La distancia by Quim Monzo . Via La Vanguardia

La dis­tan­cia
Quim Mon­zó
La Vanguardia (1ª edición)
24 de septiembre de 2013

Es­cri­bie­ron de­cla­ra­cio­nes de amor, y pro­ba­ble­men­te aña­die­ron al­gún co­ra­zón atra­ve­sa­do por una fle­cha. El sá­ba­do, Ga­briel Mas­fu­rroll pu­bli­có en la sec­ción Car­tas de los lec­to­res una fo­to de cac­tus con ins­crip­cio­nes he­chas con un ob­je­to pun­zan­te. Es­cri­bía Mas­fu­rroll: “Es una lás­ti­ma vi­si­tar los jar­di­nes Mo­sén Cos­ta y Llo­be­ra, uno de los cin­co me­jo­res en cac­tus, y com­pro­bar el in­ci­vis­mo de al­gu­nos vi­si­tan­tes que mar­can y es­tro­pean al­gu­nas es­pe­cies. ¿So­mos lo que te­ne­mos?”. La fo­to me hi­zo pen­sar en una no­ti­cia de la se­ma­na pa­sa­da: la Guar­dia Ur­ba­na de­nun­ció a tres chi­cos y tres chi­cas por ha­cer pin­ta­das en un mu­ro del cas­ti­llo de Mont­juïc. Es­cri­bie­ron sus nom­bres y de­cla­ra­cio­nes de amor, y pro­ba­ble­men­te aña­die­ron al­gún co­ra­zón atra­ve­sa­do por una fle­cha. Lo hi­cie­ron la ma­dru­ga­da del miér­co­les. Se­gún Efe, los jó­ve­nes lle­ga­ron en dos co­ches, hi­cie­ron las pin­ta­das y la ac­ción les de­bió de gus­tar tan­to que la no­che si­guien­te vol­vie­ron. Fue en­ton­ces cuan­do el vi­gi­lan­te de se­gu­ri­dad los pi­lló. Co­mo el cas­ti­llo es­tá “con­si­de­ra­do un mo­nu­men­to his­tó­ri­co y ar­tís­ti­co de es­pe­cial pro­tec­ción”, la mul­ta que les cae­rá se­rá de 2.250 eu­ros.

Ha­ce un par de años, en Ex­tre­ma­du­ra, en Va­len­cia de Al­cán­ta­ra –que tie­ne uno de los con­jun­tos me­ga­lí­ti­cos más im­por­tan­tes de Eu­ro­pa– co­mo mues­tra de su crea­ti­vi­dad unos cuan­tos gra­fi­te­ros des­gra­cia­ron uno de los dól­me­nes. To­do el mun­do cri­ti­ca esas ac­cio­nes, pe­ro en cam­bio mu­chas per­so­nas rie­ron cuan­do, ha­ce tam­bién dos años, vie­ron las fo­tos del mo­nu­men­to al ejér­ci­to ro­jo de So­fía, en Bul­ga­ria. El ba­jo­rre­lie­ve, con sol­da­dos so­vié­ti­cos avan­zan­do ha­cia la vic­to­ria, apa­re­ció pin­ta­do –muy bien, por cier­to– con co­lo­res que iden­ti­fi­ca­ban a ca­da sol­da­do con per­so­na­jes de la cul­tu­ra ame­ri­ca­na: Su­per­man, Won­der­wo­man, Ro­bin, el Ca­pi­tán Amé­ri­ca, el Jo­ker de Bat­man, Pa­pá Noel, el pa­ya­so de McDo­nald’s… Re­cor­da­ba a Andy War­hol con sus re­vi­sio­nes de la ca­ra de Mao Ze­dong, al Equi­po Cró­ni­ca tu­nean­do la ico­no­gra­fía de la Es­pa­ña en­si­mis­ma­da o a Do­lors Boa­te­lla di­na­mi­tan­do fo­tos pom­po­sas a ba­se de me­ter siem­pre a la du­que­sa de Al­ba en me­dio y bai­lan­do una se­vi­lla­na. A pe­sar de las vo­ces a fa­vor de de­jar el mo­nu­men­to al ejér­ci­to ro­jo co­lo­rea­do, lo lim­pia­ron, pe­ro ha­ce un mes apa­re­ció nue­va­men­te pin­ta­do, es­ta vez con los sol­da­dos de co­lor ro­sa. Es una pla­ga uni­ver­sal: es­te mes de ma­yo, un tu­ris­ta chino gra­bó, en un ba­jo­rre­lie­ve del tem­plo de Lu­xor, en Egip­to, una fra­se ca­pi­tal pa­ra la his­to­ria del mun­do: “Ding Jin­hao es­tu­vo aquí”.

Gra­bar cho­rra­das en los mu­ros de los tem­plos egip­cios es una tra­di­ción. Hay mu­chas de fi­na­les del si­glo XVIII y del XIX, du­ran­te la in­va­sión na­po­leó­ni­ca, cuan­do bri­tá­ni­cos y fran­ce­ses se pe­lea­ban allí y, en las pau­sas, apro­ve­cha­ban pa­ra ha­cer ins­crip­cio­nes. Hom­bre cal­ma­do, el egip­tó­lo­go Gas­ton Mas­pe­ro se las mi­ra­ba con re­sig­na­ción: “Aún es­tán de­ma­sia­do cer­ca de no­so­tros pa­ra no pa­re­cer­nos sino ri­dí­cu­las, pe­ro es­pe­ren que pa­sen só­lo cien años y la dis­tan­cia les da­rá ya un cier­to pres­ti­gio”.

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Cartas a Alex: Tengo un sueño . Via Marca

Marca Orbyt.
CARTAS A ALEX Gabriel
Masfurrol 28/09/2013
Tengo
un sueño
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Querido Alex, hoy te escribo desde un país que hacía años que quería visitar, Israel. Jerusalén es un punto neurálgico que hay que visitar. Después de hacerlo, entiendes mejor muchas cosas. Esta ciudad es punto de encuentro de culturas, religiones y razas y probablemente posee parte de las raíces de nuestro mundo actual.
Te preguntarás, Alex, el porqué de estas palabras. Pues voy a intentar explicarlo. En la Fundación Laureus España, conjuntamente con la Fundación AGM, hemos creado unas becas para deportistas de élite, cuyos recursos son más que escasos y no pueden costearse ni estudios ni preparación deportiva en nuestro país. Este proyecto se denomina Tengo un sueño, emulando la famosa frase del discurso del Dr. Luther King. Ya hay dos jóvenes en los EE.UU., Khalil y Amina, instalados en universidades americanas, estudiando y entrenando en sus campus, formándose como profesionales y personas.
Aquí en Israel siento que me hallo en una de las zonas geográficas más intensas del planeta. Muchas personas, la mayoría silenciosa, queremos paz, justicia, generosidad, solidaridad, armonía, pero todo esto está reñido con la ambición, el poder, el dinero, la envidia, la crueldad… Lo mismo se da en el deporte. Hay que ser fan de lo tuyo, pero jamás anti algo o alguien.
Muchos millones de personas tenemos también un sueño: paz y respeto en todo y entre todos. Somos más iguales de lo que creemos y no somos tan importantes ni mejores que los demás. Pequeños intentos como el del escritor judío Marek Halter y un grupo de imanes franceses que se han juntado para abogar por el diálogo y la paz son un precioso ejemplo. Hay muchos más pero no interesan tanto como el conflicto. La agresividad es nociva y sólo sirve a los necios. También en el deporte.
Avui, Àlex, tinc un somni i és tan senzill com poder viure en pau i comprovar que el món millora una mica, no vull més, és el meu somni. T’estimo, Alex.
@masfurroll

