Cristobal Colon , emprendedor

Cristóbal Colón, el Mejor Emprendedor de la Historia

Posted by lluisfont on 15 septiembre, 2014 Leave a Comment
Ahora que estoy escribiendo mi primer libro sobre la experiencia de emprender y estaba buscando referencias históricas, encontré una verdadera inspiración en Cristóbal Colón. No Richard Branson. Bill Gates o Steve Jobs. Ellos merecen una gran admiración sin duda alguna pero contaban con las facilidades y el conocimiento de la sociedad actual y una infraestructura financiera. Colón, sin embargo, empezó su proyecto en aquellos tiempos que muchos consideraban la tierra plana y tenía escasos recursos para argumentar el potencial de sus viajes.

Éstas son las razones por las cuales considero Colón el mejor emprendedor de la historia.

1. Se paso 7 años intentando convener a la Banca Genovesa que el plan era viable y no lo consiguió (¿Te suena?)

2. Hizo diferentes pitch a los Venture Capital de la época, o sea los reyes y nobles, algunos no le creyeron como los portugueses y otros si, como los Reyes Católicos de España
3. Como buen emprendedor minimizó las dificultades y se fue con provisiones para 60 días
4. Se equivocó en la visión final de producto. Él iba a abrir una rut1471262_783113055048171_367683966_na a las Indias y acabo en un continente nuevo, América
5. Cometió errores de cálculo tremendos, el diámetro de la tierra que calculó era solo de 3.000Km en vez de 6.374Km o sea un pequeño error de mas del 50% como algún plan de negocio.
6. Solo tenia el 10% de los beneficios. Vamos, accionista minoritario sin derechos de arrastre (drag along en ingles) ni nada que se le parezca
7. Lideró un equipo de marineros casi sin provisiones en la última etapa antes de llegar a América, supongo que al borde del motín
8. Cuando los inversores se dieron cuenta de la magnitud de la plusvalía intentaron quitarle poder y beneficios
9. Parece ser que cuando la empresa creció no fue demasiado buen gestor
Como cualquier otro emprendedor.
Así que, ¿qué es lo que deberíamos aprender de la historia de la persona que consiguió la mayor plusvalía en la historia con su proyecto?

1. A pesar de que los inversores no crean en ti, no tienen que tener necesariamente la razón. Confía en tí mismo y persevera.
2. La idea de negocio inicial no tiene que ser necesariamente la que tenga éxito, vas a tener que hacer cambios con toda seguridad.
3. Vas a cometer errores de cálculo seguro y vas a infravalorar riesgos. ¡Prepárate a sufrir!
4. Tendras crisis de liderazgo donde el equipo dudará a donde los llevas, pero debes mantener la calma y mostrarles cual es el camino a seguir con aplomo y seguridad.
5. Cuidado con las envidias cuando el pastel se hace muy grande, revisa bien los contratos especialmente las acciones preferentes.
6. No todo el mundo vale para todas las fases de la empresa. Habra gente que no será valida para la gestión en una empresa más grande.
En resumen, a pesar de los más de 500 años de diferencia los retos, dificultades y problemáticas que tenemos que hacer frente los emprendedores son exactamente las mismas. Seguimos luchando, haciendo hipótesis incorrectas una detrás de otra, trabajando largas jornadas, motivando cuando todo esta en contra y teniendo fe que al final del camino esta la luz del éxito.

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Cartas a Alex: Ahora si: T’estimem Leo. Via Marca

