Cartas a Àlex : Nadal & Mundial. Vía @ Marca 16/6/18

Titulo: Nadal & Mundial
Querido Alex, dejame que empiece esta nueva carta hablando de Rafa Nadal. Sobre Rafa se ha escrito todo y más. No voy a laurear su éxitos, sus valores, sus virtudes, eso es algo que está ahí y es más que suficiente. Lo que sí quiero resaltar, es que en esta última final en Roland Garros,redescubrí a un extraordinario deportista que me emocionó y no porque ganara el título, ni porque batiera un nuevo récord de titulos, no. Tampoco por su inteligencia , clase o fuerza mental, tampoco. Todo ello me inspiró. Pero lo que me emocionó y mucho, fue verle llorar por unos segundos. Ahí pude ver al Rafa humano, al deportista que ha tenido que luchar y sufrir como pocos saben, para alcanzar la cima primero y mantenerse después. Aquellos segundos de su emoción fueron para mi Àlex, los más reconfortantes que he vivido viendo deporte de élite en los últimos años. Es difícil descubrir la humanidad y sensibilidad de estos grandes deportistas pues además de ganar, deben mostrarse como superhéroes. Gracias Rafa por ser como eres, nuestros hijos y nietos están recibiendo lecciones inolvidables y los mayores, recobramos el romanticismo por el deporte. Y hablando de romanticismo, me traslado al Mundial y que ayer dia de mi cumpleaños por cierto, debutó España… El tiempo pasa a velocidad de vértigo hijo. De nuevo, un Mundial de fútbol, el mayor espectáculo del mundo. Rusia epicentro del deporte y diría del planeta. Si debo ser sincero, ya no lo veo como antes. Ahora todo gira alrededor del dinero. ¡Poderosos señor! Fíjense que hasta Goldman Sachs se ha atrevido a vaticinar no sólo el campeón, Brasil, sino también todas las eliminatorias y pases hasta una final contra Alemania. España se quedaría en cuartos, desplazada a manos de Francia y eso sin saber que Lopetegui no estaría dirigiendo a la selección. En fin, que añoro a Paul, el pulpo adivino y mucho más,los viejos tiempos. Me gusta el futbol, lo llevo en la sangre, pero para mi la épica de tiempos pasados fue mucho mejor. Será que me hago mayor.“Fill, d’aquesta carta, quédat amb les llàgrimes de Nadal, la seva sensibilitat es una bona notícia. Encara som humans. T’estimo Alex”

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UAB , 50 años de emprendimiento, innnovacion, mestizaje y transferència. 6 de junio 2018

UAB, 50 años de emprendimiento, innovación, mestizaje y transferencia

Cuando, hace cuatro años, me propusieron asumir la responsabilidad de la presidencia del Consejo Social de la UAB, a pesar de las explicaciones que me dieron y de lo que traté de averiguar por mi cuenta, la verdad es que no sabía muy bien a lo que me enfrentaba. El mundo académico vivía —y aún sigue en ello— inmerso en una crisis económica profunda que ha afectado el camino de nuestra y, también, de otras universidades públicas.

Un país que se precie, un país que se quiera, debe cuidar, apoyar, financiar y hasta diría que mimar su sistema educativo, pues es una de las grandes columnas en las que se sostiene la sociedad y, por supuesto, el crecimiento y futuro de su comunidad. A su vez, la universidad debe estar muy atenta a lo que sucede no sólo en su alrededor, sino en todo el mundo, para reaccionar ofreciendo soluciones a las infinitas necesidades y problemas que hay y siguen apareciendo.

La sociedad y el mundo académico no pueden —no deben— vivir separados, aunque es cierto que el ADN humano siempre nos conduce a crear guetos del tipo que sea, en los que las personas nos encerramos y nos protegemos inconscientemente del entorno, que a veces consideramos agresivo y agresor. Debe ser todo lo contrario y ésta —creo sinceramente— tiene que ser una de las misiones fundamentales del Consejo Social, además, por supuesto, de velar por la correcta aplicación de los recursos públicos a la universidad.

