Pep Guardiola VS Cristina Cubero

Algú de vosaltres  coneix personalment a Cristina Cubero? Que jo sàpiga, democràcia es deixar opinar a tothom en llibertat. Faltar al respecte es el que fa que deixem de ser demòcrates i ens convertim en irresponsables. Respectem a la Cristina, respectem a en Pep, pero sobretot respectem la voluntat de la majoria, encara que a vegades la historia demostra que aixo es impossible. Sempre les idees giren cap a temes personals. Les rivalitats es converteixen en odis i els odis a vegades en violència i llavors no hi ha marxa enrera. Les idees son importants, pero molt mes les persones i a vegades ho oblidem. Descalifiquem a la gent alegrement, només perque pensen diferent , sense saber com son, com senten…..No importa que siguin bona gent, el que importa es que no pensin com nosaltres. Llavors arriba la intransigència i es diuen coses que queden, que fereixen. Per les dues bandes. El President Mas sempre ha dit que farem un procés exemplar. Aixo es exemplar? Ens queixem i ens omplim la boca per desqualificar la violència masclista, fins i tot els animalistes. El que alguns diueu, es violència verbal. Esto va para todos, de ambos lados. Presumimos de valores, de demócratas y a la primera de cambio insultamos, despreciamos y acosamos a los que piensan distinto. Quizás no estemos de acuerdo. El miedo a lo desconocido asusta, pero no es suficiente para incitar a la violencia, aunque sea verbal. Por ambos lados. Los odios se acaban enquistándose y suelen llevar por caminos poco agradables. Revisemos la historia y veremos cuanta gente ha sufrido. Eso sí, si no son cercanos a nosotros parece que importa menos, pero ojo, si son seres queridos, entonces cambia. ¿Entonces por qué nos llenamos la boca con palabras como democracia, valores, respeto y tantas más? Volvemos a convertirnos en seres primarios e irracionales ( irrational man by Woody Allen). Todo cambia, nada cambia. La gran paradoja del ser humano. Respeto y escucho a mi querido Pep Guardiola y aprendo de sus palabras y acciones. Respecto i aprenc de la Cristina Cubero i la entenc doncs jo visc a cavall de Madrid i Barcelona. No tothom pensa igual, no tots som iguals i aixo es bo i dolent, només la tolerància, el respecte i la generositat ho curenimageimage. Si no anem per aquest camí, malament.

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Aprender a vivir by Pep Guardiola. Prólogo Libro “Emprendedor persigue tus sueños” . Ed Edebe

image1471262_783113055048171_367683966_nAprender a vivir, por Pep Guardiola

Todo el mundo aspira a cumplir sus sueños pero muy pocos lo logran. Esa es una obviedad que conviene recordar de vez en cuando. También resulta muy buena idea reparar en cómo lo han hecho los que lo han conseguido.

Gaby Masfurroll ha escrito un libro alrededor de los emprendedores que a mí me parece, sobre todo, un tratado acerca de qué se puede hacer para tratar de cumplir los sueños. Gaby es uno de esos privilegiados que tuvo un sueño y lo cumplió. En su libro Gaby detalla el camino que él tuvo que recorrer y los retos a los que se enfrentó, pero también cuenta otras muchas vivencias de gente que, en ese sentido, puede servir de modelo y referencia.

A lo largo del libro Gaby traza un retrato del emprendedor perfecto: aquel que tiene una idea/sueño y que, tras concluir que la idea no es una completa locura, la coloca en lo más alto de sus prioridades y, sin perder la sensatez, hace lo imposible para hacerla posible. Gaby deja claro que para ser un buen emprendedor es necesario reunir muchos requisitos: intuición, lucidez, ilusión, iniciativa, pasión, imaginación, creatividad, empuje, generosidad, coraje, audacia, astucia, amor por el trabajo, sentido de la anticipación, sentido de la responsabilidad, capacidad de asumir riesgos, disciplina, resistencia, habilidad, reflejos, inconformismo, poder de seducción, fortaleza mental, conocimiento del terreno que se pisa, consciencia de las propias limitaciones, humildad -pero no falsa humildad-, capacidad de liderazgo y de potenciar lo mejor de tus colaboradores, espíritu de equipo, afán de superación, incapacidad para venirse abajo, inteligencia para aprender de los errores y de las derrotas y un empeño absoluto en adaptarse a los cambios y circunstancias y en innovar y reinventarse constantemente.

