Si es perro, llámale perro, pero no gato. Es perro.

En España vivimos tiempos de enorme desconcierto y turbulencias. Nuestros dirigentes deben gestionar los recursos no escasos, sino escasísimos. Además, ahora se está desatando la búsqueda de culpables por doquier. La mal llevada abundancia de años pasados ha generado situaciones exageradas y fuera de lugar. Por otra parte hay cierto oscurantismo que impide saber qué ha sucedido y cómo y quién han hecho qué, para bien o para mal. Hay una niebla que impide ver el pasado con claridad y transparencia y son pocos los influyentes en despejarla. Sin duda alguna, la culpa no es solo de unos pocos, no queramos engañarnos. Todos hemos estirado más el brazo que la manga, como vulgarmente se dice, y casi todos nos hemos beneficiado de la situación.

Es difícil reconocer que nos hemos pasado, pero así es, cada uno en su propia medida y posibilidades. Pocos han sido los prudentes y comedidos. Tampoco sirve el amparo en la ignorancia. Ya somos mayorcitos y todos sabemos que cuando pides prestado, debes devolverlo, pues nadie regala nada. Otra cosa es que las reglas se usen mal y a favor de los más poderosos, pero estaba escrito y regulado aunque nadie lo leyó…

Ahora nos hemos despertado de un sueño irreal. Cuando todo va bien o lo parece y no nos incomoda, no protestamos, solo cuando se vuelve en contra… Hemos abusado de la abundancia, de una abundancia quizás artificial, falaz y mal gestionada en ocasiones. A veces solo se valora aquello cuando no lo tienes o lo has perdido. Hoy en día falta dinero, falta trabajo, falta protección, faltan muchas cosas de nuevo. Los que más sufren son los más desprotegidos, pero hay muchos que se mezclan con ellos para crear inestabilidad y buscar beneficio propio. Algunos que se disfrazan como adalides de la indignación y no son más que oportunistas y estafadores que lo único que buscan es la inestabilidad para poder sacar ventaja propia. Así ha sido siempre, sino, mirad la historia. Siempre es lo mismo. Algunos se aprovechan de la insatisfacción de muchos para lanzarles contra el sistema abusando de la desesperación de unos y la buena fe de otros. Por desgracia, tanto unos como otros, no suelen ganar y los de siempre, disfrazados de revolucionarios, escondidos siempre en la retaguardia, preservados de cualquier daño que les pueda afectar, solo aparecen si su opción es la ganadora y tras manipular a unos y otros, se alzan con el poder para beneficio propio que luego tratan de explotar con avidez y rapidez.

Con ello no quiero eximir a nadie. Culpables, haberlos haylos. Unos mucho más que otros, sin ninguna duda. Alguno de ellos aún estando imputado, se saldrá más o menos bien pues suelen tener  a terceros atrapados en sus redes. Éste es el cáncer de la sociedad en que vivimos, pero no solo en nuestra sociedad, en todas, pues esto va en el ADN del ser humano, sea de donde sea, de cualquier raza o religión. Es así y por desgracia siempre será aunque con formas y disfraces distintos. Buscar culpables es algo que ahora en estos tiempos difíciles, es lo más fácil. Además, siempre son los demás y es tan difícil reconocer los errores propios…

No es fácil ser objetivo y dejar que la justicia actúe. Otros no serán ni culpados pues han sido más listos y han hallado los mecanismos adecuados para escabullirse. No hace falta saber quienes son, pero es fácil deducirlo. La calle lo sabe. Otra cosa es que las autoridades a sabiendas, se decidan a actuar. Éste es el único modo de evitar un juicio popular. Ni todos los políticos, ni los banqueros, ni los empresarios, ni los funcionarios, ni mucha gente a quien se apunta son los culpables. Vivimos un ciclo de recesión muy importante y no solo en nuestro país. Se han cometido errores graves pero también se han hecho cosas bien aunque ahora, todo parece negativo.

En estas situaciones solo existen dos alternativas: la primera, la mala para mí, que no es otra que arremeter contra todo y todos e iniciar una caza de brujas sin ton ni son en donde a veces también pagan los justos además de los pecadores, que también a veces, suelen salir de rositas. La otra opción es alinear esfuerzos, y que TODOS, sin discriminación de ideologías, de partidismos, de intereses no alineados con los de los ciudadanos, trabajemos, nos esforcemos y busquemos lo mejor para el bien común, en el bien entendido que jamás lloverá a gusto de todos. Pero eso sí, que nadie se engañe, sin entender esto, nada funcionará, siempre habrá gente descontenta porque es imposible conseguirlo. Dicen que lo ideal es enemigo de lo bueno.