La UAB nació en unos años convulsos y de grandes movimientos sociales en todo el mundo, como el Mayo del 68, con el movimiento estudiantil en París, en la Sorbona, pero también en Berkeley, California, en la London School of Economics o en la Universidad Libre de Berlín. Personajes tan influyentes y heterogéneos como Chomsky, Sartre, Althusser, Simone de Beauvoir, Derrida, Foucault o Erich Fromm —por citar unos pocos— peleaban y difundían sus ideas por doquier. La lucha por los derechos civiles en los EEUU, con los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy, fue un hito histórico, aunque, medio siglo después, aún no se haya solucionado el problema del todo.

En el 69, la Primavera de Praga o el Festival de Woodstock, también el mismo año, fueron signos de rebelión. La matanza brutal en México, en la plaza de Tlatelolco, antesala de unos Juegos Olímpicos. Ahí mismo fue donde se destapó el Black Power, liderado por los carismáticos atletas norteamericanos Tommie Smith y John Carlos; fue otro hito relevante. Las furibundas protestas contra la guerra del Vietnam que se sublimaron en la convención del Partido Demócrata de dicho año se produjeron, también, en el 68.

El movimiento hippy, nacido en los EE. UU. como reacción a un sistema con el que muchos estaban en desacuerdo, se gestó en aquellos años y tuvo una influencia enorme, junto con la aparición del movimiento pacifista. La Primavera de Praga, aplastada por el régimen soviético, y hasta la Revolución Cultural, liderada por Mao Tse-Tung dentro del propio Partido Comunista chino, son hitos muy destacados que fueron acallados y apagados por sus ganadores. No existía la tecnología de comunicación actual…

Se estaba gestando un cambio de era, y también sucedía en España, donde los movimientos antifranquistas empezaban a movilizarse. Europa, con algo de retraso, sufrió notables sacudidas como el otoño caliente en Italia en el 69 o las movilizaciones laborales en el Reino Unido a principios de los 70.

En aquellos años, por un cúmulo de circunstancias, surge en España la idea de crear nuevas y distintas universidades; especialmente, en tres grandes ciudades: Madrid, Bilbao y Barcelona, y las pongo en este orden porque, desde el Gobierno, se decide crear un nuevo tipo de universidad, llamada autónoma, que sirva para descongestionar las llamadas universidades centrales, que estaban colapsadas y que, además, empezaban a ser núcleos conflictivos para un régimen que comenzaba a vislumbrar su declive. Así nacen las Autónomas, y se ubican fuera de los núcleos urbanos. En un principio, iban a ser Madrid y Bilbao, pero el interés del ministro Villar Palasí acaba incluyendo, también, Barcelona, de la que su hermano será su primer rector e impulsor del proyecto, junto a muchos otros renombrados académicos de todo tipo de tendencias y orígenes.

En Barcelona, como se diría en catalán, amb un esclop i una espardenya, con pocos recursos, unos cuantos aventureros —hoy les llamaríamos emprendedores—, con objetivos, situaciones y circunstancias muy distintas, unen su pasión, ilusiones y sueños, y así nace, a trompicones, la UAB. Al principio, sin campus, ésta se alberga en sitios dispares: Drassanes oficialmente, Barrio Chino para sus actores, o Sant Cugat, en el claustro del monasterio de dicha ciudad. Luego se construirá, por fases, el actual campus de Bellaterra, que ha conseguido ser proclamado el primer Campus de Excelencia Internacional de todo el estado español.

En aquellos difíciles años pretransicionales de nuestro país, el talento, la valentía y la voluntad de entendimiento consiguieron que orígenes, ideas, sentimientos y voluntades muy diferentes convergieran ante un objetivo común: la creación de un proyecto disruptivo de universidad que, con los años, se consolidaría y sería un éxito.

Hoy en día, la UAB tiene 40.000 estudiantes, cuenta con más de 6.000 profesionales al servicio de la universidad, y aparece en todos los rankings mundiales en posiciones destacadas, a pesar de competir con universidades con presupuestos y recursos muy superiores.

