejor que nuestros antiguos alumnos y amigos para ser los embajadores y los colaboradores de la universidad. Es uno de los retos pendientes desde hace años y ya hemos puesto el hilo en la aguja. Con la ayuda de los Amigos de la UAB, el Equipo de Gobierno y el propio Consejo Social nos hemos comprometido a hacer que Alumni UAB sea una realidad palpable para el 2016 y una herramienta adicional para añadir más valor a nuestra universidad.

Mientras tanto, el mundo está cambiando, y mucho. Estamos entrando en una nueva era, en un contexto de plena convulsión y de incerteza, y la sociedad busca nuevas fórmulas que le permitan ser más justa, equitativa y sostenible, objetivo eterno. No obstante, determinados comportamientos y actitudes inherentes a la condición humana impactan día a día con la buena voluntad de muchísima gente. La historia enseña, describe y recuerda el choque de culturas y civilizaciones en el pasado, y nos damos cuenta que siempre se repite lo mismo, con caras, geografías y eras diferentes. ¿Y qué podemos hacer? Pues qué mejor que invertir en educación. Enseñar, aprender y volver a enseñar. Proteger la sabiduría y emplear con criterio la inteligencia. La pedagogía ha de ser libre y nunca se ha de ver coartada. Los docentes y las instituciones académicas han de ser la cuna de la educación de nuestros jóvenes y la formación de toda la sociedad.

La objetividad, la generosidad, la armonía, la libertad, la tolerancia, la ética y el respeto han de ser nuestros faros. No es nada fácil, pero quién mejor que las instituciones docentes como la nuestra para dar ejemplo. Hay que escuchar a la sociedad y alinear nuestra oferta con lo que nos pide. El mundo, nuestro sistema social, es extremadamente complicado, pero es el escenario con el que contamos y lo hemos de ir mejorando. Las relaciones humanas son el gran nudo y a la vez la gran solución. Hemos de trabajar en este sentido y desde la universidad hemos de convertirnos en ejemplo para toda la resta. Es el gran reto, y más en estos momentos, cuando hay una gran confluencia de intereses divergentes que hemos de saber resolver con criterio e inteligencia.

Confío, con estas palabras, transmitir un signo de esperanza para una sociedad mejor en la cual, desde la UAB, seamos capaces de aportar nuestro granito de arena con tal de conseguir que, al final, se materialice la gran playa deseada. Desde el Consejo Social hacemos y continuaremos haciendo los máximos esfuerzos para ayudar a lograr este gran reto que siempre ha tenido la universidad y, al mismo tiempo, cumplir nuestros compromisos y responsabilidades hacia la sociedad que representamos, colaborando con esfuerzo y pasión con nuestra UAB.

Aprovecho para desear a todos un buen fin de año y los mejores deseos para el 2016.

9 de diciembre de 2015

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¿Por qué siempre gana el Barça, avi? Via Marca

Marca Orbyt.
CARTAS A ALEX Gabriel Masfurroll
REUTERS28/12/2015
“¿Por qué siempre gana el Barça, avi?image image image image
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Querido Alex, hoy día de los Santos Inocentes en España, se cumplen exactamente 30 años desde que nos dejaste. Estas fechas tan entrañables se convierten en agridulces para nosotros y tu recuerdo nos impregna con punzadas de dolor que se compensan con el legado que nos dejaste. Solo tú querido Alex, con tu presencia y luego tu desaparición, cambiaste para bien nuestras vidas y creo que las de muchas otras personas. Tu desaparición hizo que un resorte nos hiciera reaccionar y nos pusiéramos manos a la obra y así ha sido, nació la Fundación Alex ( http://www.fundacionalex.org).
Tenemos la suerte de contar con mucha gente e instituciones que nos ayudan y todos en equipo aportamos nuestro granito de arena. Entre ellos MARCA que siempre está ahí , ayudando y apoyando desinteresadamente. ¡Gracias de corazón!
Hace unos días viendo juntos los tres Gabys la final del Mundial de clubs, es decir, tu hermano, tu sobrino y yo, me sorprendió cuando Gaby peque, me dijo: “Avi, el Barça ganará seguro, no pierde nunca…”. Tu hermano y yo nos miramos y sonreímos. Cuando vosotros erais pequeños, ganar una Champions o un Mundialito de clubs, era un sueño que parecía inalcanzable para cualquier culé y fíjate hoy.
En aquellos años, ganábamos alguna Liga de vez en cuando y vuelta a empezar, pero llego Cruyff y ahí cambio la historia y el ADN culé se transformó. Luego un señor llamado Guardiola emuló y superó al maestro y ahora su compañero de equipo Luis Enrique sigue sus pasos, pero el detonante fue, es y seguirá siendo espero que por muchos años, gracias a un genio argentino llamado Lionel Messi. Él ha cambiado la historia del Barça y también del fútbol mundial. La hegemonía reside en Barcelona y todos lo saben, aunque algunos se resistan. No es el más fuerte, ni el más carismático, ni el más marketiniano, pero es un genio del fútbol, incomparable.
He tenido la suerte de ver jugar a los mejores de la historia: Di Stéfano, Pelé, Maradona, Cruyff, pero ninguno como él. Sólo falta ver su currículum de títulos alcanzados y es insuperable, ahí están.
Desde pequeño fue un genio del fútbol, pero además ha sabido madurar y mejorar. Él quiere ser mejor, pero para que su equipo lo sea también. Sabe que lo primero es el equipo y esto le hace grande. Desde que te fuiste, todo ha cambiado mucho Alex, no sólo en el Barça y en el fútbol. El mundo ha sufrido situaciones muy graves y también ha disfrutado de avances y mejoras que nos han beneficiado. Es la paradoja de la vida.
Qué difícil es vivir en armonía. El egoísmo, la ambición malsana, las envidias y odios nos convierten a veces en seres irreconocibles. No obstante también como siempre ha sucedido hay buena gente que lucha y persiste en instituir valores, solidaridad, generosidad, tolerancia y respeto a los demás. Ojalá que como dijo Nelson Mandela, el deporte tenga la capacidad de cambiar el mundo para bien, aunque algunos se esfuercen en que no sea así.
“Alex, Gaby, guanyar es important, pero no el mes important. Estimar, respectar, agrair, tolerar , compartir i tantes coses mes, si son importants. Per un any millor per tothom, per un futur mes prosper i just per tota l’humanitat. T’estimo Alex”.