Es muy llamativo advertir cómo esa relación de virtudes es idéntica a la que ha de adornar, por ejemplo, a un deportista de élite si pretende llegar a la cumbre y mantenerse en ella. Gaby ha sido deportista y es consciente de que, para triunfar en el deporte, no es suficiente con el talento natural ni, mucho menos, con la suerte. El talento es un don y la suerte es algo incontrolable que va y viene a su aire y con la que es mejor no contar. Si el talento y la suerte no se arropan con todo lo demás, nunca se llega a ninguna parte que realmente merezca la pena. Del mismo modo, para ser un buen emprendedor no es suficiente con tener un golpe de suerte o una intuición genial una mañana al despertarse. A menudo se dice que el fútbol es una metáfora de la vida y tal vez se repite tanto porque es verdad. Sé muy bien hasta qué punto el fútbol de élite, como el emprendimiento, suele castigar, por muy talentosos que sean, a los perezosos, a los vagos, a los débiles mentales, a los pusilánimes, a los inconstantes, a los conformistas, a los indisciplinados, a los pijos, a los egoístas enfermizos, a los malos compañeros, a los que se hunden ante la primera dificultad, a los que son incapaces de digerir las derrotas y a los que el éxito les emborracha y trastorna. Leyendo el libro de Gaby he recordado una frase que me encanta: un inteligente siempre se recupera de un fracaso pero un tonto nunca se recupera de un éxito.

El libro está lleno de historias, observaciones, sugerencias, confesiones y reflexiones de gran valor formativo y moral. Gaby subraya que España nunca ha tenido una relación fluida con el emprendimiento: no es un país de grandes emprendedores y la consideración social de la que disfrutan los emprendedores es insólitamente baja. Parece claro que el espíritu emprendedor no figura en un lugar destacado de nuestro ADN y eso puede explicar muchas de las carencias y debilidades de los españoles relacionadas con su economía, su ciencia, su educación o su cultura. Desde ese punto de vista, el libro de Gaby es una inapreciable aportación que reivindica el valor del emprendimiento y revela su convicción de que los mejores países son aquellos que cuentan con los mejores emprendedores.

Gaby publica su libro en un momento especialmente delicado. Vivimos tiempos endiablados, en los que resulta muy complicado detectar razones para el optimismo. El mundo siempre ha sido terriblemente injusto, corrupto, indecente, insolidario y desigual pero da la impresión de que ahora lo es más que nunca. Llegar a esa conclusión es muy descorazonador: hasta hace unos años creíamos que el progreso económico, cultural, moral y social no se detendría jamás y que el destino de cada generación era vivir mejor que la de sus padres. Sin embargo, ahora nos encontramos envueltos en un clima de pesimismo y desolación y se ha instalado esa incómoda sensación de que los jóvenes de hoy van a tener una vida más difícil que la de sus padres. Pero el pesimismo es muy paralizante y no podemos caer en la tentación de abandonarlos a él. Esa es otra de las lecciones que encierra el propio caso de Gaby, alguien que, desde abajo, rodeado de las circunstancias más hostiles, ha llegado a lo más alto, sin dejarse abatir por las contrariedades. Su libro es un canto a la ilusión, al optimismo, a la iniciativa, a la decencia, a la igualdad de oportunidades, a la cultura del esfuerzo y del sacrificio y a la generosidad que implica transmitir y compartir experiencias que contribuyan a un mundo más justo y confortable.

Una de las cosas más bonitas que se puede decir de algo o de alguien es que te enseña a vivir. Y eso es, exactamente, lo que consigue el libro de Gaby Masfurroll.