La UAB es, desde mi punto de vista, una universidad distinta. Nace con un sello y un ADN diferenciales, pero sus orígenes y, en especial, su mestizaje —en el sentido más amplio de la palabra— la hacen especial y muy plural. La Autónoma se ha distinguido siempre por ser una universidad diferente, luchadora frente al establishment pero muy abierta, y donde conviven, a veces no sin ciertas dificultades, culturas y tendencias dispares y hasta enfrentadas. Gobernar y liderar nuestra universidad no es tarea nada fácil, pero me atrevo a decir que el mestizaje de ideas, orígenes, culturas, razas y objetivos la ha hecho mejor.
Nacimos en una etapa convulsa, y ahora —tras haber pasado por una fuerte e impactante crisis económica, pero, también, social—, estamos afrontando un futuro incierto; navegando, de nuevo, por un presente convulso y lleno de incertidumbres, no sólo en nuestro entorno sino, también, a nivel mundial. ¿No les recuerda el 68 del siglo pasado?

Pues bien: es ahora, en este cambio de era que se avecina —estando inmersos en un caos y entropía no muy distintos a los que vivimos a mediados del pasado siglo—, cuando debemos reinventarnos y volver a ser disruptivos e innovadores. Sólo así afrontaremos el futuro con garantías de éxito y podremos servir a nuestra sociedad, que es quien nos financia y demanda nuestros servicios, nuestra transferencia de conocimiento. Es ahora cuando, más que nunca, desde la universidad debemos bucear en nuestra sociedad y tratar de aportar nuestra experiencia, talento e inteligencia para hallar y aplicar las ayudas que nuestra comunidad precisa.

Soluciones y no problemas. Salgamos de nuestra nube y mezclémonos con nuestro entorno. Juntos sumamos y podemos llegar más lejos. La sociedad nos necesita, pues somos uno de sus pilares básicos, pero nosotros necesitamos a nuestra sociedad, pues ella es la que debe transmitirnos sus necesidades e inquietudes para que, juntos, podamos resolver lo mejor posible sus dificultades y cubrir sus necesidades. Desde la universidad, nos llenamos la boca de la palabra “transferencia”, pero me atrevo a blasfemar, y que me perdonen los académicos: la transferencia debe ser de ida y vuelta. Sin transferencia de la sociedad a la universidad, jamás podremos elaborar conocimiento para transferirlo de nuevo a nuestra comunidad y, así, progresar.

A día de hoy —y de la mano de la rectora Arboix y de su equipo de gobierno, con la ayuda de buena parte del campus universitario y, por supuesto, con el apoyo de este Consejo Social—, se está trabajando con pasión en la definición de lo que será la UAB en los próximos años. Queremos seguir siendo tal y como éramos cuando nacimos: autónomos, emprendedores, innovadores, mestizos e integradores. El país nos necesita y nosotros necesitamos que nuestro entorno, nuestra gente y la sociedad que nos nutre confíen en la Autónoma. No les defraudaremos. Un país que se quiera necesita instituciones como la nuestra.

