#jovenesemprendedores: Junior Achievement , un soplo de aire fresco para el pais.

Junior Achievement es la institucion privada sin animo de lucro mas importante del mundo. Nacida ennlos EEUU y con casi 100 años de historia se ha expandido ya en 140 paises de todo el mundo, educando en el ambito del emprendimiento a mas de 10 millones de niñ@s,
El pasado jueves, celebramos el primer concurso de miniempresas en Catalunya. Dado que empezamos nuestra andadura hace poco mas de un año, consideramos un exito que hayamos conseguido una participacion de casi 300 miniempresas, es decir unos 1500 chic@s involucrados. Son ya 80 escuelas y casi 5000 los chic@s que han entrado en nuestros programa en Catalunyas y la demanda para incorporarse alroyecto, no para de crecer y esta solo limitada por la falta de recursos, pero todo se andara.
Respecto al concurso, dispusimos de la hospitalidad y apoyo eel IESE y de su Aula Magna con capacidad para mas de 700 personas que se lleno dada la expectacion creada tanto en las propias escuelas como en el entorno educativo, social ,empresarial e institucional catalan. Tambien gracias al apoyo de La Caixa, Zurich, Hotusa, Repsol y todos los patronos de JA a nivel de toda España , conseguimos un exito importante.
Destacar la participacion destacada del jurado en todo el proceso. Personalidades importantes del tejido social, empresarial y academico del pais formaron parte del mismo y nos ayudaron a realizae el proceso de seleccion de las empresas finalistas que acudiran a la final en Madrid el proximo mes de junio.
Composicion del jurado : Eduardo Conde, Seelinger & Conde
Cristian Rovira, Grupo Sifu
Albert Sumarroca, General Lab
Anna Salvatella, ICF
Susana Arañó, La Caixa
Jorge Folch, Equity Consulting
Carme Garrido, La Caixa
Joan Gómez, Telefónica
Rosa Martínez, La Caixa
Ignacio Mayol, Summit Venturing
Berta Muelas, La Caixa
Maria Ojuel, Conselleria d´Ensenyament
Núria Oller, La Caixa
Ricard Santamaria, Voluntari JA
David Urbano UAB
Xavier Yañez, Conselleria d´Ensenyament
Destacar tambien la ayuda inestimable de cientos de voluntarios procedentes de las empresas patrocinadoras, de las propias escuelas con sus directores al frente y los maestros como facilitadores del proyecto. Y como no, la creatividad de los estudiantes/ empresarios y sus familias.
Empresas finalistas:

ANTIBULLYING (Institut Cristòfol Despuig | TORTOSA)
Servicio antibullying para a las escuelas.
ATMUSPHERE (La Salle Reus | REUS)
Ambientadors terapèuticos destinados a la aromaterapia.
CARFLEX J.A. (Mare de Déu dels Àngels | BARCELONA)
Funda aplicable a la carpeta escolar para transportar el material de forma mas comoda..
CLIP&DRINK (Oak House | BARCELONA)
Recipiente en forma de pinza para sostener el vaso y ademas mantiene la temperatura, frio o calor..
COMOON (Bell-lloc | GIRONA)
Piezas de ropa deportiva exclusiva y personalizada.
EAT&HAPPY (Institut Ramón Berenguer | Amposta )
Conjunto de servilletas plastificadas y funda para los cubiertos, todas personalizadas.
NETEGEM (Escoles GEM | MATARÓ)
Repelente de insectos ecològico y biodegradable..
N.G.C. New Generation Company (La Vall | BARCELONA)
Funda de mochila impermeable que previene que la mochila y lo que lleva se moje.
NUTRICIÓN BALEAR JA (Colegio San Cayetano | PALMA DE MALLORCA)
Sobrasada baja en grasa (-20% de greix), sin gluten y sin lactosa.
PEKS (Les Alzines | GIRONA)
Diadema antipiojos para niñas.
PRO-GAMEN, JA (Escoles Fonlladosa | MALGRAT DE MAR)
Solución mediambiental para reducir el consumo de agua.
ReBoarding Furniture (Institut Cultural CIC | BARCELONA)
Recicla les tablas de skateboard para transformarlas en objetos decorativos cools.
RE-WEAR-IT (Jesús Maria Sant Gervasi | BARCELONA)
Customitzación y reciclatje de ropa.
ROWIT JA (Vedruna | Balaguer)
Robòtica Educativa y packs de actividades de aprendizaje..
SIMPLE DESIGNS (Jesuïtes Sarrià | BARCELONA)
Funda multifuncion de iphone con un espejo incorporado.
SUN O’CLOCK (Sagrat Cor Sarrià | BARCELONA)
Pulsera capaz de mesurar con total exactitud la radiación ultravioleta a la cual nos exponemos.
TO USE TWICE (Virolai | BARCELONA)
Ropa y complementos de segunda mano.
TU&JO,JA (Col.legi Sant Josep | TÀRREGA)
Bisuteria
uWAVE (Col.legi Montserrat | BARCELONA)
Aplicación mòvil que analiza el consumo mensual de gas, electricitad y agua.
WIFINC (Col.legi Claret | BARCELONA)
Aumenta la señal de cualquier router Wi-fi hasta un 60%

El trabajo desde que empezamos, ha sido arduo y nada facil, en especial por la critica situacion economica y social que estamos viviendo en el pais, por lo que cualquier ayuda sera inestimable y cuando os pedimos ayuda, esta puede ir desde el propio patrocinio de empresas a la participacion personal de voluntarios.

¿Qué es el programa de miniempresas?
Es el programa estrella de Junior Achievement y se imparte en 123 países.

Este curso se han creado en Catalunya cerca de 300 miniempresas en los 80 colegios ennlos que se imparte el proyecto Junior Achievement (>1.600 alumnos).

Alumnos de entre 14 y 18 años crean su propia empresa y la tienen que gestionar completando el ciclo de vida de la empresa (constitución, producción, venta de productos, contabilidad, etc.)

¿En qué consiste la 1ª Competición Catalana de Miniempresas?

Compiten las finalistas de las 300 miniempresas catalanas participantes: las 20 mejores.

Las 6 finalistas pasan a la Competición española de Miniempresas de JA España.

La Miniempresa ganadora representará a España en la Competición Europea de Miniempresas de Junior Achievement (Londres 2013).

Agenda:

22 de Mayo de 2013

EXPOSICIÓN DE MINIEMPRESAS: En Pedralbes Center, los alumnos expusieron sus empresas y productos y vendieron al público real. Miembros del jurado evaluaron el stand y sus habilidades comerciales.

23 de Mayo de 2013

PRESENTACIÓN DE LAS MINIEMPRESAS EN EL AULA MAGNA DE IESEBARCELONA Y ENTREGA DE PREMIOS

http://www.fundacionjaes.org

@jaspain

@miniempresesja

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Catalunya vista por España by F de Carreras via La Vanguardia

Ca­ta­lun­ya vis­ta por Es­pa­ña

La Vanguardia
25 de mayo de 2013

Si Grou­cho Marx es­cri­bie­ra un li­bro so­bre Ca­ta­lun­ya, la in­ten­ción se­ría la mis­ma que la de Ra­món de Es­pa­ña. Ra­món de Es­pa­ña ha es­cri­to un li­bro sen­sa­cio­nal y le ha pues­to un ex­pre­si­vo tí­tu­lo: El ma­ni­co­mio ca­ta­lán (La Es­fe­ra de los Li­bros, Ma­drid, 2013). Si us­ted, lec­tor, no es un na­cio­na­lis­ta ca­ta­lán y quie­re pa­sar un ra­to muy di­ver­ti­do, léa­lo, por fa­vor. Si es na­cio­na­lis­ta y tie­ne sen­ti­do del hu­mor, tam­bién. En otro ca­so, abs­tén­ga­se.

El tí­tu­lo es un acier­to pe­ro tam­bién se hu­bie­ra po­di­do lla­mar “El ca­ma­ro­te ca­ta­lán”, en ho­nor a los her­ma­nos Marx. En efec­to, si Grou­cho Marx es­cri­bie­ra un li­bro so­bre la Ca­ta­lun­ya de es­tos úl­ti­mos trein­ta años, la in­ten­ción y la in­te­li­gen­cia se­rían la mis­ma que la adop­ta­da por Ra­món de Es­pa­ña: un tono de far­sa des­car­na­da co­mo me­jor mé­to­do de apro­xi­ma­ción a una reali­dad di­fí­cil de ex­pli­car de otra ma­ne­ra.