Wonderland y el Mundo Real via Expansion

Expansión Pro Orbyt.
VISIÓN PERSONAL Gabriel Masfurroll 26/09/2013
Wonderland y el mundo real
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¿Qué debemos hacer entre todos para entender que de lo que se trata es que volvamos de “Wonderland” en donde hemos estado viviendo demasiados años y de una vez por todas nos demos cuenta de que estamos de nuevo en el Mundo Real? Dicho de otra forma, hay que apretarse el cinturón. Trabajar más y mejor. Dejar de vivir de la subvención y el subsidio pues ya no llueve dinero del cielo como pasó en los últimos 20 años cuando España recibió más de 100.000 millones de euros de Europa. Los que puedan deben invertir y emprender proyectos en nuestro país para volver a generar riqueza y aprovechar el “expertise” y “know how” que hemos creado durante estos años y exportarlo al extranjero donde aun es muy apreciado. De hecho, por suerte, algunos de estos mal llamados “ricos” están haciendo país, jugándose sus euros por estos mundos de Dios y si no pregúntenle ustedes a nuestros embajadores, que por suerte ayudan y apoyan más de lo que la gente sabe o cree. Pero también hay mucho empresario, muy valiente, que está abriendo mercados en países insospechados, algo que hace pocos años parecía impensable.
Sin olvidarse del pasado, hay que mirar con realismo el presente, soñando con un mundo mejor para las nuevas generaciones y desde el Gobierno del Estado, desde la oposición, desde los distintos gobiernos autonómicos, municipales, sindicatos, patronales, etc., todos debemos unir esfuerzos para dar un mensaje homogéneo y, o vamos todos de la mano, o la crisis nos devorará sin miramientos. Es la hora de aparcar egoísmos y ser generosos. Es un ejercicio muy difícil porque es contra natura, pero así, sólo así, conseguiremos salir de esta tormenta sin que el barco zozobre. ¡Ah! y aquellos que no tengan verdadera vocación de “servidores públicos”, aquellos que han confundido servir al país con quedarse con parte de él, o aquellos que no valen, que se vayan a sus casas y den paso a gente joven y con ganas. Son demasiados años viendo las mismas caras y escuchando las mismas cosas. Regeneración total que ya toca, pues si no hay regeneración, habrá revolución y esto puede ser muy grave pues ahí siempre sufren los más inocentes.
Mi última recomendación con toda la humildad y buena fe. Deberíamos ser capaces entre todos, pero fundamentalmente desde las distintas Administraciones del Estado, de hacer pedagogía para que la ciudadanía entienda que esto es muy serio y que, de no tomar medidas serias –y esto pasa por un ejercicio personal de cada uno de nosotros, de cada ciudadano–, este país nuestro sufrirá y sufriremos más de lo que nos imaginamos. Debemos enseñar y hacer entender en especial a los más jóvenes, que aquel mundo en el que han crecido ya no existe y que sólo con la cultura del esfuerzo y el sacrificio podremos recuperar el bienestar perdido. Y, por favor, olvídense de separar a la población demagógicamente porque esto puede llegar a provocar situaciones graves, incontroladas e imprevisibles pues imagemás de un loco puede creerse legitimado para realizar acciones peligrosas. Quien juega con fuego acaba quemándose. Está en nuestras manos, ahí está nuestro reto y con ello termino. Solo unidos, juntando esfuerzos y con generosidad mutua de unos y otros, sí, sí de unos con los otros, solo así podremos volver a conseguir un mundo mejor que jamás será perfecto, pues los humanos no lo somos, pero con buena voluntad y buena fe, podremos conseguirlo. ¿Seremos capaces?

Catalanizar y desmadrileñizar España . Via La Vanguardia

Esta mujer, te gustara o no, pero hay que reconocer que es inteligente, lista y estrategica. La propuesta que hizo la semana pasada en Barcelona, no es baladi. Muy Unamunista , pero con sentido.Hay que tener bemoles por decir lo que dijo en Barcelona donde jugaba en campo contrario y luego regresar a Madrid y justificar ante los suyos, lo que dijo. Vale la pena leer el articulo sobre su conferencia en el Circulo Ecuestre y tambien el articulo de Jordi Barbeta, pues realmente a veces parece que España sea monopolio de Madrid y para nada.

Agui­rre pi­de una re­for­ma del Es­ta­do y “ca­ta­la­ni­zar Es­pa­ña”

La Vanguardia
20 de septiembre de 2013

Es­pe­ran­za Agui­rre lo­gró ayer un lleno es­pec­ta­cu­lar en el Círcu­lo Ecues­tre de Bar­ce­lo­na. Allí, ins­tó a aco­me­ter cuan­to an­tes una re­for­ma te­rri­to­rial que aca­be con el ca­fé pa­ra to­dos. Se­gún Agui­rre, hay que “ca­ta­la­ni­zar Es­pa­ña”.

Ha­ce jus­to un año que Es­pe­ran­za Agui­rre dio un pa­so atrás y de­jó la pre­si­den­cia de Ma­drid. Un ges­to que mu­chos in­ter­pre­ta­ron co­mo un adiós de­fi­ni­ti­vo a la po­lí­ti­ca. Cra­so error. La di­ri­gen­te po­pu­lar, li­be­ra­da ya de la car­ga ins­ti­tu­cio­nal, si­gue muy ac­ti­va y con ga­nas de ba­ta­llar. Así lo de­mos­tró ayer en un aba­rro­ta­do Círcu­lo Ecues­tre –el club de la Dia­go­nal tu­vo que ha­bi­li­tar tres de sus sa­lo­nes pa­ra dar ca­bi­da a los asis­ten­tes–, don­de no de­jó in­di­fe­ren­te a na­die: pro­pu­so re­fun­dar “a fon­do” el Es­ta­do au­to­nó­mi­co –lo que po­dría im­pli­car una re­for­ma cons­ti­tu­cio­nal– y vol­vió a Mi­guel de Una­muno pa­ra lla­mar a “ca­ta­la­ni­zar Es­pa­ña”,

Una idea que en su día plan­teó el fi­ló­so­fo bil­baíno y que ayer Agui­rre tras­la­dó a es­ta Es­pa­ña su­mi­da de nue­vo en una cri­sis eco­nó­mi­ca y te­rri­to­rial. Cons­cien­te de que su men­sa­je ha­bía cau­sa­do una mez­cla de per­ple­ji­dad y ex­pec­ta­ción en­tre los pre­sen­tes –que la aplau­die­ron en va­rias oca­sio­nes–, Agui­rre de­fen­dió que, en es­tos mo­men­tos de cris­pa­ción, es ne­ce­sa­rio ha­cer to­do lo po­si­ble pa­ra que en el res­to de Es­pa­ña se co­noz­ca y sien­ta co­mo pro­pia la his­to­ria y la len­gua ca­ta­la­na. Una ope­ra­ción que de­be­ría ser de ida y vuel­ta, ya que Ca­ta­lun­ya –di­jo– de­be­ría re­cu­pe­rar sin di­la­ción su “es­pí­ri­tu abier­to, em­pren­de­dor, em­pre­sa­rial y ol­vi­dar­se del in­ter­ven­cio­nis­mo de los po­lí­ti­cos”, y plan­tear­se de nue­vo li­de­rar Es­pa­ña.