Gabriel Masfurroll
Presidente del Consejo Social

Cartas a Àlex : Las Estrellas nunca mueren en Liverpool. Vía @Marca 2/6/2018

Titulo: Las estrellas no mueren en Liverpool

Querido Alex, debo reconocer que aunque me fastidia que gane el Madrid, me alegro por los muchos y buenos amigos madridistas que tengo y por lo tanto, ahí queda mi enhorabuena, aunque también me hubiera gustado que alguno de ellos, me hubiera felicitado por la gran temporada del Barça.¡ Fíjate que paradoja! El Barça, doble campeón en España, los dos equipos madrileños campeones en una Europa cada vez menos europea y ahora, así de sopetón, Zidane se despide a la francesa . ¿Vaya mundo más raro en el que vivimos, verdad?. ¿Sabes Àlex? Ahora para algunosde aquí , los de siempre, parece que todo se ha hecho mal. Pero vayamos a los números. Hemos ganado el doblete pero como no, los críticos de siempre azuzan sin compasión por no haber hecho el triplete, algo que solo 8 equipos europeos han conseguido y el Barça, el único español,dos veces en su historia… En 120 años , jamas el Barça había vivido, un cuarto de siglo como el que hemos disfrutado estos últimos años. 15 ligas, 5 Champions, 8 Copas del Rey, 3 Mundiales de club y 5 Supercopas de Europa, es decir 36 títulos grandes en 25 años. Si los cálculos no me fallan y descontando títulos que ya no existen o menores, en 120 años de historia, ganamos 68 títulos. Es decir, en el 20% de nuestros últimos años, hemos ganado casi la mitad de títulos que los conseguidos desde que el Barça se fundó. ¿Algo habremos hecho bien, no te parece? Estamos empeñados en la fidelidad a los principios del buen juego, la cantera, digámosle Masía y algún detalle más. Solo pido que hagamos memoria. Lo de la camada histórica de la Masía, tardará muchos años en repetirse. Ni en la época del maestro Cruyff sucedió. La aparición de Xavi, Iniesta, Messi, Pique, Puyol, Valdés,Busquets y Pedro, tardará muchos años en volver a suceder. Seamos sensatos y no “fem volar coloms”. Quizás no se haya fichado suficientemente bien, quizás hijo, pero también hay un tesoro llamado confianza que los jugadores noveles, aprecian mucho más que un buen salario . La del club, la de los técnicos y la de la afición. Podría dar una larga lista de jugadores consagrados que llegaron como figuras y se fueron por la puerta pequeña. Soportar la presión de jugar en un club como el Barça es casi imposible y pocos son los elegidos. Solo los que han defendido los colores de la zamarra blaugrana, pueden hablar de ello.¿Imaginas lo difícil que debe ser para los jóvenes de la cantera? ¿O aquellos que fichamos por cifras más o menos importantes y que esperamos que al primer día sean cracks? Vivimos en la era del “kleenex”. Lo queremos todo ya, somos impacientes y hasta intemperantes. Además como ya te dije en mi última carta, miramos demasiado a los demás.¿ Que podemos mejorar? Pues claro que si , hijo. Vayamos a por ello, pero sepamos que es casi imposible es ganarlo todo y si además queremos que nuestros rivales no ganen nada, no te digo. Soplar y sorber al mismo tiempo no es factible. “Nino, vivim temps crispats, plens d’insatisfaccions, d’envejes i fins i tot odis. L’esport hauria de ser una escola de valors. Ho es? No ho tinc clar. T’estimo Alex”.

Cartas a Àlex : Felices y a lo nuestro. Vía @Marca. 20 mayo 2018

Título: Felices y a lo nuestro
Querido Alex, estamos casi a final de curso y ya llegan las notas. Nuestro Barça ha hecho un curso magnífico, casi excelente. Si nos hubiéramos clasificado para la final de la Champions, estaríamos hablando de curso sobresaliente y si el fútbol realizado hubiera sido algo más elaborado, entonces a por la matrícula de honor. ¿Pero que sucede? Pues que en nuestras latitudes, quizás en todas, siempre nos fijamos más en los demás que en nosotros mismos. Dichosas comparaciones, siempre odiosas y subjetivas. Hemos ganado la Copa, la Liga con récord de imbatibilidad. Pensemos como estábamos en agosto al principio de temporada cuando el Madrid nos vapuleó en la Supercopa playera. Parecía que estábamos acabados, fin de ciclo y lo de siempre. No tan solo no ha sido así, sino que hemos realizado una campaña ejemplar, pero cuando miras demasiado por el retrovisor o estás más pendiente de lo que hace tu vecino, hijo mío, ahí nos desorientamos. ¿Que el Madrid está en la final de Champions? Bueno, pues ahí están. Ahora les toca ganarla y cubrir los 90 y pico de minutos más sufridos de la temporada. Se lo juegan todo a una carta. A día de hoy no lo cambiaria y ese es el peor pecado que cometemos los seguidores de los equipos. A veces preferimos que no gane nuestro rival aunque nosotros tampoco lo hagamos. Así de triste. Yo he aprendido y me ha costado,a aislarme de cómo les va a los demás y tratar de preocuparme de lo mío, de lo nuestro. Vivo mejor y me va también mejor. Ademas Alex, la otra buena notícia es que ya tenemos ganadores de las becas “Para Nuestros Heroes”. Fill, ha estat un bon any i lo important es seguir treballant fort. Som i serem. T’estimo Alex”

+Barcelona ¿ Y la salud?