Patriota

Patriota”
En els últims mesos, degut als esdeveniments que estem vivint tant arreu del món com en el nostre propi entorn, la paraula “patriota” s’està emprant molt i això m’ha fet reflexionar sobre el mot i el que representa. Diuen les diferents definicions que he trobat, que “patriota” és aquell que estima el seu país per sobre de si mateix. Altres no anomenen el país i sí el seu territori però alguns li afegeixen: “aquell que estima i treballa per al seu país”. També és important el sentit de pertinença a la terra i les arrels. Fins aquí molt bé. Ara passem al món real.
Observo gent que s’autodenomina “patriota”, són de tota mena i alguns en posicions enfrontades. Tots ells es consideren bons patriotes i esgrimeixen els seus arguments. Fins aquí, lògic i si es fa amb respecte cap problema. Però tot és molt més complicat. El patriotisme sol tenir arrels profundes, a vegades històriques i la història malauradament s’interpreta de moltes maneres, i aquí comença el ball. Qui te la raó? Resposta impossible de respondre. Mai ningú té la raó absoluta. També em pregunto: és més patriota el que utilitza la paraula i els gestos que el que no ho fa però sí actua amb les seves accions personals i professionals, confiant i apostant pel seu país en silenci, discreció i esforç? Conec patriotes que amb els diners dels demés farien grans coses però els seus, són seus. Les paraules són molt aparents, la demagògia és fàcil d’emprar. Dir “el dia que… serem millors”, està molt bé, és encoratjador però son només paraules. Els anglosaxons li diuen wishful thinking.
Possiblement per l’edat i l’experiència, malgrat ser encara un somiador, m’agrada comprovar i estar ben segur que els somnis són factibles. Està molt bé llençar-se a l’aventura, però preparats, amb arguments sòlids, amb transparència, sense núvols que enterboleixin el possible futur. És cert que tot té riscos, però han d’estar controlats. A més, el que més em preocupa no és la decisió que es prengui, sinó l’harmonia posterior guanyi qui guanyi. Som llatins, és a dir, amb un cert grau d’individualisme, molta passió i malgrat ser en alguns aspectes força solidaris, en l’àmbit polític som egoistes i poques vegades unim esforços de debò, almenys a llarg termini que es com s’aconsegueixen els objectius. Ara tot són gestos de bona voluntat, però el dia després molt em temo que hi haurà bufetades pel poder i ja hi serem. Repassem la història doncs la memòria es molt minsa de vegades. Quants patriotes ho són de debò? Estem tots disposats a sacrificar-nos durant alguns anys? Res serà fàcil i patirem a dins i a fora. No ens fem trampes al solitari. Conec patriotes de boca petita que sí, enarboren senyeres, criden, es manifesten, però que ningú els hi toqui la butxaca. D’altres són patriotes empadronats fora del país. Alguns són patriotes per repartir el que és “teu”, doncs el que és meu és només meu. Miro candidats, escolto discursos, reviso llistes i tot allò que fa referència al patriotisme, i a dia d’avui veig grans parlaments, paraules al vent però molt pocs s’han jugat el coll de debò. Només el President Mas i pocs més, ho han fet de debò i tenen sobre les seves espatlles imputacions legals molt importants. Algú hi pensa? A algú li importa? Jo crec que no. Per els demés, efímers, com tot. I sincerament crec que el President sera sacrificat per uns i per els altres, tan de bo m’equivoqui.
Passi el que passi, els egoismes polítics, els interessos partidistes passaran per sobre d’això i ja hi tornarem a ser. “Más de lo mismo” que es diria en castellà. Enlloc d’unir esforços, guerres púniques. Masses patriotes sense un programa comú, poc alineats, desconfiats i buscant la distracció del company de travessa per fer-li la traveta. Em direu que soc pessimista, doncs crec que no. Possiblement un optimista ben informat.
No crec en el patriotisme de façana, crec en el patriotisme dels fets. Llevar-se ben aviat, treballar molt i amb esforç, ser solidari, però tothom, no uns quants. Ser generós i tolerant, sense oblidar la disciplina, el compliment de les regles, les lleis, totes, image el rigor i la transparència. Per tots. Drets sí, però sobretot obligacions. Aquests són per mi els patriotes de debò. Fets, exemplaritat i menys paraules buides i sobretot diàleg i saber posar-te a les sabates dels demés, només així entendràs que pensen i perqué, tot serà mes facil. La endogàmia no es bona i ens porta a la entropia i aixo es molt perillós.