En un dis­cur­so en el que no es­ca­ti­mó crí­ti­cas y re­pro­ches pa­ra to­dos, des­de el sis­te­ma edu­ca­ti­vo ca­ta­lán –al que con­si­de­ró cul­pa­ble de in­cul­car en los ni­ños ca­ta­la­nes una idea dis­tor­sio­na­da de Es­pa­ña–, a los me­dios de co­mu­ni­ca­ción, pa­san­do por el PP –del que la­men­tó que no ha sa­bi­do ofre­cer un pro­yec­to “ilu­sio­nan­te y li­be­ral” pa­ra Ca­ta­lun­ya– y un Go­bierno que “no ha­ce pú­bli­ca las ba­lan­zas fis­ca­les” y no des­mon­ta con los nú­me­ros el “Es­pa­ña nos ro­ba”, Agui­rre de­fen­dió que la cri­sis de­be ser vis­ta co­mo “una opor­tu­ni­dad” pa­ra cam­biar aque­llo que no fun­cio­na en el Es­ta­do des­pués de tres dé­ca­das de Cons­ti­tu­ción. Y la pri­me­ra me­di­da, se­ña­ló, pa­sa­ría por abor­dar una re­for­ma “a fon­do” del Es­ta­do de las au­to­no­mías, que aca­be con el “ca­fé con le­che pa­ra to­dos” –¿re­fe­ren­cia al des­liz de Bo­te­lla– y del es­pí­ri­tu ori­gi­nal de la Car­ta Mag­na, “que re­co­no­cía las sin­gu­la­ri­da­des de Ca­ta­lun­ya”, y que el re­fe­rén­dum del Es­ta­tu­to an­da­luz de 1981 “per­vir­tió”.

“En­tien­do per­fec­ta­men­te que los po­lí­ti­cos ca­ta­la­nes se que­jen de que las co­mu­ni­da­des crea­das de la na­da quie­ran lo mis­mo que Ca­ta­lun­ya, ya que así no se re­co­no­ce la es­pe­ci­fi­ci­dad”, di­jo en su con­fe­ren­cia Mi vi­sión de Ca­ta­lun­ya, en la que des­ta­có sus “raí­ces per­so­na­les y pro­fe­sio­na­les con es­ta tie­rra”.

Agui­rre bus­có des­mar­car­se de la ho­ja de ru­ta de la Mon­cloa y la di­rec­ción del PP so­bre Ca­ta­lu- nya, co­mo lo vie­ne ha­cien­do en los úl­ti­mos me­ses des­de di­fe­ren­tes tri­bu­nas.

“En de­mo­cra­cia to­do se pue­de de­ba­tir, a mi no me es­can­da­li­za que al­gu­nos quie­ran con­se­guir la in­de­pen­den­cia, pe­ro siem­pre de­be ha­cer­se den­tro de la ley, y és­ta la prohí­be”. En es­te sen­ti­do, pro­pu­so a los de­fen­so­res de la se­ce­sión que bus­quen la ma­ne­ra y los apo­yos ne­ce­sa­rios pa­ra “cam­biar esa ley”. Pe­se a las pre­gun­tas de los asis­ten­tes, Agui­rre evi­tó ha­blar de las con­se­cuen­cias eco­nó- mi­cas pa­ra Ca­ta­lun­ya si aca­ba fi­nal­men­te rom­pien­do con Es­pa­ña, al con­si­de­rar que los sen­ti­mien­tos no pue­den apa­ci­guar­se con nú­me­ros y ci­fras. “Un hom­bre enamo­ra­do, cuan­to más le di­cen que su no­via es fea y po­bre más se enamo­ra”, di­jo.

En cuan­to al de­re­cho a de­ci­dir, di­jo que “pa­re­ce muy bo­ni­to y que­da muy bien, quién va es­tar en con­tra de él de for­ma ge­ne­ral, pe­ro es­te no exis­te en nin­gún país”. Agui­rre aler­tó que de­trás de es­te con­cep­to se es­con­de la se­ce­sión y un cho­que ins­ti­tu­cio­nal de des­co­no­ci­das con­se­cuen­cias. Ade­más, se pre­gun­tó iró­ni­ca­men­te si “en una hi­po­té­ti­ca re­pu­bli­ca­na in­de­pen­dien­te ca­ta­la­na” el go­bierno per­mi­ti­ría ejer­cer es­te de­re­cho “a un pue­ble­ci­to de Gi­ro- na, a Val d’Aran o a Sa­rrià”.

Sus crí­ti­cas, más o me­nos ve­la­das al Go­bierno, no se li­mi­ta­ron a Ca­ta­lun­ya. En el tra­mo fi­nal de su in­ter­ven­ción, ne­gó –sin mu­cho en­tu­sias­mo– que se es­té plan­tean­do vol­ver a dispu­tar el li­de­raz­go del PP, pe­ro se mos­tró muy ti­bia a la ho­ra de juz­gar el go­bierno de Ra­joy: “Ha­ce lo que pue­de”, di­jo con una me­dia son­ri­sa. Tam­bién lan­zó un pu­ya­zo a Mon­to­ro.

“Yo soy más li­be­ral y tien­do a ba­jar más los im­pues­tos que nues­tro que­ri­do mi­nis­tro de Ha­cien­da”. Por úl­ti­mo, re­cla­mó que el PP ce­le­bre elec­cio­nes pri­ma­rias y exi­gió mano du­ra con­tra la co­rrup­ción en tono au­to­crí­ti­co res­pec­to a la ac­ti­tud del PP con el ca­so Bár­ce­nas .

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Des­ma­dri­le­ñi­zar Es­pa­ña
Jor­di Bar­be­ta
La Vanguardia
22 de septiembre de 2013

Hay po­cas em­pre­sas del Ibex 35 que no de­pen­den del BOE y son las que no han sur­gi­do de Ma­drid sino de la pe­ri­fe­ria. La expresidenta madrileña Esperanza Aguirre ha reiterado la idea unamuniana de catalanizar España, de la misma manera –dijo– que el liderazgo del Barça ha catapultado a la selección española de fútbol hasta convertirla en campeona del mundo. Bueno, no hay que quitarle mérito a Vicente del Bosque, pero fue una evidencia que el combinado español adoptó el sistema de juego que había caracterizado al Barça de Guardiola. Es decir, la clave del éxito de España era el know-how del equipo catalán.
No está muy claro en qué consistiría catalanizar España. Nadie en Catalunya pretende que se hable el catalán en Valladolid, ni que Sergio Ramos se vista de azulgrana, pero aplicando la teoría del Barça con la selección, catalanizar España consistiría en aplicar el know-how catalán al funcionamiento del Estado y de la economía. Así que habría que empezar por el pactismo, que ha marcado a lo largo de los siglos la filosofía política catalana y, sobre todo, la primacía de la sociedad civil sobre el Estado. Una concepción político-social que ya se desprendía de las fórmulas de juramento de los nobles ante el rey hasta el siglo XVIII: “Nos que valem tant com vos, jurem davant vos que no sou millor que nos, que junts valem més que vós, i que us acceptem com rei i sobirà sempre i quan respecteu nostres llibertats i lleis, però si no, no”. Luego, la revolución industrial propició una estructura económica caracterizada por una tupida red de pequeñas y medianas empresas y una economía dinámica y abierta a la exportación.
Cabe pensar que cuando la lideresa madrileña propone catalanizar España debe referirse a ese espíritu emprendedor y resiliente de la sociedad catalana. Sin embargo observaremos que la gestión política de Aguirre no se caracterizó precisamente por fomentar el laissez faire: Endesa, Iberia, Cajamadrid, Bankia…. (También es verdad que la economía catalana siempre tendrá que agradecerle sus buenos oficios para impedir que la Caixa absorbiera Cajamadrid).
Sin lugar a dudas Aguirre ha sido un agente brillante de lo que César Molinas ( Qué hacer con España, Ed. Destino) ha denominado el “capitalismo castizo” que, a su juicio, “condiciona al poder político, consigue leyes a su medida y socializa pérdidas a través de los presupuestos generales del Estado”. Dos de cada tres empresas del Ibex 35 tienen la sede en Madrid, y todas menos dos o tres dependen del BOE o del mercado regulado. Ahí es donde se ejerce de verdad el derecho a decidir y nadie está dispuesto a transferirlo. Las grandes empresas que no viven del Estado, Inditex, Grífols, Mercadona, Mango… surgen de la periferia, nunca de Madrid. Así que probablemente la mejor manera de catalanizar España sea, dicho con todos los respetos, desmadrileñizarla.

