Las criticas cara a cara son el motor de la economía. Vía la Vanguardia / La Contra by Lluis Amiguet

“ Las críticas cara a cara son el motor de la economía ”

LLUÍS AMIGUET
Tengo 77 años: ya no juego a tenis como a los 27, pero puedo disfrutarlo incluso más. Nací en San Francisco: tuve mucha suerte. Cuando descubras que tu felicidad no depende de ser el mejor sino sólo de ser, serás libre… Y también podrás mejorar sin perder el sueño. Colaboro con Iese

Usted fue el primer deportis-ta que describio el deporte como un reto tan mental como fisico.

Era capitan del equipo de te-nis en Harvard y observe que llegaba un momento en que todos teniamos unatecnicay un fisico excelente. Apartir de ese punto, solo la mente marcaba la diferencia… Investigueyescribi El juego interior del tenis.

Y lleva 40 anos ensenandolo.

Porque lavidasigue siendo un juego mental. Al leerlo me decian: “Pero si lo que explica no es solo deporte, sirve paratodo”…

iQue ensena el deporte sobre la vida? ;

Que cuando fallas es culpatuya! Ni de laraque-ta, la pista, el viento, el tiempo o la conjuncion de astros… Has fallado tu y solo tu puedes co-rregir el fallo y mejorar.

^Y si no corrijo?

Acabas siendo bueno en lo que practicas. Si en vez de mejorar, te quejas de todo… Acabas siendo el campeon de los quejicas; y, si en vez de es-cuchar criticasy corregirte, criticas alos demas cuando no estan… Llegaraun diaen que seras el mejor criticon cobarde de tu empresa.

No se si eso es lo mejor para todos.

riticas a espaldas de los demas -y eso es una cultura- son malas para la economia; en cambio, las criticas a la cara son el motor de la economia. Son las que nos permiten mejorar. Pida a todos que le critiquen.

^Como discernir entre la critica construc-tiva y la destructiva y personal?

En Coca-Cola explique que, cuando un comprador preferia Pepsi, no era una perdida, sino la oportunidad de saber por que: habia que pre-guntarle, recoger las respuestas y analizarlas para convertirlas en mejoras.

Convertir el fracaso en oportunidad.

Despues, para criticar sin herir, refinamos la tecnica del sandwich: “Dile algo que hace bien; dile lo que hace maly luego acaba diciendole algo que hace muybien”.

^Funciono?

Estupendamente. Cuando alguiente deciaalgo bonito, te ponias a temblar, pero escuchabas hasta el final y tomabas nota.

^Por que nos molestan las criticas?

Solo nos molestan cuando hemos perdido el control sobre la criticay, paraprotegernos, nos revestimos de una segunda piel que hace que nos resbale, pero nos impide tambien aprove-charesavaliosainformacion.

^Y si solo es mala uva para hundirte?

Aprenda a discernir. Cuando le critiquen, por ejemplo… “No me gustan tus entrevistas”, us-ted pregunte: “^Que es lo que no te gusta de ellas? Y si le dicen algo preciso y cierto, tome nota. Ese es un amigo.

La foto detu vida

Gallwey lleva una foto de niño en la que sale sonriente: bien comido, descomido y dormido.

Aún no era campeón de nada ni le votaba, pagaba o apreciaba nadie por su talento y méritos… Pero era feliz. Existía gozosamente y punto. Me explica que adquirir la autoridad interior consiste en aprender a ser toda tu vida como aquel niño que fuiste y así – yo diría que en la tradición budista – independizarte de lo accesorio. Cuando adquieres esa seguridad en ti mismo que no le debe nada a nadie, te es más fácil apreciar tus errores, escuchar críticas y aprovecharlas para mejorar, ganar partidos y cumplir objetivos…

O no. En cualquier caso, tu sonrisa ya no dependerá de ellos.

Y si solo dicen que son malas y punto.

Tambien le han dado una informacion: ese tipo le odiay cuando lo vea, pase de el.

^Y si me afecta y me deprimo?

Se deprime porque cree que el control lo tiene quien hace la critica, pero en realidad es usted quien decide si la admite o no. Redefina su con-cepto de criticay recupere el control del juego. Redefinir es recomenzar.