Titulo: +Barcelona.¿ Y la salud?
Hace unos dia, como suscriptor de La Vanguardia, vi con satisfacción la publicación del suplemento, +Barcelona y las 30 medidas para recuperar Barcelona. Por fin, una brisa de aire fresco y el atrevimiento de unos cuantos para tratar de salir del “loop” o espiral de pesimismo y endogamia en la que estamos inmersos y de la que parece no hay manera de salir. De acuerdo que tenemos problemas, pero hay más vida alrededor y acciones que nos pueden y deben ayudar a salir de esta tendencia autodestructiva y negativa en la que nos hallamos y que los catalanes creo hemos incluido desde hace siglos en nuestro adn. No reniego de las quejas, de las protestas, de las reivindicaciones, siempre que sean honestas y no interesadas, respetuosas y constructivas. Pero todo ello no está reñido con el progreso y la búsqueda de fórmulas para mejorar nuestra sociedad. Estar parado es irse para atrás y me temo que con la excusa de la kafkiana situación política en la que nos hallamos, no vemos más allá. Pues si, hay más vida y la obligación de todos, es seguir trabajando por nuestra sociedad, en y por nuestro entorno, para dejar mejor legado que el que recibimos. Me uno a la iniciativa, aunque le pongo un pero. ¿En que baúl o rincón ha quedado olvidado el sector de la salud? Barcelona ha sido considerada siempre capital de la salud, no solo de España, sino también del sur de Europa y lo sigue siendo. ¿Nos hemos olvidado del tremendo factor de tracción que tiene este sector? Desde estas modestas líneas, como profesional de la salud de nuestra querida ciudad, pido que se añada este sector como medida 31.

Cartas a Àlex vía @Marca : Solo y todo vale para ganar? 21 abril 2018

Titulo: ¿ Solo y todo vale para ganar?
Querido Alex, en la vida en general parece que el único objetivo que vale hoy en dia, es ser el mejor y si no lo eres, te desplazan al apartado de los perdedores y fracasados. De joven, cuando practicaba natación de competición muy en serio, perdía mucho más que ganaba. Como ahora, el entorno era proganadores. O eras el mejor y solías ganar frecuentemente, o no eras nadie. No todo sigue igual, sino que además el dinero ha llegado al deporte y todo tiene connotaciones económicas, lo que lo hace más agresivo. En el mundo del fútbol, el deporte rey, llegamos a la recta final, donde se dilucidan los titulos y lo más curioso es que puedes haberlo hecho francamente bien, pero si no eres el mejor, te van a marcar como perdedor. Además Alex , surgen la comparaciones y de ahí las envidias, los celos que demasiadas veces derivan en odios. A todo ello, hay que añadir que y eso sí no ha cambiado, el fútbol es el vehículo por donde unos y otros, vehiculamos las frustraciones, las reivindicaciones y hasta la rabia y odio ajeno al futbol que llevamos dentro. Y es ahí donde el deporte que debería ser el gran instrumento para unir a las mujeres y hombres de buena voluntad que son muchos más de lo que se cuenta y quedan silenciados una vez más por los más agresivos, ruidosos y a veces menos interesados en el deporte en sí. Demasiada manipulación y peor ejemplo para las jóvenes generaciones. El deporte cuando lo practicas en serio y tu entorno es el adecuado, aprendes que sueles perder más que ganar. Que aunque te de rabia perder pues les has dedicado mucho esfuerzo, sacrificio y tiempo y probablemente te perderás alguna recompensa, si quien te ha ganado lo ha hecho lícitamente, hay que aceptar la derrota, aprender de tus errores, felicitar al ganador y volverlo a intentar. Si quien ha ganado lo ha hecho ilícitamente que también pasa, tienes derecho a reclamar aunque a veces los cauces son poco ágiles y no muy adecuados, pero jamas provocando odio y animadversión. Quien gana ilícitamente normalmente queda retratado y aunque hoy en día cuando repites una falsedad mil veces, se convierte en verdad, lo cierto, es que no lo es y el tramposo queda al descubierto. Puedes tener el trofeo o lo que sea, pero no dormirás tranquilo . También hay que saber ganar. Hay que hacerlo con humildad. No es fácil tampoco. Humillar al vencido es demasiado común, pues además está fastidiado. Sacar pecho y decir que eres el mejor, es una estupidez. Nadie es el mejor siempre, si puedes y debes tratar de ser mejor cada día. Este debería ser el espíritu del deporte, pero me temo que cada vez nos alejamos más. Veremos que sucede en las próximas semanas. Pasarán muchas cosas, espero que buenas. “Fill, això va d’esport, però també de vida. Tan de bo l’esport sigui representant l’exemple del respecte i el fair play. T’estimo Alex”.