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Barcelona y Madrid no son incompatibles. By Maite Gutierrez Via La Vanguardia

Este articulo demuestra que las incompatbilidades las creamos los humanos y que colaborar nos hace mas fuertes y mejores. Las barreras , las fronteras son el fruto de la inseguridad, del miedo a que otros demuestren nuestras debilidades, en lugar de aprovechas para aprender de los demas. En fin, una buena leccion de estas cuatro universidades , dos de Madrid y dos de Barcelona. Que distinto seria el fundo si todos fueramos mas generosos y solidarios……

Bar­ce­lo­na y Ma­drid es­tre­nan una ca­rre­ra con­jun­ta pa­ra for­mar lí­de­res
MAI­TE GU­TIÉ­RREZ Bar­ce­lo­na
La Vanguardia
20 de septiembre de 2013

La ten­sión en­tre el Go­bierno ca­ta­lán y el es­pa­ñol hoy en día es má­xi­ma; la reali­dad, sin em­bar­go, es di­ver­sa y tam­bién se mue­ve al mar­gen de opor­tu­nis­mos e in­tere­ses po­lí­ti­cos. Dos uni­ver­si­da­des de Bar­ce­lo­na –la Pom­peu Fa­bra y la Au­tò­no­ma de Bar­ce­lo­na– y dos de Ma­drid –la Car­los III y la Au­tó­no­ma de Ma­drid– em­pe­za­ron ayer el pri­mer gra­do en Es­pa­ña en Fi­lo­so­fía, Po­lí­ti­ca y Eco­no­mía. Lo ha­cen de for­ma con­jun­ta, al­go iné­di­to has­ta aho­ra en el sis­te­ma uni­ver­si­ta­rio del país, y con el ob­je­ti­vo de for­mar a los lí­de­res del fu­tu­ro. Es­te tí­tu­lo se ins­pi­ra en los es­tu­dios de Phi­lo­sophy, Po­li­tics and Eco­no­mics, que en el mun­do an­glo­sa­jón go­zan de un gran pres­ti­gio y tra­di­ción. Se co­no­cen co­mo PPE. La uni­ver­si­dad de Ox­ford fue la pri­me­ra en lan­zar es­tos es­tu­dios en 1920. El pre­mier bri­tá­ni­co Da­vid Ca­me­ron si­guió es­ta ca­rre­ra, tam­bién el fi­ló­so­fo y po­li­tó­lo­go in­glés de ori­gen ru­so Isaiah Ber­lín, la po­lí­ti­ca pa­kis­ta­ní Be­na­zir Bhut­to o el mag­na­te de la co­mu­ni­ca­ción Ru­pert Mur­doch.

Y es­tos fu­tu­ros lí­de­res se en­con­tra­ron ayer en el cam­pus de la Ciu­ta­de­lla de la UPF –el mis­mo día en que la po­pu­lar Es­pe­ran­za Agui­rre lla­ma­ba a ca­ta­la­ni­zar Es­pa­ña–. Son 41 jó­ve­nes, la mi­tad de ellos de Ca­ta­lun­ya y la otra mi­tad pro­ce­den­te del res­to de co­mu­ni­da­des au­tó­no­mas, so­bre to­do de Ma­drid. Des­pués de la lec­ción inau­gu­ral de su gra­do, que co­rrió a car­go del ex rec­tor de la Pom­peu Jo­sep Joan Mo­re­so, se fue­ron a to­mar una cer­ve­za al bar de la fa­cul­tad. Te­nían mu­chas ga­nas de ha­blar y no se les es­ca­pa­ba el mo­men­to par­ti­cu­lar en el que em­pie­zan es­te tí­tu­lo pio­ne­ro. Es­tu­dia­rán el pri­mer cur­so en Bar­ce­lo­na, el se­gun­do en Ma­drid, el ter­ce­ro en una uni­ver­si­dad eu­ro­pea, y el cuar­to lo de­di­ca­rán al tra­ba­jo de fin de ca­rre­ra. Ten­drán ac­ce­so a una be­ca de la Obra So­cial La Cai­xa pa­ra su­fra­gar los gas­tos de vi­vir fue­ra.

“Me sien­to co­mo si es­tu­vie­ra en me­dio de al­go, me pa­re­ce un mo­men­to in­tere­san­te pa­ra co­no­cer más Ca­ta­lun­ya”, ex­pli­ca­ba Ger­mán Ro­drí­guez, de 18 años y pro­ce­den­te de Má­la­ga. Es­te es­tu­dian­te lle­va ya unos días en Bar­ce­lo­na. Pre­sen­ció la ca­de­na hu­ma­na por la in­de­pen­den­cia y afir­ma que que­dó im­pre­sio­na­do. “Me di cuen­ta de que es un sen­ti­mien­to muy arrai­ga­do en par­te de la po­bla­ción, que no es al­go que ha­ya sur­gi­do aho­ra”, di­ce. Ger­mán se ha apun­ta­do a un cur­so de ca­ta­lán por­que par­te de las cla­ses se ha­rán en es­ta len­gua –el res­to se­rán en cas­te­llano e in­glés–. “Ven­go con la men­te abier­ta, quie­ro sa­ber lo que pien­sa la gen­te al mar­gen de los po­lí­ti­cos y te­ner una vi­sión más glo­bal de lo que es Ca­ta­lun­ya y Es­pa­ña”, si­gue. Un com­pa­ñe­ro de Ba­da­joz, Da­vid Mu­ñoz, asien­te a su la­do. Vi­vir y es­tu­diar en Bar­ce­lo­na y Ma­drid con­tri­bui­rá, coin­ci­den los dos, a rom­per con tó­pi­cos de uno y otro la­do. “El pro­ble­ma es la ig­no­ran­cia, la gen­te ig­no­ran­te tie­ne mu­chos pre­jui­cios y es ma­ni­pu­la­ble”, apos­ti­lla Ger­mán.

To­dos es­tán in­tere­sa­dos en la po­lí­ti­ca y la eco­no­mía, pe­ro bus­can una for­ma­ción in­ter­dis­ci­pli­nar, que no ol­vi­de el hu­ma­nis­mo y la éti­ca. Laia Co­mer­ma, de Vic, es­tu­vo apun­to de ma­tri­cu­lar­se en la Lon­don School of Eco­no­mics pa­ra es­tu­diar PPE. En­ton­ces co­no­ció el gra­do con­jun­to de las cua­tro uni­ver­si­da­des ca­ta­la­nas y ma­dri­le­ñas y cam­bió de opi­nión –el de Lon­dres cos­ta­ba 8.500 li­bras por cur­so, es­te al­go más de 1.600 eu­ros–. Laia quie­re en­fo­car su ca­rre­ra en la po­lí­ti­ca in­ter­na­cio­nal. Se de­cla­ra in­de­pen­den­tis­ta y con ga­nas de co­no­cer Ma­drid a fon­do. “Me in­tere­sa su con­tex­to, su vi­sión de las co­sas y apor­tar la mía”, afir­ma.