Marca Orbyt.
CARTAS A ÁLEX Gabriel
Masfurroll 27/09/2014
Ahora si: t’estimem Leo
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Q uerido álex, con esta carta concluyo los capítulos dedicados a Messi. A pesar de ser el mejor delcropped-foto-famili-masfurroll-messi.jpg mundo, sigue peleando contra viento y marea. Aprende de sus errores, es crítico consigo mismo y las dificultades hacen que se supere más.
Aquellas canchas difíciles de Rosario, con un físico inferior al de sus compañeros, le hicieron más fuerte. Su voluntad de ser el mejor y ganar, no por presumir como otros, sino porque él es así. Su habilidad e inteligencia futbolística innata le permiten ver y hacer lo que los demás jamás podrán hacer. Su humildad le permite ser líder sin pedirlo porque no lo necesita. Es argentino, pero a diferencia de sus compatriotas, no necesita el arte de la palabra, luego habla en el campo, con el balón en los pies. En esto se parece a Di Stéfano. Cuando encara al contrario, busca la mejor asistencia o el gol. Este es el origen del verdadero fútbol, el de la calle, que luego ha sabido perfeccionar en los años sin perder sus raíces. Ha entendido que el fútbol es cosa de once y que sin tus compañeros, no eres nadie.
No tiene miedo porque para él es normal competir y lo hace para ganar. Ha tenido grandes maestros. De cada uno ha aprendedido lo mejor. El fútbol arte del ziga-zaga, que no del tiki-taka, del Barça ha encontrado en él el estilete perfecto para convertirlo en el mejor fútbol de la historia. Seguramente el destino quiso que fuera así. Es difícil sortear tantos obstáculos, tropezando en más de uno sin quedarte en el camino. Deberíamos sentirnos afortunados de tenerlo entre nosotros. Muchos desean y han tratado de provocar por todos los medios, que se canse y se vaya. Messi es patrimonio del Barça y lo será para la eternidad. Él querrá volver a su Rosario natal. Es lógico, pero esta será siempre su casa y las puertas estarán abiertas. Solo tiene 27 años, un talento incomparable para el fútbol, mentalidad ganadora y amor al fútbol y al Barça.
Oi que l’estimem fill? T’estimem, Leo. T’estimo, Alex.

The dark and sad side of the entrepreneurship by The Economist

SEVEN years ago Joe Jones (not his real name) left his job with a big NASDAQ-listed company to strike out on his own. He was sick of corporate life and he wanted to test his inner mettle. But being an entrepreneur proved far harder than he had imagined: a succession of potholes, speed bumps and dead-ends rather than a high road to prosperity. He found he had “lost his levers of control”: all the things his former employer had provided for him, from administrative support to a social network. He had to1471262_783113055048171_367683966_n learn how to do all sorts of things he had not thought about before. The responsibility of meeting his payroll was “overwhelming”. The worry about every detail of his life—could he afford to keep his car, or pay the mortgage on his house?—was all-consuming. He took to drinking. Mr Jones eventually joined Alcoholics Anonymous and turned his business into a success. But many other would-be entrepreneurs have not been so lucky.

It is fashionable to romanticise entrepreneurs. Business professors celebrate the geniuses who break the rules and change the world. Politicians praise them as wealth creators. Glossy magazines drool over Richard Branson’s villa on Lake Como. But the reality can be as romantic as chewing glass: first-time founders have the job security of zero-hour contract workers, the money worries of chronic gamblers and the social life of hermits.

Phil Libin, the boss of Evernote, a document-storage service, says that “It is amazingly difficult work—you have no life balance, no family time, and you will never work harder in your life.” Aaron Levie, a founder of Box, a cloud-storage firm, says he spent two and a half years sleeping on a mattress in his office, living off spaghetti hoops and instant noodles. Vivek Wadhwa, an entrepreneur turned academic, had a heart attack when he had just turned 45, after taking one company public and reviving another.

Over half of American startups are gone within five years. Most of the survivors barely stumble along. Shikhar Ghosh of Harvard Business School (HBS) found that three-quarters of startups backed by venture capital—the crème de la crème—failed to return the capital invested in them, let alone generate a positive return. In 2000 Barton Hamilton of Washington University in St Louis compared the income distributions of American employees and entrepreneurs, and concluded that the latter earned 35% less over a ten-year period than those in paid jobs.

Even success can turn into a different sort of failure. The best way to avoid the loneliness of the long-distance entrepreneur is to found your company with a friend. But this frequently leads to quarrels about power, titles or money, as anyone familiar with the story of Facebook will know. The best way to cope with growth is to take on more investors and introduce more professional managers. But this usually leads to a loss of control: few founders are still CEOs when their companies go public.