Las dos ideas cen­tra­les del li­bro no son nin­gu­na no­ve­dad. La pri­me­ra es que los na­cio­na­lis­tas es­tán ob­se­sio­na­dos en con­ven­cer­te que si eres ca­ta­lán, ya que has na­ci­do en Ca­ta­lun­ya, no pue­des ser es­pa­ñol, al­go dis­tin­to y opues­to. Pa­ra ello con­si­de­ran que ser del Ba­rça, afi­cio­na­do a bai­lar sar­da­nas, can­tar ha­ba­ne­ras, dis­fru­tar con los cas­te­llers, es­tar con­tra los to­ros y só­lo ver TV3, no es una sim­ple ex­pre­sión, li­bre y le­gí­ti­ma, del gus­to per­so­nal de ca­da uno, sino una obli­ga­ción, un ac­to de afir­ma­ción na­cio­nal, una for­ma de con­tri­buir a la cons­truc­ción de la na­ción, ese de­ber sa­gra­do de to­dos los ca­ta­la­nes. Quien no lo cum­ple es siem­pre sos­pe­cho­so de ser un trai­dor a la pa­tria. La se­gun­da idea con­sis­te en que la iz­quier­da ca­ta­la­na – “ese pro­di­gio­so oxí­mo­ron”, di­ce– es cóm­pli­ce del na­cio­na­lis­mo por­que es­tá acom­ple­ja­da, pre­sa del sín­dro­me de Es­to­col­mo.

Co­mo ven, na­da que no se ha­ya di­cho mu­chas ve­ces. La no­ve­dad, lo que con­vier­te al li­bro en una pie­za maes­tra, es la for­ma en que es­tá es­cri­to y el des­fi­le de mo­de­los que pre­sen­ta: Pu­jol, Ma­ra­gall, Mon­ti­lla, Mas, Jun­que­ras, He­rre­ra, ade­más de pe­rio­dis­tas, in­te­lec­tua­les, ar­tis­tas y tut­ti quan­ti que por ahí pu­lu­le. La pre­ci­sión de los da­tos es ma­ni­fies­ta­men­te me­jo­ra­ble, la le­tra a ve­ces no es exac­ta, pe­ro la mú­si­ca es for­mi­da­ble: ale­gre, ame­na, iró­ni­ca y cer­te­ra.

Es­pa­ña es­cri­be con la mis­ma li­ber­tad de es­pí­ri­tu con la que con­ver­san un gru­po de ami­gos desafec­tos al ré­gi­men en una ce­na de sá­ba­do no­che cuan­do el gra­do de al­cohol ya da­ría po­si­ti­vo en un con­trol de trá­fi­co. Lo suel­ta to­do con una gra­cia a ve­ces tan des­ter­ni­llan­te que pro­vo­ca la car­ca­ja­da. No se cor­ta ni un pe­lo. Y con una vir­tud aña­di­da: se mues­tra co­mo un hom­bre sen­ci­llo, pa­ra na­da tras­cen­den­te, un in­ge­nuo na­rra­dor de la reali­dad en que vi­ve, se ríe de to­dos em­pe­zan­do por sí mis­mo, sin dar­se cuen­ta, al me­nos en apa­rien­cia, que es mu­cho más pro­fun­do que un es­tu­dio aca­dé­mi­co de so­cio­lo­gía po­lí­ti­ca.

Grou­cho Marx, ¿es se­rio o no se­rio? Ba­jo su ca­pa de hu­mor, iro­nía y sar­cas­mo, no ca­be du­da de que di­ce co­sas se­rias, muy se­rias. Igual Ra­món de Es­pa­ñaimage

#labuenanoticiadeldia: Palestina&FCBarcelona&Israel

Me siento orgulloso de ser del Barça, no solo por los titulos que se consiguen o por tener a los mejores jugadores, o por la admiracion que despiertan nuestros equipos, no. Me gusta ser del Barça por su espiritu solidario. Puede parecer que la frase “Mes que un club” sea puro marketing, pero para nada. Ser “mes que un club” no significa que seamos el club polideportivo mas importante del mundo. Tampoco que el club intente fomentar el apoyo a los mas desfavorecidos a traves de su fundacion. Ni que la identidad del FC Barcelona sea el estandarte de millones y millones de seguidores de todas las partes del mundo. Todo esto ayuda, pero el Barça es probablemente la unica institucion deportiva en todo el mundo capaz de ser punto de encuentro entre gentes de distinta religiones, de razas diferentes, con ideologias contrapuestas, de clases sociales bien diferentes, pero como dice el himno, da igual quien seas y de donde vengas, somos la gente “blaugrana”( azulgrana) y esta bandera nos hermana. El Barça es mes que un club porque es una institucion incluyente, para nada excluyente. Somos un club catalan, nacido en Catalunya pero con seguidores de todo el mundo. Fuimos fundados por un suizo y enraizamos en Barcelona. Razones exogenas al deporte nos hicieron enraizar profundamente en Catalunya donde nacimos y ser quizas en unos años dificiles, ser el unico bastion y voz que podiamos tener en aquellos tiempos. Esto nos dio un caracter especial que nos permite aun hoy, entender situaciones que otros no pueden. Sabemos ponernos en los zapatos de los demas y tratamos de entender. Aun hoy, a pesar de ser un club poderoso, influyente y mundialmente conocido, venerado y respetado, tratamos aunque a veces tambien nos equivocamos, en tratar de defender a aquellos que mas sufren y lo necesitan. Probablemente no es la mision del club, pero seria injusto e incomprensible no utilizar la visibilidad y carisma del club, para no tratar de ayudar a terceros.
Ahora el Barça se enfrenta a un reto muy importante, probablemente superior a sus capacidades e influencias, pero no intentarlo seria injusto.
Gracias a La Vanguardia el FC Barcelona, va a hacer todo lo que este en su mano para ayudar a pacificar un conflicto tan grave y enquistado como es el palestino-israeli. Muchosmisrelis son seguidores acerrimos del FCB y muchisimos palestinos adoran a este club. La bandera blaugrana puede ayudar a resolver este problema tan grave y cuya situacion afecta a tantisima gente y se exporta a todo el mundo. Es imposible que el Barça reselva solo este conflicto, solo pensarlo seria de locos, pero si puede ayudar con su participacion y presencia, a aliviar tensiones y empezar a cicatrizar heridas. Ademas y ahi si podemos ayudar, el Barça puede ser el vehiculo idoneo para ayudar a hallar puntos de encuentro y entendimiento. No sera facil, pero ahi estaremos. Es por ello que somos ” mes que un club” y este ADN es el que deberemos utilizar siempre, no solo fuera, sino tambien incluso en nuestro entorno, cada vez mas necesitado de ayuda y paz social. El Barça y su bandera pueden ayudar. No vamos contra nadie, solo defendemos unos colores y unos valores con la pasion de que nos dan mas de 100 años de historia y de millones de seguidores que creen en ello. Por un mundo en paz y armonia. Asi sea.

Imagine by John Lennon
Imagine there’s no Heaven
It’s easy if you try
And no Hell below us
Above us only sky

Imagine all the people
Living for today
Imagine there’s no country
It isn’t hard to do

Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace

You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you will join us
And the world will be as one

Imagine no posessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
Or Brotherhood of Man

Imagine all the people
Sharing all the world
You may say that I’m a dreamer
But I’m not the only one

I hope someday you will join us
And the world will be as one

El club, con el apo­yo de La Van­guar­dia, ce­le­bra­rá sen­dos cli­nics con ni­ños, en Is­rael y en Pa­les­ti­na

La Vanguardia
26 de mayo de 2013

Dos años y me­dio de pri­ma­ve­ras dan pa­ra ver mu­chas ca­mi­se­tas del Ba­rça. De Sa­ná a Bei­rut y de Ar­gel a El Cai­ro pue­den cru­zar­se mu­chas fron­te­ras y con­tro­les mi­li­ta­res con un nom­bre que se pa­re­ce al de Xa­vi y una acre­di­ta­ción que in­di­ca que tra­ba­jas pa­ra La Van­guar­dia, un dia­rio de Bar­ce­lo­na.
El pa­sa­do no­viem­bre, al sa­lir de Ga­za des­pués de una se­ma­na ba­jo los bom­bar­deos is­rae­líes, una pa­re­ja de sol­da­dos ju­díos to­ma­ba ca­fé en un cru­ce de ca­rre­te­ras jun­to al pa­so fron­te­ri­zo de Erez. Tam­bién ellos es­ta­ban can­sa­dos de la gue­rra y tam­bién ellos eran se­gui­do­res del FC Bar­ce­lo­na. El Ba­rça les ale­gra­ba la vi­da más o me­nos igual que a los pa­les­ti­nos de la fran­ja.