No obstante todo ello no es óbice para que todos seamos capaces de realizar esfuerzos y sacrificios. Perder parte de lo que uno tiene es doloroso y si es mucho o una parte importante de lo que uno posee, dramático. Esto es lo que le pasa al Estado, a las Autonomías y otras instituciones, también a otros países de nuestro entorno. No hay dinero ni se generan suficientes ingresos para afrontar los compromisos, los gastos que hemos creado en el pasado y que ahora no podemos sostener. ¿Qué se puede hacer? Cualquier recorte es doloroso. Reducir las prestaciones que recibimos a cambio de nuestros impuestos que a su vez suben, suena a incomprensible. Milagros a corto plazo, no existen, lo siento. ¿Que nos presten dinero? Pues, ¿qué piensan que ha pasado durante todos estos años? Hemos recibido ayudas por miles de millones de euros. Muchos se han empleado bien. De hecho tenemos magníficas infraestructuras. También se han desperdiciado muchos millones por incompetencia, despilfarro y tambien corrupción. Pues bien que al menos estos últimos paguen todos por sus culpas, pero no demonicemos a todos. ¡Qué fácil es ver la paja en ojo ajeno y no ver la viga en el propio!

Si no somos capaces de ser racionales y no dejarnos manipular por unos pocos cuya capacidad de enarbolar a las masas, a la gente dolida, molesta y algunos desesperados, mezclándolos con expertos en la desestabilización, el disturbio y la búsqueda del mal ajeno sin escrúpulos, nos pasará como a los incendios que asolan el país. Una chispa cualquiera puede provocar un incendio y si la climatología es adversa y se alimenta el fuego, éste puede ser devastador. Luego, una vez contenido y posteriormente apagado, las consecuencias duran años y la recuperación es muy dura y dolorosa. Lo mismo pasa con las crisis. Lo que te pide el cuerpo es indignarte y la pasión puede llevarte a cualquier acto. Pensémoslo bien. La historia demuestra que las crisis han devenido muchas veces en situaciones dramáticas que provocan graves consecuencias. Pensémoslo una y diez veces antes de actuar. No todos nuestros dirigentes son incompetentes. No todos los banqueros son indignos. No todos los empresarios son explotadores. ¿Acaso todos los demás ciudadanos son perfectos y sin ápice de culpa? Por favor, seamos sensatos y olvidémonos de demonizar a todo y a todos, lo que no significa dejar de penalizar a los culpables. Llamemos perro al perro y no gato, pues es perro.

Pues bien, la crisis tiene un nombre: no lo hemos hecho bien y ahora debemos rectificar, cada uno en su medida pero todos pues cada uno se sabe lo suyo y lo fácil es quejarse de lo propio sin importarte lo que le pasa a un tercero. Es ahí donde debe aparecer la valentía de los dirigentes, de los verdaderos gobernantes. Es ahora más que nunca cuando debe aparecer la justicia y devolver a quienes han sido solidarios muchos años ayudando en silencio a terceros, el esfuerzo realizado, ahora que son ellos que lo necesitan.

Dicen que amor con amor se paga, pues lo mismo con la generosidad y la solidaridad del esfuerzo de muchos años. Y que nadie diga que todos debemos ser iguales, pues es una utopía, algo imposible de conseguir, es como soplar y sorber que es lo que parece que muchos desean y jamas conseguirán, solo atragantarse y atragantar a los demás. Busquemos la sensatez. Es hora de tomar decisiones aunque sean más difíciles y no digo duras, ya me entienden, que las que ya se están tomando. Ojalá mis presagios no se cumplan y sí mis humildes recomendaciones, aunque mucho me temo que la bola de nieve es tan enorme ya que no sé si alguien sera capaz de detenerla…

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60, 80, 120, 80, 60, 80

No, no, no se trata de la Bonoloto ni de Eurovegas. Sucede que ayer tuve que ir a buscar a una persona al aeropuerto, Terminal 1. Tampoco voy a hablar por supuesto del aeropuerto y sus bondades que las tiene y sus flaquezas que también. Éstas, la mayoría por culpa ajena.

Tampoco quiero aprovechar estas líneas para descargar mis frustraciones con la Ministra de Fomento, Ana Pastor, en cuyas cuitas no querría estar. Tampoco quiero profundizar sobre la ampliación del puerto y el enlace ferroviario con el aeropuerto, que no se puede hacer por falta de pecunio. Esto no es gasto, es inversión y además buena y a futuro, para convertir el puerto de Barcelona en líder del Mediterráneo, aunque la verdad, sin el “Corredor del ídem” éste se infrautilizará. No, no hablaré de esto, sino de algo más simple y alcanzable desde nuestra simple posición de ciudadanos de a pie, perdón, automovilistas.