Such a roller-coaster would impose an emotional strain on even the most balanced people. But it seems the average entrepreneur is far from balanced. John Gartner, who teaches psychiatry at Johns Hopkins University medical school, suggests that a disproportionate number of entrepreneurs may suffer from hypomania, a psychological state characterised by energy and self-confidence but also restlessness and risk-taking. Numerous studies confirm, at the least, that they are prone to over-optimism. Guy Kawasaki, a venture capitalist, says that when an entrepreneur promises to make $50m in four years he adds one year to the delivery time and divides the revenue by ten. Venture capitalists often use personality tests to distinguish between the merely over-optimistic and the completely delusional.

What can be done to deal with the dark side of entrepreneurialism? Mr Wadhwa urges company founders to have regular medical checkups, make time to exercise and learn to relax. “You may not believe in anything called a work-life balance, but your body certainly does.” Mr Jones suggests that people who start their own companies need to think hard about constructing social networks: the idea that they can succeed in splendid isolation is a dangerous illusion. They need friends to lean on, and mentors to guide them. The Entrepreneurs’ Organisation (EO), which has more than 10,000 members in 46 countries, organises meetings in which they can talk about their emotional as well as their business problems. The Kauffman Foundation, an American non-profit which studies and promotes entrepreneurship, provides online courses on “surviving the entrepreneurial life”.

Learning by being thumped

Company founders need to have a more realistic assessment of what it is like to fail. Management literature is full of guff about how entrepreneurs should embrace failure as a “learning experience”. But being punched in the face is also a learning experience. Dean Shepherd of the Kelley School of Business at Indiana University argues that the entrepreneurs who fail frequently go through a process that is similar to grieving after a death or divorce. Some bury themselves in the details of putting their lives back together. Others fixate on their loss. He argues that they must learn how to repair their lives and cope with their loss if they are to restore their fortunes and learn from their mistakes. Glib talk about “failing fast” hardly encourages this.

The paradox of the current, romantic view of entrepreneurs is that it leads us to undervalue their achievements. It is easy to envy people if you focus on a handful of success stories. It is easy to say, as Barack Obama did, that “If you’ve got a business—you didn’t build that. Somebody else made that happen”, while ignoring all the edifices that have fallen down and crushed those who devoted their lives to building them. Would-be entrepreneurs need to have a more measured view of the risks involved before they start a business. But society also needs to have more respect for people who put their lives on the line to build something from nothing.

Cartas a Alex: Odio al triunfador, via Marca

Marca Orbyt.
CARTAS A ÁLEX Gabriel
Masfurroll 20/09/2014
Odio al triunfadorimage
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Querido Álex, te escribo hoy desde Múnich donde estamos reunidos la familia Laureus. Lejos de la turbulencia que se vive en nuestro país, observo que el deporte no es para nada ajeno a los hábitos de la sociedad en la que vivimos.
Ahora todo es efímero. Tanto eres, tanto vales y el día que dejas de ser, ya no vales y pasas a la historia si eres afortunado. De nada vale lo que has hecho o lo alcanzado. Muchos te echan a la basura, sin más. La era del Kleenex.
El odio al triunfador se cobra la pieza en el momento en que este dobla la rodilla. Lo estamos viendo con Iker Casillas en el Madrid. O el propio Florentino Pérez y los patéticos ataques a su intimidad, realizados con mala fe y alevosía. En el Barça, la temporada pasada muchos pedían el traspaso de Messi, increíble. A Alberto Contador, casi todos lo habían descontado y ya ves, ha resucitado a lo grande. A Rafa Nadal, tras alguna de sus lesiones lo daban por acabado y ahí está. Ahora le ha tocado el turno a la Selección española de baloncesto y por ende a la FEB y su presidente. Nadie se acuerda de los brutales éxitos obtenidos por este equipo. O la de fútbol, una de las mejores de la historia a la que ya hemos matado.
En el mundo anglosajón en cambio, errar y tropezar es una lección de la que aprendes. ¿Pero por qué odiamos al triunfador? Sabes Álex, el deporte es el fiel reflejo de una sociedad que tiende a la mediocridad, que convierte los casos de éxito en objetivos que derrumbar. Ojalá el deporte sea capaz de cambiar el curso de estos malos hábitos. Apreciemos y respetemos a los mejores y reconozcamos sus virtudes. Veremos qué pasará con Márquez u otros deportistas que ahora están en el Olimpo.
Trista forma de viure, fill. Em preocupa el món que deixem als nostres fills i nets. T’estimo, Álex.
@masfurroll