De aque­lla co­mu­nión na­ció un ob­je­ti­vo am­bi­cio­so e inocen­te. Si el FC Bar­ce­lo­na era más que un club, una ins­ti­tu­ción com­pro­me­ti­da con la li­ber­tad y la de­mo­cra­cia, que­ri­da por is­rae­líes y pa­les­ti­nos, de­bía dar un pa­so al fren­te. El pre­si­den­te San­dro Ro­sell acep­tó el re­to y a par­tir de ese mo­men­to el club ha de­mos­tra­do una gran ca­pa­ci­dad di­plo­má­ti­ca, abrien­do una vía de diá­lo­go, un puen­te de paz asen­ta­do so­bre los pi­la­res del fút­bol y la in­fan­cia.

No se em­pe­zó de ce­ro. La Fun­da­ción del club ha­bía or­ga­ni­za­do ya va­rias ac­ti­vi­da­des en­tre ni­ños is­rae­líes y pa­les­ti­nos, y Mah­mud Abas, pre­si­den­te de la Au­to­ri­dad Na­cio­nal Pa­les­ti­na (ANP) ha­bía vi­si­ta­do el Camp Nou de la mano del vi­ce­pre­si­den­te Vi­la­rru­bí.

Lo que se pre­ten­día aho­ra, sin em­bar­go, era al­go mu­cho más am­bi­cio­so: un par­ti­do por la paz. El Ba­rça con­tra un com­bi­na­do de ju­ga­do­res de las se­lec­cio­nes na­cio­na­les de Is­rael y Pa­les­ti­na.

Una no­che del pa­sa­do no­viem­bre, mien­tras la avia­ción y la ar­ma­da is­rae­lí sa­cu­dían Ga­za, so­nó el te­lé­fono. Hen­ri­que Cy­mer­man, co­rres­pon­sal de es­te dia­rio en Is­rael, lla­ma­ba des­de Tel Aviv. No era fá­cil oír lo que de­cía. Las pa­re­des de su ca­sa no re­tum- ba­ban co­mo las del ho­tel de Ga­za pe­ro te­nía tan­to mie­do co­mo yo. Las si­re­nas le in­di­ca­ban que de­bía po­ner­se a cu­bier­to.

Des­de en­ton­ces he­mos ha­bla­do mu­chas ve­ces so­bre la asi­me­tría del mie­do, el do­lor y la muer­te, de la fuer­za de­sigual y el su­fri­mien­to equi­pa­ra­ble. “He­mos de traer al Ba­rça –le pro­pu­se–. No hay ne­xo más fuer­te en­tre is­rae­líes y pa­les­ti­nos”. “Se­ría ex­tra­or­di­na­rio”, res­pon­dió.

Ini­cia­mos en­ton­ces una in­ten­sa ne­go­cia­ción con las dos par­tes y así con­se­gui­mos que Ro­sell se en­tre­vis­ta­ra en fe­bre­ro con el pre­si­den­te is­rae­lí Shi­mon Pe­res y con el rais pa­les­tino Mah­mud Abas. Am­bos le agra­de­cie­ron el es­fuer­zo, la osa­día de in­ten­tar un par­ti­do en­tre enemi­gos.

“Los ni­ños tie­nen hé­roes a los que imi­tar, gen­te co­mo Mes­si, Xa­vi e Inies­ta –le di­jo Pe­res–. El de­por­te, en ge­ne­ral, y el fút­bol en par­ti­cu­lar, de­rri­ba ba­rre­ras, eli­mi­na el ra­cis­mo y nos en­se­ña a com­pe­tir en amis­tad en lu­gar de en odio”. Abas, sen­ta­do en la Mu­qa­ta de Ra­ma­la, co­men­tó más o me­nos lo mis­mo. Re­cor­dó la di­plo­ma­cia del ping-pong en­tre Chi­na y EE.UU. en 1972 y di­jo que “Mes­si pue­de traer la paz”.

Abas tras­la­dó al ge­ne­ral Ji­bril Ra­jub, pre­si­den­te de la Fe­de­ra­ción Pa­les­ti­na de fút­bol, la res­pon­sa­bi­li­dad de la ne­go­cia­ción. Ra­jub, an­ti­guo je­fe de se­gu­ri­dad de Ya­sir Ara­fat, pu­so va­rias con­di­cio­nes. Ne­ce­si­ta­ba una vic­to­ria que es­gri­mir an­te su opi­nión pú­bli­ca pa­ra jus­ti­fi­car el par­ti­do. La nor­ma­li­za­ción a tra­vés del de­por­te es una es­tra­te­gia que la ANP no aprue­ba. Nin­gu­na ac­ti­vi­dad pue­de con­so­li­dar el es­ta­tus quo, la co­exis­ten­cia. “Is­rael es la fuer­za ocu­pan­te –re­pi­tió Ra­jub una y otra vez–. De­be ce­der. La pe­lo­ta es­tá en su te­rreno”.

Las ne­go­cia­cio­nes avan­za­ron y el 10 de abril, en el pal­co del Camp Nou, mi­nu­tos an­tes del en­cuen­tro con­tra el Pa­ris Saint Ger­main, Ra­jub, que ha­bía lle­ga­do al es­ta­dio ca­mi­nan­do con Alon Bar, em­ba­ja­dor de Is­rael en Ma­drid, y Ja­vier Faus, vi­ce­pre­si­den­te del Ba­rça, co­gió a Ro­sell por los hom­bros, le lla­mó her­mano y le pro­me­tió que ha­bría par­ti­do. “Ha­ré to­do lo que es­té en mi mano. Me gus­ta el Bar­ce­lo­na por­que es el equi­po de los po­bres. Al­gún día ju­ga­re­mos con los is­rae­líes y se­rá el FC Bar­ce­lo­na quien nos una”.

Sin em­bar­go, el dis­cur­so pú­bli­co de Ra­jub, co­mo el de mu­chos di­ri­gen­tes is­rae­líes, no es el mis­mo en pú­bli­co que en pri­va­do. Las de­cla­ra­cio­nes en ára­be a di­ver­sas te­le­vi­sio­nes te­nían car­gas de pro­fun­di­dad so­bre el pro­ce­so de paz y la in­con­ve­nien­cia del par­ti­do que no ex­pre­sa­ba de puer­tas aden­tro. Su po­si­ción era muy de­li­ca­da. Con her­ma­nos en Ha­mas y una am­bi­ción po­lí­ti­ca que pro­te­ger, no po­día au­to­ri­zar el en­cuen­tro sin ju­gar­se el cue­llo.

Nos reuni­mos, en­ton­ces, con el ge­ne­ral Dan­got, je­fe de las fuer­zas is­rae­líes en los te­rri­to­rios ocu­pa­dos, y acep­tó las de­man­das de Ra­jub que se cen­tra­ban, bá­si­ca­men­te, en el li­bre trán­si­to de ju­ga­do­res pa­les­ti­nos en­tre Ga­za y Cis­jor­da­nia.

Las ne­go­cia­cio­nes, sin em­bar­go, se es­tan­ca­ron en un pun­to cru­cial: el re­co­no­ci­mien­to is­rae­lí de la fe­de­ra­ción pa­les­ti­na de fút­bol. “No po­de­mos ju­gar con un país que no nos re­co­no­ce”, in­sis­tía Ra­jub. Aun­que Is­rael y Pa­les­ti- na son miem­bros de la FIFA des­de ha­ce años, no hay re­la­ción en­tre am­bas fe­de­ra­cio­nes.