Bien, hay dos tramos de ida y vuelta de Barcelona al o a los aeropuertos y viceversa en los que en unos 7 km, la velocidad exigida, bajo amenaza de multa y retirada de puntos y lo que convenga se altera como mínimo 6 veces. Vaya, que uno se acaba volviendo paranoico con el gazpacho de señales que hay en este tramo si a las ya citadas, les unes las muchas otras que advierten de todo y nada. Por favor, por el bien de todos, a quien corresponda, revísenlo pues esto no es bueno para la circulación, ni para la salud mental de los automovilistas aunque bien es cierto hay algunos que se la saltan por el forro con toda impunidad, lo que me hace sospechar de que algun truco o treta deben usar y esto lo dice alguien a quien jamás le han retirado un punto de su cuenta corriente por infracción.

ImagiNación contra la IndigNación

No creo en los milagros económico-financieros que algunos esperan de las medidas que desde distintos frentes y ámbitos se están tomando.

Nada es fácil aunque desde fuera algunos piensen que cambiándolo todo de golpe, estaríamos salvados. Lo único que sabemos es que estamos mal, pero el diagnóstico de la enfermedad aún no es claro.

Lo fácil es culpar al ladrillo, los bancos y los políticos y hasta los empresarios, ya puestos, pero ¿quién no ha comprado un piso o casa y ha aprovechado la hipoteca para comprar más cosas? ¿Quién no ha votado a los políticos que nos han gobernado estos años y con convicción? ¿Ahora resulta que todo el mundo nos ha engañado? ¿No será que ya nos iba bien y nos dejábamos llevar? Todos, seguro que unos más que otros, somos responsables.

Desde fuera, observamos y diagnosticamos con dureza y con razón los enormes desmanes producidos en casi todos los ámbitos. ¿Los culpables? Pues casi todos y si no, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Siempre hay que encontrar cabezas de turco y no presuntos culpables, sino culpables confesos que salen de rositas no vaya a ser que pongan el ventilador en marcha que ésta es otra historia… Lo fácil es criticar cualquier medida que se tome. Perder “derechos” no gusta a nadie, pero como se dice en catalán d’on no n’hi ha, no en raja (de donde no hay, no sale nada). Pues esto es lo que pasa.

Recortar es una medida lógica a la vez que impopular, pero hay que hacerlo. Otra cosa es si se recorta lo que merece ser recortado o si algunos ámbitos se salvan de la quema inmerecidamente. Seguro que se puede mejorar y también que se están cometiendo injusticias aunque también se hacen cosas bien. No todo es tan malo, ni todas las medidas son perjudiciales. No olvidemos que vivimos en un entorno que nos presiona por todas partes de forma negativa y que cualquier hilo que se toca allende de nuestras fronteras, puede representar un encontronazo brutal en nuestra economía.

La posible y factible salida de Grecia del euro provoca pavor y muchos cifran en una caída del 2% en España si esto sucediera. Lo que me llama la atención es que nadie ha hablado de la entrada del Reino Unido en el euro. A eso le llamo yo soplar y sorber al mismo tiempo, es decir, gozar de las ventajas de la Unión Europea pero jugando con tu propia moneda, el pound y luego hablar de PIGS y vacaciones pagadas. Y nadie dice nada. No voy a ser yo quien tenga la petulancia de exponer o aconsejar medidas a los expertos y dirigentes que llevan las riendas de nuestra nación.

Yo apuesto por la ImagiNación. Agudicemos el ingenio y ayudemos a los que se atreven a aventurarse con proyectos que pueden generar riqueza de la nada. Esto parece que está bien visto. Ayudemos a los emprendedores a convertirse en empresarios, pero eso sí, que sepan que si se pasan y ganan demasiado, les machacaremos, porque en nuestro país no soportamos el éxito ajeno. Éxito sí, pero que dure poco… Arriesgar tu dinero, jugártela, poner tu esfuerzo y talento generando puestos de trabajo para crear una empresa, sobre el papel, está muy bien. La obligación es que vaya bien pero, si va mal, ponte a cubierto. ImagiNación sí, pero no la suficiente para luchar contra la IndigNación. Todo acaba en el mismo sitio, la Nación y ésta se derrumba ante el egoísmo, la envidia y una falsa solidaridad de algunos que la esgrimen solo cuando les interesa a ellos.

Indignémonos, sí, pero a la vez imaginemos, creemos y trabajemos fuerte para construir un nuevo modelo pero sin destruir sin ton ni son. ¿Seremos capaces de cambiar las reglas y paradigmas del sistema actual a nuestros líderes sin que paguen justos por pecadores y sin que haya víctimas innecesarias? Después de la IndigNación, debe venir la ImagiNación que por cierto haberla, hayla. Si la sazonamos con rigor, esfuerzo, disciplina, generosidad, solidaridad y honestidad lo conseguiremos y ahí debemos estar todos unidos y apostar por ello, nos va mucho, muchísimo. El futuro está en nuestras manos.