No permitas que tu pasion sea una amenaza para tu negocio. By M Mateos via Expansion

M. Mateos. Madrid 17/09/2014
No permitas que tu pasión sea una amenaza para tu negocio
Si no controlas la impaciencia y el entusiasmo emprendedor, pones en peligro la fidelidad de tu equipo, la confianza de posibles inversores y, lo más importante, el futuro de tu empresa.
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Dicen que la pasión y el empeño por una idea son los motores de los negocios con éxito pero, llevado al extremo, un exceso de entusiasmo por tu proyecto puede convertirse en la peor amenaza. Así como en la empresa los workalcoholic contaminan el ambiente laboral por su adicción al trabajo, los emprendedores que se obsesionan por su compañía pueden llegar a aniquilarla si no gestionan su entusiasmo con la cautela.
En un artículo publicado por The Wall Street Journal, Noam Wasserman, profesor de la escuela de negocios de la Universidad de Harvard y autor de Los dilemas del fundador: anticipar y evitar las trampas que pueden hundir una start up, señala que “los emprendedores apasionados son tan impacientes en su deseo de avanzar con su brillante idea que se vuelven muy optimistas sobre la forma en que la verán sus potenciales clientes e inversionistas”. Añade que “los fun1471262_783113055048171_367683966_ndadores están tan comprometidos con su emprendimiento, que no ven cuándo algunos miembros de su equipo pierden el interés y se alejan”.
Cautela
Y no sólo los colaboradores pueden dejar sin alma al negocio, el entusiasmo sin una base empresarial sólida puede repeler a los posibles inversores. Paris de l’Etraz, director del Venture Lab de IE Business School, defiende que la pasión “es un elemento clave y diferencial en la puesta en marcha y consolidación de un negocio, pero es perjudicial si no permite razonar al emprendedor ante la evidencia empresarial. Algunas personas emprenden porque no quieren tener un jefe ni trabajar en equipo y quieren controlarlo todo. Los inversores valoran el plan de negocio, los objetivos y eso es algo que debe tener muy claro quien monta un negocio. Querer ser emprendedor sin un proyecto real es como quien quiere casarse y no tiene novia”.
Quien también defiende cierta dosis de entusiasmo es Antonio Fontanini, profesor de márketing de EOI: “Demasiada pasión esconde riesgos, pero no inferiores a cuando ésta es escasa”, afirma. Apunta que se convierte en un peligro cuando “el emprendedor pierde de vista la realidad, hace la guerra por su cuenta y se salta los procesos internos: tener una auditoría externa de vez en cuando e introducir controles de gestión ayuda mucho, al igual que ejercer de mentor con los más apasionados”. Coincide con De l’Etraz en el peso que eso tiene a la hora de invertir en una empresa. “Cuando invertimos en un proyecto intentamos rellenar lo huecos que hay en el equipo en cuanto a sus habilidades. Aplicamos esas prácticas en nuestra aceleradora en San Francisco: invertimos en emprendedores que se dejen formar y aconsejar, y les conectamos con nuestra red de asesores para un aprendizaje continuo y rápido”, comenta Fontanini.
De la importancia de la formación para canalizar la pasión habla Alberto Díaz, socio de Digital Migration Partners y de DMP Ventures: “La ilusión por un proyecto la comparten los emprendedores que tienen éxito, pero también los que fracasan”. Por esa razón, Díaz considera que “más que frenar la pasión hay que encauzarla mediante la incorporación de personas con talento que cubran los déficit de gestión o conocimiento, y con el uso de herramientas como el plan de negocio u otras que permitan hacer un seguimiento de la evolución de la compañía”.
Si quieres emprender, rodearte de clones que actúen como tú o apoyarte en la complacencia de familiares y amigos en la toma de decisiones no es en absoluto una buena idea, pues no frenarán tu exceso de entusiasmo. “La diversidad en una start up es fundamental, tanto o más que para construir una red de networking eficaz”, afirma Díaz.