Es­te gra­do em­pe­zó a fra­guar­se en el 2007, en otro mo­men­to po­lí­ti­co, se­ña­ló ayer du­ran­te la pre­sen­ta­ción el rec­tor de la Car­los III, Da­niel Pe­ña. “Aho­ra la si­tua­ción es muy dis­tin­ta, pe­ro re­pre­sen­ta una gran opor­tu­ni­dad pa­ra es­tos es­tu­dian­tes, po­drán co­no­cer Ca­ta­lun­ya y Ma­drid y for­mar­se una opi­nión in­te­li­gen­te sin caer en sim­pli­fi­ca­cio­nes”, se­ña­ló el rec­tor ma­dri­le­ño. El rec­tor de la Pom­peu Fa­bra, Jau­me Ca­sals, aña­dió que es­te nue­vo gra­do se­rá com­pa­ti­ble con “cual­quier pro­ce­so o es­truc­tu­ra po­lí­ti­ca” que ha­ya en­tre Ca­ta­lun­ya y Es­pa­ña.

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Cartas a Alex via Marca

CARTAS A ALEX Gabriel
Masfurroll 21/09/2013
Soplar y sorber a la vez
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Querido Alex, me cae bien El Tata Martino. No le conozco personalmente, pero me parece un tipo sensato, transparente, buena gente y que sabe de fútbol. Ha tenido el arrojo y la valentía de asumir un riesgo elevado, de dirigir al mejor equipo de la historia en un momento muy complejo. Además, aterrizar sin tiempo para adaptarse tiene un punto de inconsciencia que sólo los héroes poseen, aunque algunos acaben en la fosa.
Esto dice mucho del Tata y seguro que no es un kamikaze. Quizás está tratando de introducir variantes con demasiada rapidez. El fútbol de control del Barça es fruto de 40 años de trabajo. Poseer el balón un 80% en cada partido requiere un arte que muy pocos pueden ejercer. Eso sólo lo puede hacer el Barça, porque lo hace de memoria, y luego, tiene estiletes mortales como Messi, Pedro, Iniesta, Cesc y todos los demás. Cambiar este sistema por una presión tremenda delante o tratar de jugar con mayor verticalidad es, en mi humilde opinión, distraer el estilo que nos ha hecho únicos.
Se puede jugar como siempre, tratando de poseer el balón, diseñando nuevos mecanismos para perforar la portería contraria. Pero la introducción de la presión y la verticalidad, a la vez que quieres poseer el balón, es como soplar y sorber al mismo tiempo, imposible. Igual que tratar de unir al barcelonismo (Rosell dixit).
Mi humilde consejo a l Tata, Alex, es que recupere la esencia de los últimos años y añada variantes que no sean incompatibles con el fútbol que nos ha hecho triomfants. La presión está bien pero es insostenible todo el partido. Otra cosa es la presión en según qué momentos y con equipos determinados, pero elaborada con antelación, como el fútbol del Barça.
Back to basics. Ja ho veus Alex, la història no deixa de repetir-se i sempre cometem el mateixos errors sense tenir-la en compte. T’estimo Alex.
@masfurrollimage

Polos opuestos: Miquel Serra (lado bueno) y Juan Valverde( Lado oscuro)

Miquel Serra, comunista de PSUC, evito aun con el riesgo de poner en peligro su vida, la destruccion de Barcelona por parte del bando republicano en el año 1939 desobedeciendo habilmemte las ordenes que le dieron desde Moscu de destruir la ciudad y dejarla devastada ante la entrada de las tropas franquistas. Luego lo pago y fue juzgado almuso, por traidor en Moscu, pero salvo una ciudad y a muchos inocentes. Juan Valverde, economista con antepasado y nunca mejor dicho fascista,no tiene el mas minimo rubor en afirmar publicamente que el bombardearia Barcelona en el caso de secesion. Le importan un rabano las personas inocentes que perderian la vida y la destruccion de una ciudad con todas sus consecuencias. Para este especimen por decirlo sin demasiada acritud, la vida no vale nada, bueno imagino que solo la suya y la de los suyos, pero esto ya forma parte de la bestia. Ahi esta la diferencia entre uno y otro. Juzguen ustedes mismos. Adjunto articulo de Quim Monzo que describe muy bien la situacion aunque en mi opinion le sobra el ultimo parrafo que creo intencionado, pues va dirigido a Samaranch. Lo siento Monzo, pero Barcelona le debe buena parte de lo que es y ha alcanzado en estos ultimos años a este señor. Es mas, al igual que Serra,que evito su destruccion, Samaranch hizo lo imposible que se convirtio en milagro para conseguir unos JJOO que la yransformaron y mejoraron excepcionalmente y gracias a ello , ahora tenemos una de las mejores ciudades del mundo. Unos levantaban el brazo y pero otros el puño. Nadie es perfecto, lo importante sonnlas personas y susmhechos, menos sus ideologias si no perjudican.No tergiversemos y confundamos a la gente. Por cierto, propongo al Ayuntamiento declarar Valverde, persona non grata para la ciudad.

Bar­ce­lo­na, a pun­to de de­to­nar
Quim Mon­zó
La Vanguardia
18 de septiembre de 2013

“Con­vo­ca­ba reunio­nes cons­tan­te­men­te, in­du­cía a con­fu­sio­nes y crea­ba to­do ti­po de di­la­cio­nes”. Días atrás, un tuit de Fran­cesc Ri­be­ra, Ti­tot, me lle­vó al nú­me­ro 89 de Bar­ce­lo­na Me­trò­po­lis, don­de hay un ar­tícu­lo de Gui­llem Mar­tí que ex­pli­ca el ca­so de Mi­quel Se­rra i Pà­mies, de quien mu­chos ca­ta­la­nes no te­nía­mos ni idea. Fue el hom­bre –reusen­se, fun­da­dor del PSUC– que en 1939, cuan­do los fran­quis­tas atra­ve­sa­ron el Ebro y era evi­den­te que la gue­rra es­ta­ba ya per­di­da, evi­tó la des­truc­ción de Bar­ce­lo­na que ha­bía or­de­na­do el Ko­min­tern des­de Mos­cú y que los miem­bros del PCE y del PSUC es­ta­ban dis­pues­tos a cum­plir. Mien­tras los má­xi­mos di­ri­gen­tes po­lí­ti­cos re­pu­bli­ca­nos iban ya ha­cia Fran­cia, Bar­ce­lo­na pre­pa­ra­ba una de­fen­sa im­po­si­ble por­que la po­bla­ción es­ta­ba ex­haus­ta. Di­ce Mar­tí: “Se con­vo­có una reunión de miem­bros del PCE y del PSUC con es­pe­cia­lis­tas en de­mo­li­ción de la Bri­ga­da Lís­ter pa­ra eje­cu­tar los de­sig­nios de la In­ter­na­cio­nal Co­mu­nis­ta y de la URSS, en la que se di­se­ñó el plan pa­ra des­truir Bar­ce­lo­na. Se dis­po­nía de unos cuan­tos mi­lla­res de to­ne­la­das de tri­li­ta y de gran­des can­ti­da­des de mu­ni­ción de ar­ti­lle­ría, su­fi­cien­tes pa­ra vo­lar las prin­ci­pa­les fá­bri­cas, los pun­tos de su­mi­nis­tro ener­gé­ti­co, los con­duc­tos de abas­te­ci­mien­to de agua po­ta­ble, las vías de co­mu­ni­ca­ción y los tú­ne­les del me­tro. Se cal­cu­la­ba que así se des­trui­ría una cuar­ta par­te de Bar­ce­lo­na. Tam­bién se hi­cie­ron cálcu­los so­bre los cen­te­na­res de muer­tos que esas ex­plo­sio­nes oca­sio­na­rían y se con­clu­yó que eran da­ños co­la­te­ra­les acep­ta­bles. Nin­guno de los asis­ten­tes a la reunión osó cues­tio­nar los pla­nes del Ko­min­tern. Vien­do que no ser­vi­ría de na­da opo­ner­se, Se­rra i Pà­mies se ofre­ció a ser él quien aca­ba­se de ter­mi­nar los de­ta­lles y quien fi­nal­men­te die­se la fa­tí­di­ca or­den de des­truir Bar­ce­lo­na. Le­jos de lle­var a ca­bo la ta­rea en­co­men­da­da, Se­rra i Pà­mies de­di­có to­dos sus es­fuer­zos a evi­tar que aquel mons­truo­so pro­yec­to lle­ga­se a buen puer­to. Con­vo­ca­ba reunio­nes cons­tan­te­men­te, in­du­cía a con­fu­sio­nes en la ho­ra y lu­gar de en­cuen­tro, fa­ci­li­ta­ba con­tac­tos erró­neos y crea­ba to­do ti­po de di­la­cio­nes”.