Artículo publicado en Expansión: http://www.expansion.com/2012/07/15/opinion/tribunas/1342382973.html

El mundo de la eSalud

Hace ya más de 3 décadas que he vinculado mi carrera profesional al mundo de la sanidad. He visto evolucionar este sector en muchos ámbitos diferentes. Uno de los más importantes ha sido la implantación de las TIC en el sector del healthcare, la creación de la llamada eSalud.

Durante mi etapa al frente de USP Hospitales, fuimos siempre muy proclives a la innovación y a facilitar esta integración, pese a que en aquella época dentro el sector predominaba el “miedo a lo desconocido”, los “peligros” de Internet y a que parecía que la medicina no debía ir más allá del trato directo y la atención entre médico y paciente.

No obstante, nosotros fuimos detectando oportunidades que no dudamos en aprovechar. Y esto nos permitió convertimos en una compañía pionera en eSalud, a través de alianzas estratégicas con socios tecnológicos tan importantes como General Electric, Telefónica o MasterCard, con los que creamos la primera tarjeta de crédito que incorporaba datos médicos y fácil acceso para el propietario.

Y ahí descubrimos dónde se encuentra la magia, en aprovechar los beneficios que te da la tecnología, sin descuidar el trato con el paciente, manteniendo unos estándares altos de seguridad y confianza. En definitiva, el futuro de la medicina pasa por la excelencia de sus profesionales, por una tecnología médica de nivel, una investigación aplicada con rigor y unas TIC aplicadas al mundo sanitario para poder hacer llegar a todo el mundo técnicas de diagnóstico, prevención y quizás algún día terapéuticas.

 

Artículo publicado en: http://www.queescomunicacion.es/esalud-articulo-de-gabriel-masfurroll-emprendedor-empresario-y-aprendiz-de-escritor/

Bienvenidos a mi blog

Hoy, tras varios años pensándolo (lo que indica que hubiera podido ser de los pioneros pero no lo fui) he decidido abrir mi blog. Desde el año 2006 estaba todo preparado, pero… ¿Por qué? Diría que por múltiples motivos. Me encanta escribir, de hecho he escrito tres libros y he colaborado en mas de 30. Escribo periódicamente para periódicos del prestigio de Marca y Expansión y también de forma esporádica para otros como La Vanguardia, El País, Sport o El Periódico. Soy un twittero activo (si os interesa, podéis seguirme a través de @masfurroll) a pesar de las presiones de mi entorno, que me aconsejan que no lo haga pero mi fuero interno, me dice que sí, que lo haga, aunque debo decir que sigo con esmero la prudencia que me recomiendan.

Al ser un curioso de la vida y creo que polifacético y algo hiper activo, hace que me interese todo lo que sucede en este mundo convulso y que está en pleno proceso de cambio. Esto es lo que me ha decidido a escribir. ¿Sobre qué? Pues no va a ser un blog monográfico, a la usanza, que quizás es más marketiniano, como hacen los buenos bloggeros. Éste no es el objetivo, yo soy un aprendiz. Quiero, necesito poder escribir y expresar lo que pienso sobre aquello que sucede en el mundo, en mi entorno o hasta en mi vida. Sobre todo aquello que me interesa y con el afán de compartir mis ideas, sensaciones, opiniones y sentimientos con los demás. El Blog es una herramienta de libertad siempre que se use con respeto y coherencia y éste va a ser el objetivo. Además, me gustaría que cada una de las opiniones que se vierten en este blog vinieran acompañadas del nombre del autor, ya que qué mejor que la transparencia, algo que tanto reclamamos. Demos ejemplo.

Este blog pretende ser un foro de encuentro, de discusión, de búsqueda de aquello que quizás se está perdiendo y no acabamos de encontrar. Poner nuestro granito de arena para un mundo mejor, más justo, solidario y como no, feliz. Parece una utopía, pero no buscarlo sería imperdonable por parte de todos.

Hablaré de la economía, de la sanidad, emprendimiento, filantropía, como no, sobre el deporte, pero no descarto otros temas que surjan y puedan ser de interés.

Así pues, bienvenidos a mi blog, ojalá lo pasemos bien y seamos capaces de crear opinión y aportar nuestro pequeño grano de arena al bien común, en el bien entendido que jamás sera posible escribir a gusto de todos, pero insisto, la controversia y diversidad de opiniones será bien recibida siempre que fluya por el camino del respeto y buena voluntad.
Aprovecho para desearos a todos un feliz verano, hoy más que nunca.