El NUEVO MUNDO QUE NOS ACECHA

Esta claro que el mundo esta sufriendo un cambio que nos va a llevar a una nueva era y que vaticino que sera muy distinta a la actual. Por nueva era, entiendo que el mundo en general establecera nuevas reglas de juego. No se si seran mejores o peores, pero seran distintas. Tambien es palpable que la entropia que se vive a nivel mundial, tanto de forma global como en ambitos locales, pequeños y grandes, desarrollados o por desarrollar, es importante. El establishment se resiste a cambiar y esto es logico. El ser humano es siempre muy reacio al cambio y mucho mas si esta en posicion de control y poder. Menos si no tienes nada que perder, pero curiosamente aun asi, siempre surge el miedo al desastre, a la tragedia. Ante esta situacion entropica , es decir de incertidumbre en algunos ambitos, de desorden en otros y de caos en mas partes del mundo de lo que seria deseable, surgen movimientos de todo tipo que tratan de ocupar nichos tambaleantes, otros que se han vaciado o algunos que siguen ocupados por personajes/instituciones que no quieren renunciar a sus prebendas y estatus. Es curioso a la vez que logico pues a mi me pasa tambien, ver como las caras de siempre, aburren y no interesan. Incluso aquellas que siempre han sido disrruptivas y progresistas, pero que con el tiempo han dejado de serlo y no se dan cuenta de ello. Toca cambio, pero de verdad. Las generaciones de siempre, las que desde hace años estan al frente, deben dejar paso a nuevas ideas, desde los jovenes que surgen con afan de liderar, a aquellos que jamás estuvieron en los círculos de la política y apuestan por la creatividad y pasion de aquellos para tratar de conseguir un mundo mejor. No esta sucediendo nada que no haya ocurrido en el pasado, en la historia de la humanidad. Antes las formas y los modos fueron distintos. Ahora vivimos en un mundo donde los parametros de la comunicacion han cambiado radicalmente. Los de siempre, deben hacer un gesto de generosidad y dar paso a aquellos que estan dispuestos a servir a su sociedad. No hablo solo de politicos. Todos, empezando por ellos claro esta, pero tambien, empresarios, sindicalistas, emprendedores, los representantes de las religiones, lideres culturales y asi hasta el ultimo rescoldo de la sociedad. Estoy hablando de un cambio muy serio, muy profundo. De hecho algunos indicadores han aparecido ya y la ejemplaridad, obligada o no de algunas personas, estan acelerando el proceso. Empezando por el Papa Benedicto VI, que con una decision y un hecho insolito, decide retirarse y dar paso a un nuevo Papa que sabia de antemano era de un pensamiento muy distinto al suyo. Benedicto decide retirarse y dar paso a un nuevo Papa, con mas empuje e ideas muchisimo mas acordes con los tiempos que vivimos. Es un acto de suma inteligencia y generosidad. Me diran que Francisco, como asi le gusta que le llamen, no es joven, no en edad pero si en mente. Ojala muchos jovenes fueran como el. Luego estamos viendo lo mismo en muchisimos ambitos, tanto estatales, como empresariales , politicos y hasta sindicales. Nuevos lideres para un nuevo mundo. Veamos que nos depara el futuro. Nada ni nadie garantiza que este cambio de era se cierre sin episodios cruentos e irracionales. Es imposible garantizar que todo se hara por la via del dialogo, la negociacion con “fair play” y la buena voluntad. A algunos les costara mas salir. A otros , entrar y luego veremos si los nuevos tienen talla de lideres. Como siempre unos si y otros no. Una vez mas, el mundo se dividira en dos, los solidarios y los xenofobos, aquellos llamados estupidos por Schiller.Tan solo deseo que esta transicion a nivel mundial transcurra por los cauces del dialogo y la comprension, pues comprender es amar y amar es comprender, comprender y comprender y por supuesto aceptar que no te comprendo. Y por supuesto tambien la local, aquella no menos importante, se realice tambien por la via del respeto, la inteligencia, la generosidad, teniendo como unico objetivo la busqueda del bien comun. Asi, solo asi, conseguiremos salir del final de una era que tuvo cosas buenas y otras menos buenas, pero que como todas, ha aportado progreso y bienestar, pero que tampoco ha hallado la formula magica del bienestar total, desgraciadamente es una utopía aunque no hay que dejar de luchar por ello. Eso no es obice para que siempre tratemos de mejorar y que paso a paso, entre todos consigamos entrar con armonia en la nueva era en aras de conseguir un mundo mejor en donde la generosidad supere a la ambicion insana,en donde la solidaridad, sea mas influyente que el egoismo. Queremos un mundo mas solidario en dondo el nosotros se imponga al yo y en el que unir y construir supere con creces a la desunion y destruccion. No deben importar las razas , ni las creencias, ni las fronteras, solo las personas. La buena gente debera ganar con su ejemplaridad. No hablo de poner la otra mejilla, solo propongo que aquellos que aprendimos a emprender, aquellos que emprendimos con aciertos y errores, seamos capaces de apartarnos y dejar que las nuevas generaciones lideren el mundo en el que van a tener que vivir. Con este gesto, espero que aprendan a hacer lo mimageismo algun dia y no se perpetuen contra viento y marea. Nosotros seguiremos cabalgando, pero entre las huestes y ahi nos tendran siempre para pedirnos consejo. El mundo es vuestro. Si quereis, podeis, pero nunca olvideis a vuestros mayores, ni renegueis de vuestros origenes y por favor, recordad siempre que la historia, con formas, modos y personajes distintos, siempre se repite. El mundo y el futuro es vuestro y aqui lo teneis, no desperdicies esta oportunidad, solo pasa una vez.