UAB-CONSEJO SOCIAL: Opinion Presidente 19 marzo 2018

La opinión del presidente

Un país que se precie

Vivimos tiempos turbulentos; no sólo en nuestro país, sino en el mundo entero. Parecen crisis distintas, pero no lo son: geografías, culturas, razas, religiones, sistemas políticos y tantas agrupaciones humanas más parecen divergir, pero tienen un objetivo común: la búsqueda y el deseo de un cambio, pues se avecina una nueva era.
El mundo entero vive, de formas distintas, la búsqueda de un sistema que mejore el bienestar global del planeta ante una población que no deja de crecer de forma exponencial. De postre, el cambio climático es una tremenda amenaza, y, demasiadas veces, intereses ajenos y fobias inexplicables trascienden la racionalidad en sus soluciones. Las pasiones y los sentimientos son, demasiadas veces, manipulados por terceros con intereses oscuros y sesgados.

Ante este entorno convulso, la educación, la formación, la investigación y la transferencia de conocimiento deben tomar protagonismo. La ignorancia es el caldo de cultivo idóneo para operaciones inadecuadas y demasiadas veces indecentes por parte de algunos. Es por ello que la educación, por su relevancia, debe dotarse de recursos apropiados y actualizados —y suficientes, por supuesto—, y debe ser gestionada profesionalmente, sin más sesgos que los que demanda la propia comunidad. Una sociedad cegada tiene un futuro oscuro.

En nuestro país, las distintas crisis vividas en los últimos años han hecho mella en los outputs que las distintas instituciones educativas generan: recortes en la investigación, pocas inversiones y dotaciones ínfimas en los campus universitarios, profesionales que han tenido que buscar otros lares para poder seguir investigando… A pesar de todo ello, el buen hacer, el esfuerzo y, también, la creatividad de la mayoría de profesionales han permitido que nuestras universidades hayan podido mantener sus niveles docentes y sus buenas prácticas investigadoras. También nuestro mundo académico está viviendo cambios relevantes y se vislumbran muchos además del generacional, que ya es, de por sí, disruptivo.

El exponencial progreso tecnológico en el que estamos inmersos —un viaje a velocidad hipersónica— va a producir cambios de todo tipo en nuestras sociedades. Frente a esta evidencia, nuestras universidades deben ser cruciales para acompañar y formar a la comunidad en la adaptación a la nueva era que estamos vislumbrando, pero que aún no sabemos cómo se conformará y qué impactos producirá en la humanidad.

Es por ello que un mundo que se precie, un país que se quiera, debe dotar de recursos correctos a nuestras universidades, sin egoísmos y sin intereses ajenos o ficticios. ¿Por qué? Simplemente, porque ellas deben ser las que ayuden a formar las nuevas generaciones y a hacerlo de tal modo que la sociedad —el mundo en general— sepa afrontar los profundos cambios que llegan.

Avistamos una sociedad tremendamente tecnológica, pero no será buena —diría que todo lo contrario—, sin una educación humanística potente, basada en valores como el respeto, la tolerancia, la compasión, la solidaridad y, por supuesto, la equidad, entre otros muchos más. Para ello, la academia debe estar atenta, auscultando intensa y detenidamente su entorno, detectando sus necesidades y adelantándose a ellas para cubrirlas de antemano.

Desde el sistema educativo, debemos estar al quite y tratar de anticiparnos a lo que se nos pide. La educación es uno de los pilares básicos de un país que se precie. Es por ello que la inteligencia, la sabiduría y el conocimiento de la academia deben estar abiertos y dispuestos a escuchar, a transferir, pero, también, a recibir y aprender de la sociedad que nos nutre y financia.