^Y si es un jefe que va a por mi?

Lo mismo. Preguntele que cree que usted hace mal exactamente, y, si no se esfuerza en preci-sarlo,busquese otro jefe.

^Y la autocritica? Fue protocristiana, luego marxista… Y llego el elogio jesuitico…

Todas sirven en la medida en que no te afecten y, en la distancia, las consideres valiosa infor-macion para tus objetivos, pero lo esencial es aprender a gestionar tu voz interior: esa que te juzga continuamente…

¿…?

Freud la llamo superego; los cristianos, con-ciencia: solo hay que saber cuando hacerle ca-so, porque te da informacion para mejorar, y cuando solo es charla autodepresiva. Domi-narla es adquirir autoridad interior.

Defina autoridad interior.

Es la que no depende de que te voten o te quie-ran los demas. Es la autoridad que solo tu adquieres sobre ti mismo y te confiere el control del juego de tu vida.

^Como se adquiere?

Pues conectando con quien eres realmente y descubriendo que tu no dependes de lo bien que juegues; ni del cargo; ni el sueldo ni el co-che… Eso solo son circunstancias que vany vie-neny solo tienen la importancia que tu quieras darles… Es decir, ninguna.

^De que cree que dependemos?

Es mas facil decirlo que conseguirlo, pero de-bes aprender que tu estas mas cerca del nino que sonreia en una foto (seguro que tiene algu-na) porque habia comido, dormido y jugado, que de si los demas te reconocen tus meritos, te votan o te pagan, o no.

Comer y descomer bien es media vida.

Existir y ser consciente de ello es la vida. Lo demas es accesorio: un juego pasajero.

Percibo ecos budistas en su discurso.

Conectar con esa sonrisa de mi infancia, con ese yo que sigo siendo me da el control sobre mi mismo. A partir de ahi, lo demas es muy secun-dario. Si es plenamente consciente de ello, de-jara de preocuparse, porque usted solo depen-dera de usted mismo. Y, al controlar su juego, lo podra mejorar.

La verdad es que no le veo preocupado.

jPorque soy feliz, demonios! Porque sigo ju-gando en la vida y a tenis. No como hace 40 anos, pero si me concentro, lo disfruto incluso mas que entonces.

Fútbol : Insultos en los estadios

Insultos en el fútbol

CARTAS DE LOS LECTORES

Sigo atónito y a la vez apenado por los cánticos que en algunos campos de fútbol se vierten contra Leo Messi. No diría que molesto, porque no ofende quien quiere sino quien puede. Pero da igual a quién van dirigidos, lo grave es lo que se dice. Hace 33 años que nació nuestro hijo Alex, afectado por el síndrome de Down.

La sociedad utilizaba palabras como subnormal de forma asidua. Unos para nombr

Nuestro hijo

Nuestro hijo

ar y otros para despreciar o insultar.

Durante estos años, muchísimas personas e instituciones y la propia sociedad hemos hecho extraordinarios esfuerzos pedagógicos para erradicar esta vandálica e ignorante expresión y a la vez buscar el respeto que todo ser humano merece. Parecía que casi lo habíamos conseguido, pero la historia se repite. La sociedad progresa, pero perviven energúmenos sin escrúpulos que desprecian todo y a todos. Les da igual la desigualdad, la inferioridad, el problema con el que viven algunos. Son los que abusan sólo de aquellos más desvalidos.

Que le llamen subnormal a un jugador genial y buena persona como Messi y que además se preocupa más de lo que se sabe por los más desvalidos es un honor.

Nos hace más fuertes a aquellos que peleamos por los derechos de las personas menos afortunadas.

Oídos sordos y no hacer aprecio, sí, pero no permitamos que estas acciones sigan impunes.

Empiezan a surgir de nuevo demasiados indicios de violencia en algunos estadios. Estamos a tiempo para solucionarlo y está en nuestras manos. La mayoría silenciosa y cívica debe dejar de estar callada y apabullar estas acciones amorales.

GABRIEL MASFURROLL