El pro­yec­to, li­de­ra­do por Pe­res y Abas, ha­bía con­se­gui­do, a lo lar­go de va­rias reunio­nes con Ro­sell y Faus, el apo­yo de am­plios sec­to­res de la po­lí­ti­ca is­rae­lí co­mo Yair La­pid, mi­nis­tro de Fi­nan­zas, Yitz­hak Her­zog, je­fe del gru- po par­la­men­ta­rio la­bo­ris­ta, Yaa­kov Pe­ri, ex je­fe de la se­gu­ri­dad in­te­rior (Shin Bet) y Ah­med Ti­bi, dipu­tado pa­les­tino-is­rae­lí y con­se­je­ro de Abas. Si que­ría­mos avan­zar, sin em­bar­go, ne­ce­si­tá­ba­mos un com­pro­mi­so más fir­me del pri­mer mi­nis­tro Ne­tan­yahu.

Fue así co­mo el pa­sa­do lu­nes por la tar­de nos sen­ta­mos en Je­ru­sa­lén con Ha­rel Loc­ker, di­rec­tor ge­ne­ral de la ofi­ci­na del pri­mer mi­nis­tro. Faus se co­lo­có a su la­do. Cy­mer­man y yo, de­lan­te. Loc­ker, el hom­bre que mue­ve los hi­los del go­bierno, ha­bía con­vo­ca­do a diez di­rec­to­res ge­ne­ra­les, in­clui­dos los de Pre­si­den­cia, Asun­tos Ex­te­rio­res, Se­gu­ri­dad In­te­rior, De­por­tes y Tu­ris­mo. La sa­la era so­bria y mo­des­ta, co­mo to­das en el edi­fi­cio des­de el que siem­pre se ha de­ci­di­do el pre­sen­te y fu­tu­ro de Is­rael. Loc­ker fue al grano. Ha­cía se­ma­nas que le ha­bía­mos he­cho lle­gar las de­man­das de Ra­jub y ad­mi­tió que re­co­no­cer a la fe­de­ra­ción pa­les­ti­na era un re­to por­que im­pli­ca ofre­cer a los pa­les­ti­nos un ran­go de Es­ta­do. Ex­pli­có que ne­ce­si­ta­ba tiem­po pa­ra es­tu­diar­lo pe­ro no lo des­car­tó. “El pri­mer mi­nis­tro quie­re que el par­ti­do sea una reali­dad –ase­gu­ró–. No va­mos a es­ca­ti­mar es­fuer­zos”, Faus to­mó en­ton­ces la pa­la­bra. Agra­de­ció la im­pli­ca­ción de Ne­tan­yahu pe­ro reite­ró que el club no po­día es­pe­rar más. Ne­ce­si­tá­ba­mos un com­pro­mi­so ya. Loc­ker qui­so sa­ber si los pa­les­ti­nos re­co­no­ce­rían a la fe­de­ra­ción is­rae­lí. Le con­tes­ta­mos que no ha­bía ga­ran­tías, que al­guien de­bía dar el pri­mer pa­so. Loc­ker mi­ró a sus ase­so­res y no di­jo na­da. “No po­de­mos se­guir así –le di­je–. El FC Bar­ce­lo­na no es la Ca­sa Blan­ca. No po­de­mos re­sol­ver el con­flic­to, só­lo ayu­da­ros a ci­men­tar la con­fian­za que ha de lle­va­ros a la paz”.

El par­ti­do se ha­bía con­ver­ti­do en un pro­ble­ma más que en una so­lu­ción. Ha­bía que dar mar­cha atrás y Faus se sa­có en­ton­ces un as de la man­ga. El Ba­rça, de­ci­di­do a ser un puen­te, se ofre­cía pa­ra par­ti­ci­par gra­tis en dos cli­nics a fa­vor de la paz, uno en Je­ru­sa­lén Orien­tal el 3 de agos­to y otro en Tel Aviv al día si­guien­te.

Ra­jub, el mar­tes, en su ca­sa de Ra­ma­la, re­ti­ró sus con­di­cio­nes y acep­tó el plan. El Ba­rça de­jó cla­ro que en am­bos cli­nics de­be ha­ber ni­ños is­rae­líes y pa­les­ti­nos. Se­rá la pri­me­ra vez que ni­ños is­rae­líes y sus fa­mi­lias cru­cen al otro la­do del mu­ro. Los pa­les­ti­nos ga­ran­ti­za­rán su se­gu­ri­dad. “La no­che an­tes se­gu­ro que no dor­mi­ré –re­co­no­ció Ra­jub–, pe­ro es la me­jor no­ti­cia que he­mos te­ni­do en mu­cho tiem­po. ( copyright La Vanguardia)

Himno de FC Barcelona ( english) ( part of the FCB song)

All the field
is a cry
We are the people players
Nevermind where we come from
if the south or the north
Now we agree,
Now we agree,
a flag we partnered.

Barca in the wind
a brave cry
we have a name on everybody knows:
Barca, Barca, Baaarça.!

Mejor equipo del mundo ( para los desmemoriados)

Mejor equipo del mundo ( para los desmemoriados)

#cartasaalex: Pasado, memoria y fichajes. Via Marca

CARTAS A ALEX Gabriel
Masfurroll 25/05/2013
Pasado, memoria
y fichajes
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Querido Alex, la temporada de competiciones futbolísticas de clubes casi ha terminado. Ahora empieza el baile de cada año: rumores, declaraciones, deseos, adivinanzas. ¿Por qué queremos cambiar de caras constantemente? Los ganadores, para reforzarse. Los que no, para volver a la palestra.
Me gusta el jogo bonito, el fútbol plástico, hermoso y armónico del mejor equipo de la historia y no quiero perderlo. Me gusta que los fichajes lleguen de casa y asumir este riesgo. Quiero más Pedros y Busquets. Los tenemos en casa y no hay que buscarlos fuera. Sergio Roberto, Deulofeu, hasta Bartra. Hay mucho talento en el B, en el juvenil.
¿Algún fichaje? Quizá sí, pero sin locuras. ¿Neymar? Parece muy bueno, ¿pero será igual de eficaz su fútbol en Europa? Recuerda, Alex, a Robinho y su triatlón. Iba a ser Balón de Oro… Me gustan Tello, Thiago, Montoya y parece que su destino no será el primer equipo, una lástima. Gente que sabe mucho de fútbol les valoran.
¿Ficharemos alternativas peores? Recuerda, Alex, lo de loco conocido. No son locos y sí muy buenos y de casa. Han mamado nuestro fútbol, conocen el sistema de juego, algo difícil de aprender que necesita tiempo y talento. Llevan nuestro ADN futbolístico. ¿Vamos a volver al pasado y desprendernos de los nuestros para fichar a ajenos no mejores e inadaptados al fútbol culé? Espero que no, Alex. Prefiero jugar y jugármela con los de casa que no volver a la locura de fichajes cuyo resultado siempre suele ser una incógnita difícil de despejar. Quiero recuperar la magia que se va evaporando. Si los demás lo hacen, no les copiemos y, además, no los distraigamos.
No sé, fill, però crec que l’etapa màgica del Barça no tornarà. Tenim un equip excepcional i seguirem guanyant, però vull recuperar la màgia dels últims anys. T’estimo Alex.
@masfurroll

El olfato de grandes inversores para captar ideas by Tino Fernandez via Expansion