Fi­nal­men­te se sa­lió con la su­ya. Es­pe­ró al 26 de enero de 1939, cuan­do los fran­quis­tas des­fi­la­ban ya por el pa­seo de Grà­cia, pa­ra huir de Bar­ce­lo­na, se­gu­ro de que la ciu­dad no vo­la­ría ya por los ai­res. Lle­gó a Fran­cia, y a Mos­cú, don­de lo en­car­ce­la­ron, tor­tu­ra­ron y juz­ga­ron por an­ti­co­mu­nis­ta y trots­kis­ta, y por in­cum­plir las ór­de­nes de con­ver­tir Bar­ce­lo­na en un mon­tón de es­com­bros. El es­pa­cio es­ca­so de es­ta co­lum­na im­pi­de de­ta­llar to­da la his­to­ria pe­ro, por fa­vor, léan­la en­te­ra en la web del Ayun­ta­mien­to bar­ce­lo­nés. El cual, por cier­to, qui­zá ten­dría que pre­gun­tar­se (tal co­mo ha­ce Fran­cesc Ri­be­ra en su tuit) có­mo es que ese hom­bre no tie­ne una ca­lle que lo hon­re, mien­tras pre­vé bau­ti­zar ca­lles con el nom­bre de per­so­na­jes que, el día des­pués de que Se­rra i Pà­mies sal­va­se Bar­ce­lo­na de la des­truc­ción, des­fi­la­ban por ella con el bra­zo le­van­ta­do.

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La importancia del I+D para un pais. Comentario al articulo de Josep Corbella en La Vanguardia

Estamos en momentos criticos donde los recursos se han reducido a la minima expresion y la demanda sigue aumentando. En esta situacion, el plan a seguir porque en la caja no hay dinero, es de enorme austeridad y aunque se busquen formulas para aumentar los ingresos con los que afrontar el alud de demandas que reclama la sociedad, no existe la formula magica para que esto se resuelva en breve. Desgraciadamente, en especial para los que mas sufren, el tiempo es necesario y por supuesto la creatividad, la buena gestion y el apoyo de la sociedad civil. Pero para mi, es crucial que de una vez por todos el SISTEMA IMPOSITIVO ESPAÑOL SE MODIFIQUE DE UNA VEZ EN FAVOR DE UNA LEY DE MECENAZGO A LA AMERICANA. CON ELLO ESTOY SEGURO DE QUE MUCHISIMAS PERSONAS E INSTITUCIONES HARIAN DONACIONES MUY IMPORTANTES A CAUSAS QUE LO NECESITAN Y QUE AHORA RECIBEN UNA MINIMA EXPRESION A TRAVES DEL ESTADO O BIEN DIRECTAMENTE PERO MINIMIZADOMPORQUE LA DEDUCCION ES MINIMA. ESTOY CONVENCIDO QUE CON ELLO, EL I+D DE L PAIS RECIBIRIA IMPORTANTES FONDOS QUE AHORA SON RETICENTES POR NO TENER INCENTIVO ALGUNO O QUE SE PIERDEN EL EL CAMINO DE UNA ADMINISTRACION POCO EFICIENTE Y FARRAGOSA.

Sal­var la cien­cia en Es­pa­ña só­lo cos­ta­ría el 0,2% del pre­su­pues­to del Es­ta­do
JO­SEP COR­BE­LLA
La Vanguardia
18 de septiembre de 2013

El co­lec­ti­vo Car­ta por la Cien­cia pre­sen­ta sus pro­pues­tas pa­ra que la I+D re­cu­pe­re la com­pe­ti­ti­vi­dad per­di­da. En un mo­men­to en que el Go­bierno es­tá ela­bo­ran­do los pre­su­pues­tos ge­ne­ra­les del Es­ta­do pa­ra el 2014, la co­mu­ni­dad cien­tí­fi­ca ha pre­sen­ta­do una pro­pues­ta pa­ra re­flo­tar la in­ves­ti­ga­ción en Es­pa­ña: pro­te­ger la in­ver­sión real en in­ves­ti­ga­ción y desa­rro­llo (I+D) –que su­po­ne me­nos de la mi­tad de la cuan­tía to­tal que se compu­ta co­mo I+D en los pre­su­pues­tos– y au­men­tar­la pro­gre­si­va­men­te pa­ra que en el 2016 re­cu­pe­re el ni­vel que te­nía en el 2009.

En la prác­ti­ca, es­to su­pon­dría au­men­tar la in­ver­sión en I+D en 636 mi­llo­nes de eu­ros al año has­ta el 2016, can­ti­dad equi­va­len­te al 0,2% del pre­su­pues­to to­tal del Es­ta­do. Con ello, es­pe­ran los cien­tí­fi­cos, se reac­ti­va­ría el Plan Na­cio­nal que fi­nan­cia la in­ves­ti­ga­ción de ex­ce­len­cia en Es­pa­ña y que es­te úl­ti­mo año ha que­da­do pa­ra­li­za­do. Se li­mi­ta­ría la fu­ga de ce­re­bros, que afec­ta es­pe­cial­men­te a in­ves­ti­ga­do­res jó­ve­nes que de­ben to­mar el re­le­vo de los lí­de­res cien­tí­fi­cos ac­tua­les. Y se fre­na­ría el cre­cien­te des­pres­ti­gio de la mar­ca Es­pa­ña en el mun­do de la in­ves­ti­ga­ción, que aho­ra es un obs­tácu­lo pa­ra fi­char a cien­tí­fi­cos de otros paí­ses. To­do ello re­por­ta­ría be­ne­fi­cios eco­nó­mi­cos a me­dio pla­zo, ya que la I+D com­pe­ti­ti­va fa­vo­re­ce el desa­rro­llo in­dus­trial y la crea­ción de em­pleo.

La pro­pues­ta, que pre­ten­de ser via­ble y cons­truc­ti­va, es­tá se­cun­da­da por el co­lec­ti­vo Car­ta por la Cien­cia, que re­pre­sen­ta a más de 50.000 in­ves­ti­ga­do­res. For­man par­te de es­te co­lec­ti­vo, en­tre otros, la Con­fe­de­ra­ción de So­cie­da­des Cien­tí­fi­cas de Es­pa­ña (Cos­ce), la Con­fe­ren­cia de Rec­to­res de las Uni­ver­si­da­des (CRUE) y la Fe­de­ra­ción de Jó­ve­nes In­ves­ti­ga­do­res (FJI/Pre­ca­rios). El co­lec­ti­vo se ha di­ri­gi­do es­ta se­ma­na a to­dos los par­ti­dos con re­pre­sen­ta­ción par­la­men­ta­ria pa­ra pro­po­ner cua­tro me­di­das de ca­ra a la ne­go­cia­ción de los pre­su­pues­tos ge­ne­ra­les.

En pri­mer lu­gar, re­cla­ma que el gas­to real en I+D –los ca­pí­tu­los 1 a 7 de los pre­su­pues­tos, que se ha re­du­ci­do un 46% des­de el 2009– re­cu­pe­re el ni­vel que te­nía ha­ce cua­tro años. Pa­ra que la pro­pues­ta sea asu­mi­ble, se pro­po­ne re­cu­pe­rar la in­ver­sión per­di­da a lo lar­go de tres ejer­ci­cios.