“Quo vadis pais”. Vía Expansion

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Empezaré diciendo que soy el primer convencido en que hay que afrontar una regeneración política. Han sido demasiados años viendo las mismas caras y escuchando los mismos discursos. La durísima y persistente crisis económica de estos años y la era de la socialización en la comunicación gracias a las nuevas tecnologías ya consolidadas están cambiando el escenario político actual, muy especialmente aquél instalado en esferas antes intocables. Hemos podido comprobar cómo algunos servidores públicos utilizaban durante años su poder en beneficio propio e incluso alguno de ellos, a pesar de ser remunerado con nuestros impuestos, nos consideraba sus vasallos y debíamos rendirle pleitesía.
Los humanos, humanos somos, siempre más o menos con distintos disfraces y en épocas diferentes, hemos actuado del mismo modo. Desgraciadamente el poder siempre ha sido capaz de corromper. No obstante, ahora es mucho más difícil de ocultar. Los fraudes y corruptelas han existido, existen y me temo que existirán, aunque buscando nuevos camuflajes. Todo ello ha provocado el estallido de una revolución política por doquier y el resultado es un gazpacho de iniciativas políticas de toda índole, alguna de los cuales son a su vez una menestra de opciones, intereses y vocaciones distintas que han cuajado solo con el objetivo de desbancar al establishment pero con pocos visos de futuro y sin planes claros, definidos y concretos. ¿Y esto es malo? Pues no lo sé, solo la Historia nos lo dirá, solo espero que al final pueda contarse como una historia feliz.
¿Y ahora que sucederá? Aun quedan elecciones por llegar, pero no creo que sean muy distintas a lo sucedido el 24M. Avecino parlamentos muy fragmentados, incluidas listas únicas artificiales que mucho me temo no resistirán mucho tiempo y embates difíciles. Aparecen coaliciones internas y externas ininteligibles para muchos, incluso para sus propios componentes, pero que en algunos casos, mientras los que mantienen el discurso de Robin Hood no incumplan sus promesas, algo que dudo y vean sino el caso y caos de Grecia, funcionará un cierto tiempo. Sí, es cierto, se trata de que los que menos tienen dispongan de recursos para poder mejorar sus vidas, pero sin maltratar a los que tienen y ejercen su ciudadanía con honestidad y a la vez generan riqueza. Escucho discursos demagógicos que se amparan en el pueblo, mejor dicho “su pueblo” y que la Historia demuestra que suelen terminar “sin el pueblo”. Es un discurso falsamente perfecto, pero la vida no es así. Volvemos a las andadas. Ahora, al paso que vamos, parece que tratar de tener y ganar, va a ser algo perverso de lo que habrá que avergonzarse, aunque te lo hayas ganado con esfuerzo, trabajo y honradez. Ser empresario es algo que nunca ha estado bien visto en nuestro país y nos hemos inventado lo de emprendedor para disfrazarlo. Cuando ganes más de lo que algunos consideran debido y te conviertas ya en empresario de verdad, serás demonizado. Da igual que el país esté plagado de cientos de miles de empresarios, anónimos y generadores de riqueza. Si lo eres y además intentas progresar y crecer, serás maltratado y considerado un explotador. ¿Qué me recuerda? Curiosamente en nuestro país, si eres empresario aunque trabajes y mucho, no puedes ser considerado “trabajador”. Lo de pobres y ricos, trabajadores y empresarios es un discurso mal intencionado y anticuado. El 15M desencadenó una marea de protestas, muchas de ellas justificadas y con sentido, pero ya se sabe, luego surgen algunos líderes que son capaces de capitalizar, modular y tergiversar los orígenes de la indignación y disfrazarlos para obtener beneficio propio y así, vuelta a empezar.
¿Y ahora?. Quizás resistiendo ganemos. ¿Cómo? Esperando que esta regeneración política se haga con seny como decimos los catalanes y sin sangre. Que se respete al respetuoso, que se prime al honesto, sea pobre o rico, que se penalice al deshonesto también sea pudiente o no, que se sea generoso con los más necesitados pero también con los que son generosos con los demás. Y que, por fin, seamos capaces de rehacer algunas reglas del juego para modernizarlas y así sean justas y objetivas para todos. No será fácil, pero es necesario. La venganza, el odio, la envidia y la codicia son bacterias y virus a veces mortales y hasta indestructibles que por desgracia están incrustadas en el ADN humano. Son controlables y está en nuestras manos. Sólo con generosidad, tolerancia, comprensión y por supuesto con un alto respeto a las reglas democráticas aprobadas por nuestra sociedad, lo conseguiremos. Ahora toca demostrar si realmente somos un país desarrollado y en progreso. No olvidemos la Historia pasada ni los ejemplos cercanos que dan pánico. No nos olvidemos que todos somos humanos y no tan distintos. Una chispa puede encender un fuego y este según como