Expansión Pro Orbyt.
Tino Fernández. Madrid 15/05/2013
Usa el olfato de los grandes inversores para captar ideas
Si buscas sectores con futuro para crear un negocio fíjate en las elecciones de inversores influyentes como Peter Thiel.
Descubra Orbyt
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La gran idea que solucionará todos tus problemas y te ayudará a crear una empresa de éxito está a tu alrededor. Los expertos aseguran que, de todas formas, no necesitas tener una idea única en la que nadie más haya pensado para convertirte en emprendedor… Basta con que adaptes buenos proyectos u ocurrencias eficaces.
Pero hay otra vía: puedes seguir los pasos de aquellos que invierten en innovación y talento; de quienes son considerados business angels influyentes que saben ver dónde están los negocios del futuro. Con este termómetro podrás tomar la temperatura de los sectores en los que es posible entrar para crear una nueva empresa.
Un ejemplo de estos inversores influyentes –según la clasificación de Forbes– es Peter Thiel, uno de los primeros en invertir en Facebook y cofundador y antiguo CEO de PayPal. A Thiel sólo le superan Jim Breyer –socio de Accel Partners (que también invirtió en Facebook)– y Marc Andreessen, cofundador de Andreessen Horowitz, que ha invertido en Twitter, LinkedIn, Groupon, Zynga, Airbnb, o Instagram.
Rastrear la innovación
Además de sus inversiones en innovación o la búsqueda de sectores novedosos (el negocio de la inmortalidad es un ejemplo), Thiel está metido de lleno en identificar a emprendedores precoces que vean soluciones donde otros sólo advierten problemas.
Su objetivo es encontrar a la nueva generación de emprendedores, y para eso ha creado 20 under 20 Transforming Tomorrow, un programa de mentoring y financiación de ideas y proyectos en el que cada año reúne a 20 jóvenes –nunca mayores de 19– en un programa de dos años.
Lo que Thiel hace es justo lo que los expertos recomiendan para incentivar aquello que apasiona a los innovadores más precoces: desarrollar su red de contactos, introducirlos en comunidades de interés y relacionarlos con expertos y asesores que ayuden a clarificar sus empeños y objetivos. El inversor les facilita el dinero y los mentores que necesitan estos emprendedores para hacer realidad sus proyectos empresariales, siempre y cuando los innovadores decidan abandonar sus estudios y se dediquen por entero a su iniciativa.
Este tipo de emprendedores precoces suelen ser grandes expertos en tecnología y la usan en gran medida para sus nuevos negocios.
Inventan nuevos puestos de trabajo y también perfiles y profesiones del futuro, al tiempo que reinventan el concepto de compañía.
La mayor parte de estos innovadores que detectan sectores con posibilidades son altamente colaborativos y orientados al trabajo en equipo; son impacientes con los modelos de negocio obsoletos y desean cambiar el mundo. En realidad lo están haciendo, ya que en el tiempo que lleva en marcha el programa, los discípulos de Thiel han lanzado cerca de 30 nuevas compañías y han logrado más de 34 millones de dólares procedentes de inversores ajenos a esta iniciativa.image

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Amdar para volver a los origenes by Silvia Angulo via La Vanguardia

An­dar pa­ra vol­ver a los orí­ge­nes…
Sil­via An­gu­lo
La Vanguardia
21 de mayo de 2013

Du­ran­te si­glos, el hom­bre nun­ca ha de­ja­do de ca­mi­nar. Y si­gue ha­cién­do­lo, aho­ra en me­nor me­di­da, por­que no es tan ne­ce­sa­rio co­mo an­ta­ño. Atrás que­dan las gran­des mar­chas a pie de aven­tu­re­ros que lle­va­ron a des­cu­brir nue­vos te­rri­to­rios o que pu­sie­ron en el ma­pa ru­tas y sen­de­ros.

Los me­dios de trans­por­te mo­der­nos han su­pli­do es­ta ne­ce­si­dad bá­si­ca, ca­si tri­bal. Los pies sir­ven pa­ra lle­var­nos has­ta la pa­ra­da más cer­ca­na de me­tro o au­to­bús o nos ayu­dan a con­du­cir un vehícu­lo, con­vir­tién­do­se en al­go su­per­fluo, ca­si en un es­tor­bo pa­ra mu­chas per­so­nas. La so­cie­dad pa­re­ce ha­ber­se ol­vi­da­do de los be­ne­fi­cios que tie­ne el ca­mi­nar en­co­men­dán­do­se a emo­cio­nes fí­si­cas más arries­ga­das y vi­go­ro­sas. Y si an­tes co­rrer era de co­bar­des, aho­ra que es­tá tan de mo­da, mu­chos creen que el ca­mi­nan­te es un pu­si­lá­ni­me in­ca­paz de gran­des me­tas.

En Elo­gio del ca­mi­nar Da­vid Le Bre­ton re­cuer­da que an­dar es a me­nu­do un ro­deo pa­ra re­en­con­trar­se con uno mis­mo. Sos­tie­ne que la mar­cha a pie es una aper­tu­ra al mun­do. Los sen­ti­dos se agu­di­zan. La vis­ta ve co­sas que an­tes ha­bían pa­sa­do des­aper­ci­bi­das y los oí­dos es­cu­chan so­ni­dos que eran ca­si im­per­cep­ti­bles. Abre la men­te y ayu­da a re­fle­xio­nar. Sir­ve pa­ra po­ner or­den men­tal en un mo­men­to en que las pri­sas y la ace­le­ra­ción in­va­den la vi­da co­ti­dia­na. Así tam­bién lo han ex­pre­sa­do fi­ló­so­fos co­mo Rous­seau o Nietzs­che, que ase­gu­ra­ron que las me­jo­res ideas y re­fle­xio­nes sur­gían de la tran­qui­li­dad que ex­pe­ri­men­ta­ban al deam­bu­lar o sa­lir a ca­mi­nar.

Por­que de una jor­na­da de mar­cha a pie se apren­de. No só­lo por el he­cho de for­zar los múscu­los, los pies y po­ner a tra­ba­jar el cuer­po rí­gi­do por ho­ras de tra­ba­jo y se­den­ta­ris­mo. Se apren­de de la so­le­dad, de los pen­sa­mien­tos que a lo lar­go del día se van acu­mu­lan­do y que en una jor­na­da la­bo­ral se tien­de a desechar por­que no hay tiem­po pa­ra te­ner­los en cuen­ta. Mien­tras un pie ade­lan­ta al otro, en el si­len­cio de la ca­mi­na­ta, re­apa­re­cen es­tas re­fle­xio­nes que las pri­sas aho­ga­ban. Sin aho­gos ni cro­nó­me­tros a los que su­pe­rar. Só­lo ca­mi­nar por el pla­cer de ca­mi­nar.image

Los mismos cabrones by J Luna via La Vanguardia

“Los mis­mos ca­bro­nes…”
Joa­quín Lu­na
La Vanguardia
22 de mayo de 2013

So­bre li­de­raz­go hay mu­chos li­bros, y ca­si to­dos an­glo­sa­jo­nes; so­bre la de­bi­da obe­dien­cia, más bien po­cos.

Es­pa­ña tie­ne un pro­ble­ma an­ti­guo: los que man­dan man­dan mu­cho y ar­bi­tra­ria­men­te, mien­tras que el pue­blo llano se ha pro­te­gi­do con el con­for­mis­mo –por obli­ga­ción, tam­bién por pe­re­za– y pre­fie­re no de­cir ni pío y ver­las ve­nir. Una si­tua­ción muy es­pa­ño­la –y trá­gi­ca– es la de unos críos que jue­gan al fút­bol y en un lan­ce el ba­lón se pier­de en los con­fi­nes. Lo in­te­li­gen­te es que to­dos co­rran a bus­car­lo pa­ra se­guir ju­gan­do lo an­tes po­si­ble. En la prác­ti­ca, la reac­ción de la ma­yo­ría es el es­ca­queo y es­pe­rar a que los más ton­tos re­cu­pe­ren la pe­lo­ti­ta.

No hay que ser Al­bert Ca­mus en su cen­te­na­rio pa­ra de­cir que el fút­bol da gran­des en­se­ñan­zas más allá de apren­der gen­ti­li­cios in­só­li­tos (ili­ci­ta­nos, ove­ten­ses, onu­ben­ses…). El fút­bol es una de las pri­me­ras es­cue­las pa­ra di­ge­rir los con­tra­tiem­pos. Y tie­ne una con­tra­dic­ción muy pe­da­gó­gi­ca: un de­por­te co­lec­ti­vo pro­ta­go­ni­za­do por on­ce egos (la gran fi­gu­ra de un equi­po es el 9, el de­lan­te­ro cen­tro: un ju­ga­dor que se va de­pri­mi­do a ca­sa cuan­do su equi­po ha ga­na­do 5 a 0 si él no ha mar­ca­do un tan­to).

El en­tre­na­dor ga­lés John Tos­hack tu­vo un pa­so efí­me­ro por el Real Ma­drid, pe­ro de­jó fra­ses an­to­ló­gi­cas (a di­fe­ren­cia de Mou­rin­ho, Tos­hack es el ti­po de per­so­na­je con el que uno se iría de co­pas). Des­pués de una de­rro­ta des­hon­ro­sa y en la vís­pe­ra del si­guien­te par­ti­do, Tos­hack di­jo aque­llo de que “los lu­nes siem­pre pien­so en cam­biar a diez ju­ga­do­res, los mar­tes a sie­te u ocho, los jue­ves a cua­tro, los vier­nes a dos y los sá­ba­dos ya pien­so que tie­nen que ju­gar los mis­mos ca­bro­nes”.