Es­ta me­di­da de­be acom­pa­ñar­se, se­gún los cien­tí­fi­cos, del com­pro­mi­so de do­tar de su­fi­cien­tes re­cur­sos el Plan Es­ta­tal de In­ves­ti­ga­ción 2013-2016. De es­te mo­do, se po­drían cum­plir los pla­zos de las con­vo­ca­to­rias de pues­tos de tra­ba­jo y de pro­yec­tos de in­ves­ti­ga­ción. En los úl­ti­mos me­ses, el in­cum­pli­mien­to de con­vo­ca­to­rias ha lle­va­do a la pa­ra­li­za­ción de pro­yec­tos y a la emi­gra­ción de in­ves­ti­ga­do­res.

Asi­mis­mo, los cien­tí­fi­cos de­fien­den que los lí­mi­tes a la in­cor­po­ra­ción de tra­ba­ja­do­res en el sec­tor pú­bli­co no se apli­quen en su ca­so. Es­tos lí­mi­tes se han fi­ja­do pa­ra con­te­ner el dé­fi­cit pú­bli­co, en gran par­te no sus­ti­tu­yen­do a tra­ba­ja­do­res que se ju­bi­lan. Pe­ro en los cen­tros de in­ves­ti­ga­ción “afec­tan a cien­tí­fi­cos jó­ve­nes que ha­bían ve­ni­do a Es­pa­ña tras for­mar­se en otros paí­ses”, in­for­mó ayer Ole­guer Sa­ga­rra, por­ta­voz de FJI/Pre­ca­rios.

Fi­nal­men­te, el co­lec­ti­vo Car­ta por la Cien­cia de­fien­de la crea­ción de la Agen­cia Es­ta­tal de In­ves­ti­ga­ción do­ta­da de pre­su­pues­tos ade­cua­dos, tal co­mo or­de­na la ley de la Cien­cia de 2011, pa­ra re­for­zar el sis­te­ma de I+D.

El co­lec­ti­vo ha so­li­ci­ta­do una en­tre­vis­ta con So­ra­ya Sáenz de San­ta­ma­ría ya que, “co­mo vi­ce­pre­si­den­ta eco­nó­mi­ca, pue­de coor­di­nar los es­fuer­zos y de­ci­sio­nes ur­gen­tes que de­ben to­mar­se pa­ra sal­var un sec­tor cla­ve pa­ra el fu­tu­ro de nues­tro país”.

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Sant Pau, renace abierto al mundo. Via La Vanguardia. Comentarios

Leo este articulo y cientos de recuerdos acuden a mi. Algunos muy buenos. Otros tristes y pocos malos aunquentambie los hay. Sant Pau fue donde me forme profesionalmente y es mi cuna empresarial. Alli descubri el sector sanitario y la importancia de la salud. Aprendi lo que es un hospital de verdad, en las trincheras. Fue una etapa extraordinaria. Hospital magnifico en aquel momento, aunque con sus problemas habituals, muy bien dirigido por jovenes talentos muy bien formados en el extranjero y un cuadro de profesionales de primera calidad. Hice mi residencia de 3 años en management. Mas importante aun, fue conocer a mi esposa Cris, entonces estudiante de enfermeria y luego muchos años enfermera en el hospital. Ahi nacio nuestro primer hijo Gaby, tras 14 horas de parto…Tambien ahi fallecieron mis dos abuelos. Sant Pau significa algo esencial en mi vida. Me sabe mal su situacion actual como hospital y me preocupa. En cambio me alegro de ver que el antiguo campus hospitalario modernista diseñado por el arquitecto Domenech i Montaner, se ha reconvertido an algo que a primera vista tiene muy buena pinta. Ojala seamos capaces de aprovecharlo y darle la vida y protagonismo que merece. Enhorabuena por el proyecto.
Sant Pau re­na­ce abier­to al mun­do
SIL­VIA AN­GU­LO
La Vanguardia
18 de septiembre de 2013

El re­cin­to mo­der­nis­ta de Sant Pau em­pie­za una nue­va vi­da. Su reha­bi­li­ta­ción y trans­for­ma­ción en un nue­vo com­ple­jo di­plo­má­ti­co ha si­do me­teó­ri­ca. En el 2009 em­pe­za­ron a bo­rrar­se las hue­llas de su an­ti­gua ac­ti­vi­dad hos­pi­ta­la­ria pa­ra con­ver­tir­lo en co­bi­jo de or­ga­nis­mos de ca­rác­ter in­ter­na­cio­nal co­mo la Uni­ver­si­dad de las Na­cio­nes Uni­das –que ayer inau­gu­ró el cur­so aca­dé­mi­co–, la Or­ga­ni­za­ción Mun­dial de la Sa­lud y la Ofi­ci­na Re­gio­nal del Ins­ti­tu­to Fo­res­tal Eu­ro­peo (EFI), en­tre otros. Al tiem­po que el com­ple­jo se van con­vir­tien­do en un es­pa­cio con­sa­gra­do a ins­ti­tu­cio­nes in­ter­na­cio­na­les, los pa­be­llo­nes re­cu­pe­ran el es­plen­dor per­di­do por años de con­ti­nuas adap­ta­cio­nes y es­ca­so man­te­ni­mien­to.

El con­jun­to ar­qui­tec­tó­ni­co de Lluís Do­mè­nech i Mon­ta­ner man­tie­ne su piel mo­der­nis­ta pa­ra re­na­cer en su in­te­rior adap­ta­do a las ne­ce­si­da­des de los or­ga­nis­mos in­ter­na­cio­na­les, que con­tri­bui­rán a crear un po­lo de co­no­ci­mien­to y re­fle­xión. To­do ello sin agre­dir la his­to­ria del edi­fi­cio, que es pa­tri­mo­nio de la hu­ma­ni­dad. Los cri­te­rios de in­ter­ven­ción pa­ra to­do el pro­yec­to de re­for­ma han in­clui­do reha­bi­li­ta­ción ar­qui­tec­tó­ni­ca, sos­te­ni­bi­li­dad ener­gé­ti­ca e in­cor­po­ra­ción de nue­vas tec­no­lo­gías de in­for­ma­ción y co­mu­ni­ca­ción. Los pa­be­llo­nes del an­ti­guo hos­pi­tal, cons­trui­dos a prin­ci­pios del si­glo XX, es­tán adap­ta­dos pa­ra los nue­vos usos del si­glo XXI.

En el in­te­rior des­ta­ca la ar­qui­tec­tu­ra efí­me­ra, des­de la que se desa­rro­lla­rá la nue­va ac­ti­vi­dad. La prin­ci­pal con­di­ción es que las nue­vas es­truc­tu­ras no to­quen ni las pa­re­des ni los te­chos mo­der­nis­tas ori­gi­na­les, de mo­do que se man­ten­ga la vis­ta pa­no­rá­mi­ca de las es­pec­ta­cu­la­res es­tan­cias con los te­chos ar­te­so­na­dos y re­ves­ti­dos por ce­rá­mi­cas ri­cas en co­lo­res y en ma­ti­ces. La luz de los gran­des ven­ta­na­les re­cu­pe­ra­dos es una de las pro­ta­go­nis­tas de es­tos in­te­rio­res, que sor­pren­den por su sin­gu­la­ri­dad. En el in­te­rior del pa­be­llón de la Ad­mi­nis­tra­ción ca­da te­cho es di­fe­ren­te.