” La Segunda”.Carta enviada a La Vanguardia (sin publicar).

 

“La segunda”
Como lector y suscriptor de La Vanguardia, este verano y especialmente los dias de descanso, he podido disfrutar de la lectura diaria de los periodicos de forma tranquila y relajada, degustando especialmente los articulos de opinion que para mi son los que dan mas cache a un periodico. En La Vanguardia, desde Sergi Pamies, capaz de escribir con sabiduria, polivalencia,conocimiento de causa y en especial con su fina ironia sobre casi todo, es un gustazo. Antoni Puigverd que escribe con valentia e inteligencia, sobre temas que muchos pasarian de puntillas o no los escribirian.O Enric Juliana que desde Madrid nos hace ver como se perciben las cosas a tan poca distancia y con tanta distancia a la vez. Y muchos mas. Pero querria destacar la sorpresa de los escritos de M Dolores Garcia, Directora Adjunta de La Vanguardia. Sus escritos han aportado versatilidad, frescura, sentido comun, capacidad de salir de la enorme endogamia en la que ultimamente vivimos en Catalunya y en especial, ser capaz de indentificar el tema de dia y explicarlo con enorme sencillez y con espiritu pedagogico sin tratar de dar lecciones. Gracias por habernos aportado un soplo de literatura fresca a un verano inestable pero a la vez caliente en muchos otros aspectos. Felicidades a su vez al Director por su eleccion. ¡Que pocos se atreven a rodearse de los mejores! Echaremos de menos los escritos de Dolores Garcia en “La segunda”.
@masfurroll

Cartas a Alex: Momentos y entropia . Via Marca

imageMarca Orbyt.
CARTAS A ÁLEX Gabriel Masfurroll 13/09/2014image
Momentos y entropía
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Querido Álex, hace unas semanas comentaba en esta misma columna que un buen amigo mío había tenido una reunión con un importantísimo financiero español y que este le había comentado que el mundo estaba en estado de entropía. Al ver la cara de extrañeza de mi amigo por dicha expresión, don Emilio Botín(EPD) le preguntó si sabía que significaba dicha palabra. Mi amigo, muy sincero, algo inusual hoy en día, le contestó que ni idea. Entonces don Emilio se lo explicó. Entropía significa, desorden, caos, incertidumbre…Estaba muy preocupado por lo que está sucediendo en el mundo.
Pues bien, estamos en una etapa que se esta generando un cambio de orden, algo que se adapta también a la palabra entropía. Hace tres días nos dejó don Emilio, de sopetón, sin avisar, como tu mismo hiciste Álex. Nadie lo esperaba, nadie y menos él. Su desaparición ha provocado mayor entropía a muchos niveles, entre ellos y es el motivo de estas líneas en Ferrari. De golpe desaparece don Emilio y dimite pocas horas antes el presidente Montezemolo. Shock importante para Ferrari.
¿Seguirá todo igual? Seguro que no, pero ahora hay entropía en su seno. Lo mismo ha sucedido en el básket español. Un equipo de ensueño, destinado a ganar el campeonato del mundo, se ha quedado fuera vencido por un partido entrópico total. Fueron unos momentos de desacierto, pero la vida es así Álex.
Cada momento que vivimos es único y hay que disfrutarlo y apreciarlo al máximo como hizo don Emilio. Esto mismo le está sucediendo al jugador blaugrana Munir. En cuatro meses, ha pasado de jugar en el equipo juvenil del Barça a ser titular junto a Messi y a debutar en la Sub 21 y luego en la absoluta en partido oficial. Momentos que hay que vivir con intensidad sin despreciarlos como me contaba un prestigioso cirujano mallorquín. Un colega suyo norteamericano le llamó y le dijo: “Toni, en las situaciones difíciles, hay que vivir los momentos con intensidad y disfrutarlos, no lo olvides. Y los momentos los decides y diriges solo tú”. Es por esto que ante la entropía, vivamos los momentos con alegría y pasión. Seremos más felices.
Fill meu, el futur es extrany i entropic per mi. Tan de bo s’aclareixi aviat, pero t’asseguro que tracto de viure el moments al maxim. T’estimo Alex.
@masfuroll