Por supuesto, necesitamos que nuestros gobiernos nos dediquen atención, con ministerios y/o consejerías ad hoc. Pero no sólo eso sirve; entre todos, debemos alinear objetivos y aplicar recursos de forma objetiva y equitativa para lograr un sistema educativo eficiente y eficaz que nos permita reconstruir una sociedad más justa, y poder entrar en esta nueva era que se acerca sin sufrir accidentes evitables. Una mejor educación para un mundo mejor.

“Vivat nostra societas!
Vivant studiosi!
Crescat una veritas,
floreat fraternitas,
patriae prosperitas.”

Gabriel Masfurroll
Presidente del Consejo Social

19 de marzo de 2018

UN PAÍS QUE SE PRECIE. Vía Expansión. 10/4/2018

Un país que se precie Gabriel Masfurroll, presidente del Consejo Social de la UAB
Es más que evidente que vivimos tiempos turbulentos; no sólo en nuestro país, sino en el mundo entero. Ante este entorno convulso, la docencia, la investiga- ción y la transferencia de conocimiento deben tomar protagonismo.
La ignorancia es el caldo de cultivo idóneo para operaciones inadecuadas y demasiadas veces indecentes por parte de algunos. Es por ello que la forma- ción, por su relevancia, debe dotarse de recursos apropiados y actualizados — y suficientes, por supuesto—, y debe ser gestionada profesionalmente, sin más sesgos que los que demanda la propia comunidad. Una sociedad cegada tiene un futuro oscuro.
En nuestro país, las distintas crisis vividas en los últimos años han hecho mella en los outputs que las distintas instituciones educativas generan: recortes en la investigación, pocas inversiones y dotaciones ínfimas en los campus universi- tarios, profesionales que han tenido que buscar otros lares para poder seguir investigando… A pesar de todo ello, el buen hacer, el esfuerzo y, también, la creatividad de tantos han permitido que nuestras universidades hayan podido mantener sus niveles docentes y sus buenas prácticas investigadoras.
Es por ello que un mundo que se precie, un país que se quiera, debe dotar de recursos correctos a nuestras universidades, sin egoísmos y sin intereses aje- nos o ficticios. ¿Por qué? Simplemente, porque ellas deben ser las que ayuden a formar las nuevas generaciones y a hacerlo de tal modo que la sociedad
—el mundo en general— sepa afrontar los profundos cambios que llegan.
Desde el sistema educativo, debemos estar al quite y tratar de anticiparnos a lo que se nos pide. La educación es uno de los pilares básicos de un país que se precie. Es por ello que la inteligencia, la sabiduría y el conocimiento de la academia deben estar abiertos y dispuestos a escuchar, a transferir, pero, también, a recibir y aprender de la sociedad que nos nutre y financia.
Por supuesto, necesitamos que nuestros gobiernos nos dediquen atención, con ministerios y/o consejerías ad hoc. Pero no sólo eso sirve; entre todos, debemos alinear objetivos y aplicar recursos de forma objetiva y equitativa pa- ra lograr un sistema educativo eficiente y eficaz que nos permita reconstruir una sociedad más justa, y poder entrar en esta nueva era que se acerca sin sufrir accidentes evitables. Una mejor educación para un mundo mejor.
19 de marzo de 2018 [2.380 caracteres]