Al­gu­nos de los edi­fi­cios ya es-

tán ocu­pa­dos des­de ha­ce me­ses. El pa­be­llón de Sant Ma­nel es­tá ya a pleno ren­di­mien­to. El Ins­ti­tu­to de la Uni­ver­si­dad de las Na­cio­nes Uni­das so­bre Glo­ba­li­za­ción Cul­tu­ral y Mo­vi­li­dad tra­ba­ja en su in­te­rior. Com­par­te es­pa­cio con la Ca­sa Asia, que se tras­la­dó a prin­ci­pios de año. Mien­tras, el de Sant Leo­pold es­tá ocu­pa­do por el Ins­ti­tut Fo­res­tal Eu­ro­peo (EFI) y por la Ofi­ci­na del Pro­gra­ma de Per­fi­les de Ciu­da­des Re­si­lien­tes de UN-Ha­bi­tat.

En oc­tu­bre em­pe­za­rá a ope­rar la Glo­bal Wa­ter Oper­tors’ Part­ners­hips Allian­ce (Gwo­pa) en el pa­be­llón de la Mer­cè. Las obras han fi­na­li­za­do en es­te edi­fi­cio, co­no­ci­do la­men­ta­ble­men­te por la caí­da de la cú­pu­la ha­ce unos años. En el pi­so su­pe­rior a par­tir del mes de enero y coin­ci­dien­do con la inagu­ra­ción de to­do el re­cin­to se ubi­ca­rá la Or­ga­ni­za­ción Mun­dial de la Sa­lud (OMS), con una ofi­ci­na cen­tra­da en la me­jo­ra del ren­di­mien­to de los sis­te­mas sa­ni­ta­rios.

Otro de los pa­be­llo­nes que tam­bién es­ta­rán lis­tos pa­ra la inau­gu­ra­ción ofi­cial se­rá el de Sant Sal­va­dor, don­de la Muy Ilus­tre Ad­mi­nis­tra­ción (MIA) –for­ma­da por el Ayun­ta­mien­to, el ar­zo­bis­pa­do de Bar­ce­lo­na y la Ge­ne­ra­li­tat– tie­ne pre­vis­to si­tuar un cen­tro cul­tu­ral en el que se ex­pli­ca­rá al vi­si­tan­te la reha­bi­li­ta­ción efec­tua­da.

Pre­ci­sa­men­te, una de las jo­yas del con­jun­to his­tó­ri­co es el pa­be- llón de la Ad­mi­nis­tra­ció. Com­ple­ta­men­te reha­bi­li­ta­do, al­ber­ga sa­las y au­di­to­rios con ca­pa­ci­dad pa­ra ce­le­brar con­gre­sos y reunio­nes pa­ra 600 per­so­nas. La sa­la Hi­pòs­ti­la –don­de es­ta­ban las an­ti­guas ur­gen­cias del hos­pi­tal– es aho­ra una gran es­tan­cia diá­fa­na don­de las co­lum­nas son las pro­ta­go­nis­tas. Allí se es­pe­ra ce­le­brar pre­sen­ta­cio­nes y con­fe­ren­cias o ac­tos que re­quie­ran de ser­vi­cio de ca­te­ri­ng. A am­bos la­dos del edi­fi­cio se si­túan dos gran­des au­di­to­rios y, de ma­ne­ra so­te­rra­da, en la gran pla­za de en­tra­da –en la ca­lle Car­ta­ge­na– se ha cons­trui­do una gran sa­la con ca­pa­ci­dad pa­ra 600 per­so­nas. La es­truc­tu­ra es­tá cons­trui­da, pe­ro no aca­ba­da, a la es­pe­ra de con­se­guir nue­vos re­cur­sos eco­nó­mi­cos pa­ra con­ti­nuar con las cos­to­sas obras de reha­bi­li­ta­ción. En ellas se han in­ver­ti­do, de mo­men­to, más de 70 mi­llo­nes de eu­ros.

En pa­ra­le­lo, se es­tá pre­pa­ran­do el plan tu­rís­ti­co de Sant Pau. La in­ten­ción es ubi­car una en­tra­da pa­ra las vi­si­tas al re­cin­to en el pa­be­llón de la Ad­mi­nis­tra­ció. Es­tas de­be­rán ser guia­das, ya que de­be­rán con­vi­vir con la ac­ti­vi­dad la­bo­ral de los pa­be­llo­nes, don­de se cal­cu­la que tra­ba­ja­rán unos 2.000 em­plea­dos. Aún no se ha fi­ja­do un pre­cio, pe­ro sí se es­tá dia­lo­gan­do con el Ayun­ta­mien­to y Tu­ris­me de Bar­ce­lo­na pa­ra in­cluir el con­jun­to mo­nu­men­tal en los iti­ne­ra­rios tu­rís­ti­cos. Tam­bién se es­tá es­tu­dian­do con­tar con una pa­ra­da del Bus Tu­rís­tic y crear un car­net pa­ra aque­llos bar­ce­lo­ne­ses que quie­ran con­tri­buir a la reha­bi­li­ta­ción a cam­bio de po­der vi­si­tar el re­cin­to y sus jar­di­nes un nú­me­ro de ve­ces al año.

La vi­si­ta per­mi­ti­rá re­co­rrer los an­ti­guos pa­si­llos sub­te­rrá­neos, que par­ten de la sa­la Hi­pòs­ti­la y dan ac­ce­so al in­te­rior de los pa­be­llo­nes. La en­tra­da a es­tos pa­sa­di­zos por don­de se tras­la­da­ba a los en­fer­mos tam­bién se pue­de efec­tuar des­de el ex­te­rior. Los jar­di­nes que se han reha­bi­li­ta­do y re­cu­pe­ra­do se­rán otro de los pun­tos fuer­tes de las vi­si­tas guia­das que em­pe­za­rán a fun­cio­nar des­pués de la inau­gu­ra­ción.

Ayer, du­ran­te la inau­gu­ra­ción del cur­so aca­dé­mi­co, el rec­tor de la Uni­ver­si­dad de las Na­cio­nes Uni­das, Da­vid Ma­lo­ne, des­ta­có que Bar­ce­lo­na “es una ciu­dad glo­bal a la que los jó­ve­nes de to­do el mun­do quie­ren ir”. Por su par­te, el pre­si­dent Ar­tur Mas afir­mó que el he­cho de que las Na­cio­nes Uni­das eli­jan Bar­ce­lo­na pa­ra es­ta­ble­cer su ins­ti­tu­to “es una gran opor­tu­ni­dad pa­ra si­tuar Ca­ta­lun­ya en el mun­do”.

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Bombardear Barcelona. Via La Vanguardia

Leo y releo esta noticia y no doy credito. No me lompuedo creer. No solo por lo que este hombrecito por llamarlo dulcemente, ha dicho, sino por el horror que esto significa. Me indigna y estremece pensar que no es el unico que piensa asi y esto es aberrante. Gente asi merecerian recibir su propia medicina, pero entonces seriamos como ellos, mezquinos y miserables, otra vez con palabras dulces y no hirientes, porque las que deberia utilizar, no son publicables. De pena y mas pena aun que nadie le pare los pies a un personajillo como este. Una verguenza.
¿Bom­bar­dear Bar­ce­lo­na? “Ve­re­mos”

La Vanguardia
19 de septiembre de 2013

El eco­no­mis­ta Juan Ve­lar­de, con­se­je­ro del Tri­bu­nal de Cuen­tas, tu­vo una des­afor­tu­na­da in­ter­ven­ción en el in­for­ma­ti­vo noc­turno del mar­tes en Te­le­ma­drid, al re­fe­rir­se al au­ge del in­de­pen­den­tis­mo. “Es­par­te­ro tu­vo que bom­bar­dear Bar­ce­lo­na”, di­jo Ve­lar­de, uno de los eco­no­mis­tas es­pa­ño­les más lau­rea­dos. Cuan­do se le pre­gun­tó si se va a lle­gar a es­ta si­tua­ción, res­pon­dió: “Ya lo ve­re­mos”.image