Mou­rin­ho es una par­te del pro­ble­ma –el mal li­de­raz­go–, pe­ro los ju­ga­do­res no son la so­lu­ción, por­que su ten­den­cia al egoís­mo y la in­dis­ci­pli­na exi­ge, a me­nu­do, au­to­ri­ta­ris­mo. No ha­bría Mou­rin­ho si los ju­ga­do­res del Real Ma­drid no hu­bie­sen per­di­do la tem­po­ra­da an­te­rior, por ejem­plo, por 4 a 0 en el cam­po del Al­cor­cón un par­ti­do de Co­pa que lue­go ni si­quie­ra re­mon­ta­ron en el Ber­na­beu.

El li­de­raz­go ideal es im­po­si­ble si la tro­pa no es­tá por la la­bor y na­die quie­re ir a bus­car la pe­lo­ti­ta per­di­da. Qui­zás dos de los en­tre­na­do­res más edu­ca­dos y sa­bios que han pa­sa­do por Es­pa­ña el úl­ti­mo cuar­to de si­glo fue­sen Bobby Rob­son y Jupp Heync­kes. Al pri­me­ro, los ju­ga­do­res del Ba­rça lo lla­ma­ban “l’avi Mi­quel” –ya pue­den ima­gi­nar el res­pe­to que le dis­pen­sa­ban– y al ale­mán el ves­tua­rio lo nin­gu­nea­ba has­ta el pun­to de que es­ta­ba sen­ten­cia­do ya an­tes de que el Real Ma­drid ga­na­se su sép­ti­ma Co­pa de Eu­ro­pa (aque­llo sí que era una me­ta an­sio­sa y, en teo­ría, gra­ti­fi­ca­ble).

Des­pués de tres años de ren­di­cio­nes y ad­he­sio­nes, el ma­dri­dis­mo ha des­cu­bier­to, ¡oh¡, la so­pa de ajo: una en­ti­dad cen­te­na­ria en ma­nos de un per­so­na­je cai­ni­ta al que se to­le­ró lo que nun­ca an­tes se ha­bía per­mi­ti­do a en­tre­na­dor al­guno, has­ta el pun­to de que en tres tem­po­ra­das se ha car­ga­do los va­lo­res que el Real Ma­drid ha­cía su­yos y aho­ra tar­da­rá años en re­cu­pe­rar. Ju­gar con la cre­di­bi­li­dad de una ins­ti­tu­ción es muy pe­li­gro­so: se tar­da años en con­fi­gu­rar y mi­nu­tos en per­der.

Mou­rin­ho es un pro­to­ti­po del eje­cu­ti­vo ti­bu­rón. Lle­gan a una com­pa­ñía –hoy aquí, ma­ña­na allá– y se les da man­ga an­cha en pos de unos re­sul­ta­dos muy am­bi­cio­sos. A cor­to pla­zo, los con­si­guen (Mou­rin­ho cor­tó la aplas­tan­te su­pe­rio­ri­dad del Ba­rça). A me­dio o a lar­go de­jan a me­nu­do un erial. Ellos ya es­tán le­jos y a res­guar­do. Una suer­te de ca­pi­ta­lis­mo re­sul­ta­dis­ta que tan­tos éxi­tos y pres­ti­gio ha­bía da­do a Mou­rin­ho an­tes de ate­rri­zar en Ma­drid y re­ci­bir las lla­ves del club.

Hoy el Real Ma­drid es una mar­ca que co­ti­za peor en bol­sa que ha­ce tres años. Pe­ro no to­do fue Mou­rin­ho: tam­bién él te­nía un je­fa­zo –Flo­ren­tino Pé­rez, cóm­pli­ce ne­ce­sa­rio– y unos su­bor­di­na­dos que en un par­ti­do cla­ve, Dor­mund, se­mi­fi­nal ida, no es­tu­vie­ron a la al­tu­ra…image

¿Caminar o correr? Via la Vanguardia by Josep Corbella ( prologo ” se hace camino al andar”)

SE HACE CAMINO AL ANDAR
Siempre hice deporte. Primero empece con el judo y la natacion y finalmente este ultimo fue mi deporte. Entrene y competi intensamentedurante 12 años. Fueron años de esfuerzo, disciplina, aprendizaje y fuertes curas de humildad. Decidi finalizar mi carrera deportiva al tiempo que terminaba mis estudios y empece a trabajar para independizarme. Ahi cambio mi vida. Deje el deporte habitual, del dia a dia para solo para practicar deporte los fines de semana. Futbol sala o playa, tenis, fronton y excursiones en bicicleta. Este era todo mi ejercicio fisico. No tenia tiempo para mas. Asi durante 15 años. Las piscinas las tenia alejadas al maximo. 12 años de nadar 330 dias al año, entre 3/4 horas diaria y a veces alcanzar los 17 km al dia , me habian dejado exhausto mentalmente. A esoañadir que lo unico que veia era una linea en el suelo de la piscina….Asi segui unos años, pero empece a volver a nadar, pero en el mar. Tres meses al año, pasaba horas y horas nadando, pero en el mar.¿Cual era la diferencia? Muy sencillo: descubrir constantemente cosas nuevas. Peces, rocas, algas, rincones bellisimos reconditos. El mar jamas se termina. Asi volvi a recuperar la natacion. Esa nueva relacion, me iclino a pensar que podria volver a las piscinas y de hecho, durante 3 años volvi a nadar diariamente,una hora y unos 2 km, pero el hastio volvio a aparecer. Me aburria y ademas no sentia beneficio alguno y me cargaba la espalda. Asi que deje de nadar. Mi esposa Cris , tambien super deportista, corria y mucho y me encandilo para correr con ella. No me gustaba correr, pensaba y ahora mas, que si, que haces ejercicio, pero que te pierdes cosas y fastidias las articulaciones. Cuando eres joven, todo vale, pero no calculas las consecuencias. Bien fueron otros pocos años de alternar la bicicleta y correr. Se termino. Ahora me dedico y mi esposa conmigo, a caminar. Hacemos un promedio de 50/60 km semanales. Estemos donde estemos , organizamos largas excursiones, sea en nuestra querida Barcelona que vamos redescubriendo y que es una experiencia que recomiendo: patearse la ciudad , o alla donde estemos. Excursiones por el campo, la montaña o siguiendo el mar. Recomiendo el Cami de Ronda en la Costa Brava o el Cami de Cavalls en Menorca. Siempre descubres algo nuevo. Caminar , ademas de ser un ejercicio fisico excepcional pues es natural, es desde elunto de vista psiquico , un ejercicio fenomenal. Descubres, curioseas el paisaje, desconectas, compartes, escuchas el silencio o el viento o el mar. Puedes repetir caminos en epocas distintas y han cambiado radicalmente segun la estacion del año. En las ciudades, ves de verdad lo que es la ciudad ,descubres barrios por los que pasabas y no veias. Conoces gente y lugares ineditos. En fin, que caminar es el mejor ejercicio que he hecho en mi vida y que recomiendo a todo el mundo , jovenes y mayores. Haces ejercicio y descubres mundo. ” Caminante no hay camino, se hace camino al andar”

CA­MI­NAR O CO­RRER
JO­SEP COR­BE­LLA Bar­ce­lo­na
La Vanguardia
21 de mayo de 2013

Ima­gi­nen la es­ce­na, cual­quier ma­ña­na de do­min­go, en un ca­mino de mon­ta­ña. Un co­rre­dor ade­lan­ta a un ca­mi­nan­te y, mien­tras le­van­ta edu­ca­da­men­te la mano pa­ra sa­lu­dar, pien­sa: “a tres por ho­ra, la sa­lud no me­jo­ra”. El ca­mi­nan­te, por su par­te, con­tes­ta edu­ca­da­men­te al sa­lu­do y pien­sa: “co­rrer sin me­su­ra, le­sión se­gu­ra”.

¿Cuál de los dos di­rían que tie­ne ra­zón? Pa­ra la sa­lud, ¿es me­jor co­rrer o ca­mi­nar? La res­pues­ta, se­gún los es­ca­sos es­tu­dios cien­tí­fi­cos que han ana­li­za­do es­ta cues­tión y se­gún los es­pe­cia­lis­tas en­tre­vis­ta­dos pa­ra es­te re­por­ta­je, es que de­pen­de.