Cartas a Àlex: Deporte, niños, padres y valores. Vía @Marca 7/4/2018

Titulo: Deporte, niños, padres y valores.
Querido Alex, hace unos dias, tu sobrino Gaby, participó en el torneo internacional de fútbol organizado por FCBarcelona Escola. 2000 niños de 45 países y cinco continentes. Te puedes imaginar. Gaby estaba emocionado. Yo que ya llevo años a mis espaldas,me quedé sorprendido por el auge a nivel mundial del fútbol, increíble. Países que hace no demasiados años no sabían ni que existía, no tan solo participaron, sino que jugaban muy bien. Pero lo que me llamó más la atención, fue la cantidad de familiares desplazados desde los sitios más recónditos del planeta acompañando a sus niños. FCBescola, además de fomentar el fútbol, enfatiza mucho en los valores. No solo se juega para ganar. No todo vale. Hay que disfrutar. El juego en equipo prima sobre la individualidad. Fair play. Rivales si, enemigos no. Pues bien, además de estar pendiente de tu sobrino, que se lo pasó muy bien y disfrutó de lo lindo pues fue su debut internacional, traté de fijarme en el comportamiento de otros niños y especialmente de sus mayores, pues quería comprobar la parte pedagógica y sociológica del proyecto “Escola” y ahí aún pude detectar signos de cierto fanatismo, no muchos, pero que aún persisten. Bien es cierto que las procedencias eran dispares y esto influía en los comportamientos. No obstante aunque observé mimetismos del fútbol profesional,también vi con satisfacción como la pedagogía de los valores va calando. Días después, vi por televisión la final la prestigiosa Iscar Cup de benjamines que enfrentó al Madrid y al Barça. Acabaron ganando los peques culés,pero me encantó ver como al final los ganadores, consolaban de corazón a los peques merengues. Alex, ahora que creo se avecina una final inédita y que puede ser un acontecimiento mundial, es decir la final de Champions entre el FCBARCELONA y el REAL MADRID, es cuando deberíamos tomar ejemplo de nuestros niños y dar un ejemplo de deportividad y fair play, no exento por supuesto de competitividad y lucha por la victoria, pero aunque las victorias son efímeras, esta podría ser un hito en la historia del deporte mundial, pero no por ello, todo vale para ganar. “Fill, que maco es el fútbol, que gran es guanyar, pero si ho fas amb fair play, la satisfacció es multiplica per mil. Seguim l’exemple dels nostres petits. T’estimo Àlex”

Cartas a Alex: Ser el mejor. Vía @Marca. 25/3/2018

Titulo: Ser el mejor

Querido Alex, ante todo avisarte que allá donde estés, habrás recibido un nuevo amigo, Santi, de 5 años que como tu se ha ido de nuestro mundo,demasiado pronto. Por favor cuídalo y desde ahí donde estéis,cuidad también de su familia pues seguro estarán muy tristes. Contarte también Àlex que el pasado dia 21, se celebró en todo el planeta el dia mundial del Síndrome de Down. Si, el síndrome con el que naciste y que cambió nuestras vidas. En aquellos tiempos cuando naciste, os llamaban “mongolicos” de forma despreciativa y aún a día de hoy, algunos os llaman “subnormales”. Se que esto que escribo es duro, pero no puedo negar una realidad que aunque mengua, aún persiste más de lo que sería deseable. Todo esto viene a cuento porque me sonrío cuando algunos insisten y persisten en hablar de discapacidades. Que levante la mano quien garantice que no tiene alguna discapacidad. Hasta el mejor las tiene,afortunadamente .Por supuesto, para serlo, debes tener talento, pero nunca esquivar el esfuerzo, la disciplina y la generosidad , pues ésta ademas es de ida y vuelta. Uno solo va más rápido pero nunca lejos, acompañado tu recorrido es mucho más relevante. Pero voy al grano, para mi el mejor es quien lo demuestra día a día, en su actividad y lo prolongas en el tiempo. No vale proclamar que eres el mejor, deben decirlo los demás. Hace unas semanas tuve la suerte de coincidir con astros del fútbol mundial del pasado y alguno del presente. Quise preguntarles en privado quien consideraban era el mejor, no del mundo, sino de la historia y la coincidencia fue total. Esto me dio pie para continuar con mi sondeo con gente experta en este deporte y la respuesta querido hijo, fue unánime, ya te puedes imaginar su nombre. No lo digo hoy porque con ello se que unos y también los otros, lo adivinarán, aunque les disguste. Por supuesto, nadie es perfecto, pero no es que él sea el mejor, es que es un genio. Los demás son muy buenos, buenísimos,pero él es distinto y a pesar de ello es humilde y también tiene sus handicaps. Por eso, nos guste o no,debemos reconocer que todos tenemos alguna que otra discapacidad , aunque a veces, algunas no sean visibles. “Fill, lo important no es dir que ets el millor sinó esforçar-se per ser-ho cada día, anar millorant i no creure t’ho . La vida es curta i tot es efímer, fins i tot per el millor,no ens enganyem . T’estimo Alex”