De­pen­de de qué as­pec­to de la sa­lud se quie­ra cui­dar y de­pen­de del es­ta­do fí­si­co y de las pre­fe­ren­cias de ca­da per­so­na. Lo que es me­jor pa­ra una per­so­na fí­si­ca­men­te ac­ti­va, que dis­po­ne de po­co tiem­po y que dis­fru­ta de des­car­gas ma­si­vas de en­dor­fi­nas no se­rá lo más ade­cua­do pa­ra otra per­so­na que ha lle­va­do una vi­da se­den­ta­ria, que tie­ne so­bre­pe­so y a quien el mé­di­co aca­ba de re­co­men­dar que ha­ga ejer­ci­cio.

Si se mi­ra úni­ca­men­te la sa­lud car­dio­vas­cu­lar, tan­to co­rrer co­mo ca­mi­nar son al­ta­men­te be­ne­fi­cio­sos, se­gún un es­tu­dio que ha ana­li­za­do da­tos de más de 33.000 co­rre­do­res y 16.000 ca­mi­nan­tes de EE.UU. so­bre un pe­rio­do de seis años. El es­tu­dio, li­de­ra­do por el La­bo­ra­to­rio Na­cio­nal Law­ren­ce Ber­ke­ley de Ca­li­for­nia, es el más am­plio que se ha rea­li­za­do has­ta la fe­cha com­pa­ran­do los be­ne­fi­cios de los dos ti­pos de ejer­ci­cio. Se­gún los re­sul­ta­dos pre­sen­ta­dos en abril en la re­vis­ta Ar­te­rios­cle­ro­sis, Th­rom­bo­sis and Vas­cu­lar Bio­logy, los be­ne­fi­cios car­dio­vas­cu­la­res de co­rrer y de ca­mi­nar son si­mi­la­res si la dis­tan­cia re­co­rri­da es la mis­ma.

“Si uno pien­sa en cla­ve cal­vi­nis­ta –cuan­to ma­yor es el es­fuer­zo, me­jo­res son los re­sul­ta­dos–, cree­rá que co­rrer es más be­ne­fi­cio­so”, ha de­cla­ra­do Paul Thom­pson, coau­tor del es­tu­dio, a la re­vis­ta Ame­ri­can Me­di­cal News. Y es cier­to que, “cuan­to más rá­pi­do se va, más rá­pi­do se ob­tie­nen re­sul­ta­dos; pe­ro ir a un rit­mo len­to y cons­tan­te nos aca­ba lle­van­do al mis­mo pun­to”.

El es­tu­dio ha de­tec­ta­do que tan­to co­rrer co­mo ca­mi­nar re­du­cen el ries­go de desa­rro­llar hi­per­ten­sión, ex­ce­so de co­les­te­rol, dia­be­tes o una en­fer­me­dad co­ro­na­ria en los seis años si­guien­tes. El ma­yor be­ne­fi­cio se ob­ser­va con el ries­go de dia­be­tes, que se re­du­ce al­re­de­dor de un 12% con am­bas ac­ti­vi­da­des. Pa­ra el co­les­te­rol, la hi­per­ten­sión y la en­fer­me- dad co­ro­na­ria, es un po­co me­jor ca­mi­nar (con una re­duc­ción de ries­go de en­tre 7% y 9,3%) que co­rrer (en­tre 4,2% y 4,5%).

Pe­ro en am­bos ca­sos el be­ne­fi­cio au­men­ta cuan­to ma­yor es la dis­tan­cia re­co­rri­da. “Si el gas­to de ener­gía es equi­va­len­te, un ejer­ci­cio mo­de­ra­do co­mo ca­mi­nar y un ejer­ci­cio vi­go­ro­so co­mo co­rrer pro­du­cen re­duc­cio­nes de ries­go si­mi­la­res”, con­clu­yen los in­ves­ti­ga­do­res. Es­tos re­sul­ta­dos de­mues­tran que uno no ne­ce­si­ta es­for­zar­se en ir muy rá­pi­do pa­ra re­du­cir de ma­ne­ra sig­ni­fi­ca­ti­va su ries­go car­dio­vas­cu­lar.

Da­do que cuan­do se co­rre se sue­le con­su­mir apro­xi­ma­da­men­te el do­ble de ener­gía que cuan­do se ca­mi­na, “pa­ra con­se­guir los mis­mos efec­tos, hay que pa­sar el do­ble de tiem­po ca­mi­nan­do que co­rrien­do”, ex­pli­ca En­ric Su­bi­rats, es­pe­cia­lis­ta en me­di­ci­na in­ter­na del hos­pi­tal Trans­fron­te­rer

de Puig­cer­dà. “Una bue­na op­ción es co­rrer los días que te­ne­mos po­co tiem­po y ca­mi­nar los días que te­ne­mos más”.

Un ca­so par­ti­cu­lar es el de las per­so­nas con ex­ce­so de pe­so, es­pe­cial­men­te si no es­tán acos­tum­bra­das a prac­ti­car ac­ti­vi­dad fí­si­ca, ad­vier­te el car­dió­lo­go Jo­sep Bru­ga­da, di­rec­tor mé­di­co del hos­pi­tal Clí­nic. En es­tos ca­sos re­co­mien­da “pri­me­ro ca­mi­nar; des­pués, a me­di­da que me­jo­ra el es­ta- do fí­si­co, se pue­de ini­ciar un tro­te sua­ve e ir au­men­tan­do el rit­mo pro­gre­si­va­men­te”.

Bru­ga­da re­cuer­da que, pa­ra un má­xi­mo be­ne­fi­cio car­dio­vas­cu­lar, con­vie­ne al­can­zar en­tre 120 y 140 pul­sa­cio­nes por mi­nu­to du­ran­te 45 mi­nu­tos. Por lo tan­to, si se pre­fie­re ca­mi­nar que co­rrer, con­vie­ne ha­cer­lo a un rit­mo lo bas­tan­te vi­vo pa­ra ejer­ci­tar el sis­te­ma car­dio­rres­pi­ra­to­rio.

Más allá de la sa­lud car­dio­vas- cu­lar, cuan­do se ana­li­za có­mo afec­ta la ac­ti­vi­dad fí­si­ca a las ar­ti­cu­la­cio­nes, “no hay du­da que ca­mi­nar es me­jor que co­rrer”, se­ña­la el trau­ma­tó­lo­go Ra­fael Gon­zá­lez-Adrio, es­pe­cia­lis­ta en ro­di­lla y ca­de­ra y di­rec­tor de la Adrio Clí­nic en el cen­tro mé­di­co Tek­non. Gon­zá­lez-Adrio re­cuer­da que al co­rrer las ar­ti­cu­la­cio­nes de las pier­nas so­por­tan una car­ga de en­tre dos y tres ve­ces el pe­so cor­po­ral a ca­da pa­so. Lo cual ex- pli­ca que las per­so­nas que co­rren ten­gan un ries­go más al­to de desa­rro­llar ar­tro­sis al ca­bo de los años que las que ca­mi­nan.

Pe­ro si, en lu­gar de cen­trar­se en las ar­ti­cu­la­cio­nes, se ana­li­zan los efec­tos so­bre el es­ta­do de áni­mo, co­rrer pa­re­ce ser me­jor que ca­mi­nar. Am­bos ejer­ci­cios me­jo­ran el rie­go san­guí­neo del ce­re­bro, fa­vo­re­cen el ren­di­mien­to in­te­lec­tual, ayu­dan a pre­ser­var la me­mo­ria en per­so­nas ma­yo­res y re­du­cen el ries­go de ic­tus y de alz­hei­mer. Sin em­bar­go, las ac­ti­vi­da­des fí­si­cas in­ten­sas y sos­te­ni­das, co­mo co­rrer, pro­por­cio­nan una sen­sa­ción de bie­nes­tar psi­co­ló­gi­co –el run­ner’s high, o eu­fo­ria del co­rre­dor– a la que no se pue­de ac­ce­der ca­mi­nan­do. “Ten­go pa­cien­tes con ar­tro­sis de ro­di­lla que si­guen co­rrien­do por­que pa­ra ellos tie­ne un efec­to an­ti­de­pre­si­vo”, ex­pli­ca el reuma­tó­lo­go Jor­di Mon­fort, del hos­pi­tal del Mar. “Ca­mi­nar se­ría me­jor pa­ra sus ar­ti­cu­la­cio­nes, pe­ro no les pro­por­cio­na el mis­mo bie­nes­tar”.

De mo­do que, una vez vis­tos los ar­gu­men­tos a fa­vor y en con­tra de ca­mi­nar y de co­rrer, ¿cuál de los dos pro­ta­go­nis­tas de la pri- me­ra es­ce­na di­rían que tie­ne ra­zón, el ca­mi­nan­te o el co­rre­dor? La con­clu­sión que se des­pren­de del es­tu­dio del La­bo­ra­to­rio Na­cio­nal Law­ren­ce Ber­ke­ley es que se pue­de ele­gir. Pa­ra quien pre­fie­ra ca­mi­nar, es­tá bien ca­mi­nar. Pa- ra quien pre­fie­ra co­rrer, es­tá bien co­rrer. Am­bos son igual­men­te be­ne­fi­cio­sos. Y cual­quie­ra de los dos es me­jor que que­dar­se sin ha­cer na­daimage

#yoyoyoylosdemas: Salvese quien pueda via La Vanguardia

¿Por que siempre los ” malos” somos los catalanes, cuando otros tienen prebendas que nadie critica y ademas se permite que critiquen y se opongan a quien les quiere emular?
¡Sál­ve­se quien pue­da!
Isa­bel Gar­cia Pa­gan igar­cia@la­van­guar­dia.es
La Vanguardia
21 de mayo de 2013

Ur­ku­llu com­ba­te cual­quier asi­me­tría que no sea la su­ya; si la ex­cep­ción es la nor­ma, el con­cier­to per­de­rá en­te­ros. Ca­ta­lun­ya acos­tum­bra a ser la ex­cu­sa y múl­ti­ples los in­tere­ses. Tan­to que an­te un pre­sen­te in­de­fi­ni­do de ajus­tes no hay dis­ci­pli­na de par­ti­do que val­ga. El de­ba­te so­bre el re­par­to del dé­fi­cit se ges­tio­na en pú­bli­co sin la sen­sa­tez que re­cla­ma a los su­yos Ma­riano Ra­joy ni el si­len­cio que man­tie­ne Al­fre­do Pé­rez Ru­bal­ca­ba. El pre­si­den­te del Go­bierno cen­tral bus­ca un acuer­do que ha­ga creí­bles las pre­vi­sio­nes es­pa­ño­las an­te la Unión Eu­ro­pea pe­ro pa­ra los ba­ro­nes te­rri­to­ria­les hay otros ho­ri­zon­tes me­nos le­ja­nos.

El pre­si­den­te de Ex­tre­ma­du­ra, Jo­sé An­to­nio Mo­na­go, ha en­con­tra­do en los des­pre­cios pú­bli­cos a Ca­ta­lun­ya la fór­mu­la pa­ra au­men­tar las pers­pec­ti­vas de aca­bar en las pró­xi­mas elec­cio­nes con la ano­ma­lía de go­ber­nar con los vo­tos de IU. Y en su cru­za­da ha en­con­tra­do ex­tra­ños com­pa­ñe­ros de via­je. A di­fe­ren­cia de Mo­na­go, Ig­na­cio Gon­zá­lez ve có­mo el PP se ale­ja de la ma­yo­ría ab­so­lu­ta en la co­mu­ni­dad de Ma­drid pe­ro par­ti­ci­pa con su be­li­ge­ran­cia de la ba­ta­lla con­tra la de­ter­mi­na­ción de Ra­joy de im­po­ner un dé­fi­cit a la car­ta. La alian­za só­lo pue­de ser cir­cuns­tan­cial por­que el pre­si­den­te ma­dri­le­ño se en­fren­ta­rá sin re­me­dio a Ex­tre­ma­du­ra en cuan­to se abra el de­ba­te so­bre la fi­nan­cia­ción au­to­nó­mi­ca que uno ali­men­ta y el otro dis­fru­ta.

Se­rá un sál­ve­se quien pue­da. Gon­zá­lez se alia­rá en­ton­ces con los pre­si­den­tes de Va­len­cia y Ba­lea­res, Al­ber­to Fa­bra y Jo­sé Ra­món Bau­zá, a los que aho­ra des­de­ña por reivin­di­car y ne­ce­si­tar un dé­fi­cit asi­mé­tri­co. En bus­ca de la sal­va­ción fi­nan­cie­ra, el pre­si­den­te va­len­ciano ha subido la apues­ta den­tro del PP y ya se­ña­la in­jus­ti­cias: si Ex­tre­ma­du­ra tu­vie­ra la fi­nan­cia­ción de Va­len­cia, Mo­na­go no se­ría el cam­peón del cum­pli­mien­to del dé­fi­cit sino que ha­bría tri­pli­ca­do el ob­je­ti­vo fi­ja­do. Un cálcu­lo ajeno a Ca­ta­lun­ya y, por tan­to, li­bre de sos­pe­cha.

Dis­cre­to, pe­ro si­guien­do el jue­go de Mo­na­go, avan­za el ga­lle­go Al­ber­to Nú­ñez Fei­jóo. Cuan­do la Xun­ta li­de­ra­ba el ran­king an­ti­dé­fi­cit del 2011, era él quien de­nun­cia­ba el “mo­rro que hay que te­ner pa­ra pe­dir y lue­go te­ner lo que se quie­re, te­le­vi­sión y em­ba­ja­das”. Aho­ra, re­fe­ren­te de mo­de­ra­ción en el PP, de­fien­de com­pen­sa­cio­nes pa­ra las co­mu­ni­da­des “cum­pli­do­ras” pe­ro po­ne tie­rra de por me­dio con el po­pu­lis­mo del lí­der ex­tre­me­ño. El com­pro­mi­so de Fei­jóo es cum­plir en Ga­li­cia has­ta aca­bar su le­gis­la­tu­ra. Sin ir más allá. Y a pe­sar de al­gu­nas fo­tos in­con­ve­nien­tes, el pre­si­den­te ga­lle­go es­pe­ra su mo­men­to y más al­tos des­ti­nos.

Men­ción es­pe­cial me­re­ce Iñi­go Ur­ku­llu. Con fi­nan­cia­ción ex­cep­cio­nal, sin gran­des ajus­tes y me­nos so­li­da­ri­dad in­ter­te­rri­to­rial, el lehen­da­ka­ri se su­ma al fren­te de Mo­na­go pa­ra com­ba­tir una asi­me­tría que no sea la su­ya. Si las ex­cep­cio­nes son la nor­ma, su con­cier­to eco­nó­mi­co per­de­rá be­ne­fi­cios. Sal­var­se en las ur­nas o sal­var pri­vi­le­gios. Aun­que la sal­va­ción po­lí­ti­ca siem­pre sea pro­vi­sio­nal.

#cartasaalex : Mas que campeones. Via Marca

CARTAS A ALEX Gabriel Masfurroll 18/05/2013
Más que campeones
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Querido Alex, quiero celebrar contigo el 22º título de Liga del Barça y compartir el orgullo de un club formado por gente de todas partes, condiciones, razas y religiones. Todos apoyamos un proyecto centenario cuyo ADN fue modificado en positivo hace 40 años, cuajó hace 20 con Cruyff y ahora no es parte de un ciclo, sino una forma de ser y de actuar, més que un club, más que campeones.
A las pruebas me remito: 22 Ligas, 26 Copas, 10 Supercopas de España, 2 Mundiales de clubes, 4 Champions, 4 Supercopas de Europa, el único equipo en ganar seis títulos en un año, 52 medallistas olímpicos, 275 títulos de las distintas secciones, 12 Pichichis, 19 Zamoras, 10 FIFA World Player, 6 Botas de Oro, único jugador español Balón de Oro (Luis Suárez), récord goleador de un jugador (Messi) en una campaña con 91 goles, único club del mundo con tres finalistas al Balón de Oro en una edición y todos de la cantera.
El Barça es el bloque central de La Roja bicampeona de Europa y campeona del Mundo. Hasta Mou ha admitido que el Barça es el mejor equipo de los últimos 30 años. Y me alegro de la obtención del FIFA Medical Centre of Excellence, un reconocimiento del que me siento partícipe después de haber contribuido en la creación del primer centro médico en las instalaciones de un estadio, el Camp Nou.
Ja veus, Alex, som molt més que un equip, som més que un club, som el paradigma de com l’esport uneix persones molt diferents amb un únic sentiment. T’estimo, Alex.
@masfurroll2012-02-09-entreno-39.jpg